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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

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sábado, 16 de agosto de 2014

Beatificación de 124 mártires Coreanos en Corea por Papa Francisco





Un millón de personas acompañaron al Papa en la beatificación de 124 mártires coreanos

El ejemplo de esos laicos «nos obliga a preguntarnos ¿Por qué estaríamos hoy dispuestos a morir?»

En la gran plaza de Gwanghwamun, que une el antiguo palacio imperial al centro de una capital ultramoderna, el Papa Francisco beatificó a 124 mártires de la primera generación de cristianos de Corea. La multitud reunida en la inmensa plaza y sus alrededores llegaba al millón de personas, según cálculos de las autoridades de Seúl. La mayor parte habían ido llegando en autobuses durante toda la noche y caminado ordenadamente por diversas rutas preestablecidas entre los rascacielos de la ciudad para confluir en la histórica plaza.

Justo antes de la ceremonia, el Papa visitó el «Santuario de los Mártires», en la propia capital, donde fueron ejecutados los 103 católicos de la segunda generación canonizados por Juan Pablo II en Seúl en 1984, una fecha que marcó el comienzo de la rápida expansión de la Iglesia coreana, que crece al ritmo de 100.000 bautismos de adultos y 25.000 bautismos de niños cada año.

En su homilía, el Papa propuso el ejemplo de Pablo Yun Ji-chung -un noble arrestado por haber dado sepultura cristiana a su madre y decapitado a continuación por orden del rey el 8 de diciembre de 1791- y de los otros 123 mártires, como un estímulo para extender todavía más «el ejemplo de fe y de caridad que os han transmitido vuestros antepasados».

El Santo Padre subrayo que aquellos intelectuales que conocieron el cristianismo a través de sabios chinos y lo extendieron por Corea mucho antes de que llegasen los primeros misioneros «formaban una comunidad inspirada en la Iglesia primitiva, en la que los creyentes eran verdaderamente «un solo corazón y una sola alma», dejando aparte las diferencias sociales».

Paradójicamente, al cabo de dos siglos, las personas condenadas a muerte por negarse a dar culto a los antepasados son ahora tesoros de la memoria de Corea y reciben culto en la plaza mayor del país. Y su mensaje de igualdad entre las personas, considerado «subversivo» por la cultura confuciana de entonces, es la base de la actual democracia coreana, abierta y moderna.

En una homilía pronunciada en italiano con traducción sucesiva, el Papa Francisco afirmó que la historia de Pablo Yun Ji-chung y los otros 123 mártires desde 1791 a 1888, «nos dice mucho sobre la belleza de la vocación de los laicos». Por otra parte, su ejemplo de heroísmo «nos obliga a preguntarnos ¿Por qué estaríamos hoy dispuestos a morir?»

El Santo Padre subrayó que Jesucristo «enviaba a sus discípulos para que fuesen levadura de santidad y de verdad en el mundo. Para que fuesen la sal de la tierra y la luz del mundo. Y en esto, los mártires nos indican el camino».

Sin hacer referencia a los yasidíes y cristianos perseguidos actualmente por el Estado Islámico en Irak, el Papa recordó una historia paralela. Durante las persecuciones, muchos cristianos de Corea «huyeron a las montañas, donde formaron aldeas católicas. Preferían afrontar grandes sacrificios a dejarse robar la cercanía a Cristo».

El Papa hizo notar que «la celebración de hoy abraza los innumerables mártires anónimos en este país y en el resto del mundo».

Durante su recorrido en «papamóvil» descubierto antes de la ceremonia, el Santo Padre bajó del vehículo para saludar y bendecir a un grupo de familiares de víctimas del ferry «Sewol» que pedían el establecimiento de una comisión investigadora especial para aclarar la cadena de negligencias que costo más de trescientas vidas, incluidas las de 250 estudiantes de bachillerato que iban de excursión a la isla de Jeju. El Papa seguía llevando en su sotana un pequeño lazo amarillo que otros familiares de víctimas le habían dado el día anterior. 1





Texto completo de la homilía del Papa Francisco en la Ceremonia de Beatificación de 124 Mártires Coreanos:

«¿Quién nos separará del amor de Cristo?» (Rm 8,35). Con estas palabras, san Pablo nos habla de la gloria de nuestra fe en Jesús: no sólo resucitó de entre los muertos y ascendió al cielo, sino que nos ha unido a él y nos ha hecho partícipes de su vida eterna. Cristo ha vencido y su victoria es la nuestra.

Hoy celebramos esta victoria en Pablo Yun Ji-chung y sus 123 compañeros. Sus nombres quedan unidos ahora a los de los santos mártires Andrés Kim Teagon, Pablo Chong Hasang y compañeros, a los que he venerado hace unos momentos. Vivieron y murieron por Cristo, y ahora reinan con él en la alegría y en la gloria.

