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Domingo de Ramos con Maria 2018

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domingo, 19 de septiembre de 2010

Domingo XXV - C : Homilia

DOMINGO VIGÉSIMO QUINTO - “C”
19 de Septiembre 2010
Lucas 16, 1- 13
Escrito por: Padre Javier Sanmartin sj


¿QUÉ HACES CON TU DINERO PARA SALVARTE?

¿ Aquien servimos?


ESTIMADOS AMIGOS: Bienvenidos a nuestro encuentro dominical para celebrar juntos el Día del Señor. Hoy, junto con toda la Iglesia, celebramos el domingo vigésimo quinto del tiempo ordinario.
Hoy Jesús nos quiere hablar del dinero.
Jesús utiliza una célebre parábola que parece estar dictada para nuestros días, de lucha entre ricos y pobres, de grandes pobrezas y grandes riquezas…
Él nos dice:
“Un terrateniente, dueño de una gran finca, tenía un administrador del cual se fiaba, pero un día le llegaron rumores alarmantes, por lo que lo citó y muy seriamente habló con él:
- Oye, ¿qué es eso que me están diciendo de ti? ¿Es cierto que estas robando todo lo que puedes, y que te estás aprovechando del cargo que yo te he confiado? Dame cuenta detallada de todo esto.
En efecto, esto era verdad, y las cuentas iban a demostrar un enorme déficit. Por eso, el administrador que veía que se le venía encima un despido fulminante, empezó a discurrir:
- ¿qué hago ahora? Mi amo me exigirá la restitución de todo lo que he robado, me despedirá y yo me quedaré sin nada. ¿Cómo voy a vivir de ahora en adelante?
¿Qué hago?…
Empezó entonces a discurrir y pensando le vino una idea feliz:
- Ya sé lo que voy a hacer. Me haré de amigos entre todos los que han comprado algo en la finca de mi Patrón, para que si me despide, ellos me ayuden y hasta me reciban en sus casas.
Dicho y hecho.
empezó a llamar a todos los deudores de su amo, y a cada uno le fue preguntando:
- ¿cuánto debes a mi patrón?
- Cien barriles de aceite, respondió uno.
- Muy bien. Aquí está tu recibo. Siéntate, y escribe sólo cincuenta. Los otros cincuenta, son para ti.
Y a otro: - tú, ¿cuánto trigo compraste en la cosecha?
- Cien sacos.
- Perfecto. Aquí está tu recibo. Siéntate y escribe sólo ochenta. Los otros veinte, te los quedas tú.
Y así fue uno por uno con todos los deudores de la finca.
El dueño, en efecto, lo despidió, pero la última trampa fue peor que todas las anteriores.
el dueño, al caer en la cuenta de ello, lejos de enfurecerse, les dijo a sus amigos:
Miren, hay que reconocer que este granuja fue listo de verdad. Yo lo he expulsado de mi finca, pero él se ha hecho de un montón de amigos que lo han recibido en sus casas y ahora no le falta nada.
hay que reconocer y felicitarlo por su astucia…




Esta parábola es interesante ya que nos permite una amplia reflexión. No podemos ciertamente aprobar la infidelidad del administrador,
pero si admirar su astucia en el manejo del dinero. Por eso Jesús, saca esta conclusión:
- “los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz”.
Y nos exhorta a que sepamos ser astutos con las cosas de la tierra para que con ellas, podamos acceder a las cosas eternas”.
Como la parábola trata de manera especial del uso del dinero, Jesús hace una especial referencia a los que lo tienen. No hablo del dinero ganado honradamente, les diría. Yo trabajaba en mi taller de Nazareth y tenía que cobrar las modestas facturas a mis conciudadanos. Ahora hablo del dinero injusto, el que ha sido ganado mal: robando, con negocios sucios, o explotando a los trabajadores.
Pero, para que ese dinero injusto pueda servir para la salvación hay que ponerlo en manos de quienes lo necesitan. Hay que construir con él un reino de justicia. Hay que tener presente que cuando venga la hora de la muerte, nadie se llevará el dinero hecho con los negocios; pero, si lo ponemos en manos de los pobres, ellos serán nuestros abogados intercesores delante de Dios.
De esta forma, esta parábola de Jesús se convierte en una luz para solucionar muchos de los graves problemas de nuestro tiempo.
Ya que el dinero injusto lo encontramos hoy en día en muchas manos. El dinero injusto es el que se utiliza para vivir en grande, con todos los caprichos y comodidades, mientras hay pobres, explotados, enfermos sin medios para curarse, gente que no puede ni una sola vez al día satisfacer su estómago…
Dinero injusto es el que solo se utiliza para pasarla bien en la tierra, sin ninguna proyección hacia el Cielo, es decir, sin solidaridad, servicio, descanso sano, búsqueda y realización de la voluntad de Dios.
Pero ese dinero puede convertirse en una llave que nos abra las puertas de la Ciudad Eterna, de la casa de Dios, si sabemos utilizarlo con astucia, para granjearnos amigos que nos reciban en el reino de Dios, y estos son, sin duda, los pobres y necesitados, los que ahora van por la senda difícil de la vida, porque de ellos será el Reino de los Cielos.

Y AHORA VIENE EL MOMENTO MÁS IMPORTANTE
Y bien amigos, así terminamos nuestra reflexión dominical. Agradezco al P. Pedro García, misionero claretiano por su colaboración en la realización de esta reflexión y a ti por tu presencia. Pero recuerda que ahora viene el momento más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús. Te invito, pues, a tomar el texto del Evangelio en tus manos: San Lucas, capítulo 16º, versículos del 1 al 13, y trata de escuchar lo que el Señor Jesús te quiere comunicar.
Y nos despedimos hasta el próximo domingo

http://faculty.shc.edu/jsanmartin/2010/09/17/que-haces-con-tu-dinero-para-salvarte/