Con san Pablo, nos dicen que, en la muerte y resurrección de su Hijo, Dios nos ha concedido la victoria más grande de todas. En efecto, «ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» (Rm 8,38-39).

La victoria de los mártires, su testimonio del poder del amor de Dios, sigue dando frutos hoy en Corea, en la Iglesia que sigue creciendo gracias a su sacrificio.

La celebración del beato Pablo y compañeros nos ofrece la oportunidad de volver a los primeros momentos, a la infancia –por decirlo así– de la Iglesia en Corea. Los invita a ustedes, católicos de Corea, a recordar las grandezas que Dios ha hecho en esta tierra, y a custodiar como un tesoro el legado de fe y caridad confiado a ustedes por sus antepasados.

En la misteriosa providencia de Dios, la fe cristiana no llegó a las costas de Corea a través de los misioneros; sino que entró por el corazón y la mente de los propios coreanos. En efecto, fue suscitada por la curiosidad intelectual, por la búsqueda de la verdad religiosa.

Tras un encuentro inicial con el Evangelio, los primeros cristianos coreanos abrieron su mente a Jesús. Querían saber más acerca de este Cristo que sufrió, murió y resucitó de entre los muertos. El conocimiento de Jesús pronto dio lugar a un encuentro con el Señor mismo, a los primeros bautismos, al deseo de una vida sacramental y eclesial plena y al comienzo de un compromiso misionero.

También dio como fruto comunidades que se inspiraban en la Iglesia primitiva, en la que los creyentes eran verdaderamente un solo corazón y una sola mente, sin dejarse llevar por las diferencias sociales tradicionales, y teniendo todo en común (cf. Hch 4,32).

Esta historia nos habla de la importancia, la dignidad y la belleza de la vocación de los laicos. Saludo a los numerosos fieles laicos aquí presentes, y en particular a las familias cristianas, que día a día, con su ejemplo, educan a los jóvenes en la fe y en el amor reconciliador de Cristo.

También saludo de manera especial a los numerosos sacerdotes que hoy están con nosotros; con su generoso ministerio transmiten el rico patrimonio de fe cultivado por las pasadas generaciones de católicos coreanos.

El Evangelio de hoy contiene un mensaje importante para todos nosotros. Jesús pide al Padre que nos consagre en la verdad y nos proteja del mundo.

Es significativo, ante todo, que Jesús pida al Padre que nos consagre y proteja, pero no que nos aparte del mundo. Sabemos que él envía a sus discípulos para que sean fermento de santidad y verdad en el mundo: la sal de la tierra, la luz del mundo. En esto, los mártires nos muestran el camino.

Poco después de que las primeras semillas de la fe fueran plantadas en esta tierra, los mártires y la comunidad cristiana tuvieron que elegir entre seguir a Jesús o al mundo. Habían escuchado la advertencia del Señor de que el mundo los odiaría por su causa (cf. Jn 17,14); sabían el precio de ser discípulos.

Para muchos, esto significó persecución y, más tarde, la fuga a las montañas, donde formaron aldeas católicas. Estaban dispuestos a grandes sacrificios y a despojarse de todo lo que pudiera apartarles de Cristo –pertenencias y tierras, prestigio y honor–, porque sabían que sólo Cristo era su verdadero tesoro.

En nuestros días, muchas veces vemos cómo el mundo cuestiona nuestra fe, y de múltiples maneras se nos pide entrar en componendas con la fe, diluir las exigencias radicales del Evangelio y acomodarnos al espíritu de nuestro tiempo.

Sin embargo, los mártires nos invitan a poner a Cristo por encima de todo y a ver todo lo demás en relación con él y con su Reino eterno. Nos hacen preguntarnos si hay algo por lo que estaríamos dispuestos a morir.

Además, el ejemplo de los mártires nos enseña también la importancia de la caridad en la vida de fe. La autenticidad de su testimonio de Cristo, expresada en la aceptación de la igual dignidad de todos los bautizados, fue lo que les llevó a una forma de vida fraterna que cuestionaba las rígidas estructuras sociales de su época.

Fue su negativa a separar el doble mandamiento del amor a Dios y amor al prójimo lo que les llevó a una solicitud tan fuerte por las necesidades de los hermanos.

Su ejemplo tiene mucho que decirnos a nosotros, que vivimos en sociedades en las que, junto a inmensas riquezas, prospera silenciosamente la más denigrante pobreza; donde rara vez se escucha el grito de los pobres; y donde Cristo nos sigue llamando, pidiéndonos que le amemos y sirvamos tendiendo la mano a nuestros hermanos necesitados.

Si seguimos el ejemplo de los mártires y creemos en la palabra del Señor, entonces comprenderemos la libertad sublime y la alegría con la que afrontaron su muerte. Veremos, además, cómo la celebración de hoy incluye también a los innumerables mártires anónimos, en este país y en todo el mundo, que, especialmente en el siglo pasado, han dado su vida por Cristo o han sufrido lacerantes persecuciones por su nombre.

Hoy es un día de gran regocijo para todos los coreanos. El legado del beato Pablo Yun Ji-chung y compañeros –su rectitud en la búsqueda de la verdad, su fidelidad a los más altos principios de la religión que abrazaron, así como su testimonio de caridad y solidaridad para con todos– es parte de la rica historia del pueblo coreano.

La herencia de los mártires puede inspirar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a trabajar en armonía por una sociedad más justa, libre y reconciliada, contribuyendo así a la paz y a la defensa de los valores auténticamente humanos en este país y en el mundo entero.

Que la intercesión de los mártires coreanos, en unión con la de Nuestra Señora, Madre de la Iglesia, nos alcance la gracia de la perseverancia en la fe y en toda obra buena, en la santidad y la pureza de corazón, y en el celo apostólico de dar testimonio de Jesús en este querido país, en toda Asia, y hasta los confines de la tierra. Amén. 2







Béatification de Paul Yun ji-Chung y de sus 123 compagnons martyrs

Publicado el 15/8/2014  `pt KTVO
Messe de Béatification à la porte de Gwanghwamun de Séoul. Voyage apostolique du pape François en République de Corée, du 14 au 18 août 2014.
Le Pape François en Corée du Sud du 16/08/2014.

viernes, 15 de agosto de 2014

Corea recibe a papa Francisco (13-18 Agosto 2014 )





Visita del Papa Francisco a Corea 2014


Vea todas las actividades de Su Santidad a la lejana Corea del Sur, en su Tercer viaje Internacional.

Holy Misa por la paz y Reconciliación 2014.08.18
Empezó el 18/8/2014 vatican
Starts at 2.45am (Seoul time: 9.45am) Pope Francis presides over the Holy Mass for Peace and Reconciliation at Myeong-dong Cathedral in Seoul

Misa de clausura de la 6th Asian Youth Day 2014.08.17
Emitido en directo el 17/8/2014 vatican
Starts at 9:30am (Seoul time: 4.30pm) Pope Francis celebrates the Closing Mass of the 6th Asian Youth Day at Haemi Castle 

Beatificación de Paul Yun Ji-Chung y 123 mártires compañeros 2014.08.16
Emitido en directo el 16/8/2014 por vatican
Starts at 3.00am (Seoul time: 10.00am) Pope Francis presides over the Holy Mass for the Beatification of Paul Yun Ji-Chung and 123 martyr companions at the Gwanghwamun Gate


Holy Mass de la Solemnidad de la Asunción de Maria 2014.08.15


Emitido en directo el 15/8/2014 por vatican
Starts at 3.30 am (Seoul time: 10.30 am)
Pope Francis celebrates the Holy Mass on the Solemnity of the Assumption at the World Cup Stadium in Daejeon , followed by the Angelus Prayer.



 Meeting con la Juventud Asiática 2014.08.15 
Emitido en directo el 15/8/2014 por vatican
Starts at 10.30 am (Seoul time: 5.30 pm)
Pope Francis meets the Asian Youth at the Solmoe Shrine

Meeting con Autoridades Koreanas del Sur  2014-08-14
Emitido en directo el 14/8/2014 por vatican
Starts at 9.30 am (Seoul Time: 4.30 pm)
Upon his arrival in Seoul, Pope Francis is greeted by the South Korean President and Authorities and addresses them with a speech.



Francisco visita por sorpresa a los jesuitas en Seúl 2014




Francisco visita por sorpresa a los jesuitas en Seúl
Antes de llegar a la nunciatura para descansar, el Papa se ha detenido en la Sogang University para un breve encuentro con los estudiantes

Ciudad del Vaticano, 15 de agosto de 2014 
El intenso programa del santo padre Francisco en Corea aún deja huecos para la improvisación. De forma inesperada, el Papa ha visitado la Sogang University, ateneo fundado por la Compañía de Jesús en Seúl en 1960. Lo ha hecho esta tarde, al volver del encuentro con los jóvenes asiáticos en Daejeon, antes de regresar a la nunciatura para concluir la segunda jornada del viaje.

Entre los presentes, estaba el padre Antonio Spadaro, director de "Civiltà Cattolica" y primer periodista en entrevistar al Papa, que ha contado algunos detalles del encuentro en Radio Vaticana.
Así, ha indicado que el Papa decidió ayer ir a ver a sus hermanos jesuitas, y se lo dijo al padre Spadaro. "Ha sido algo absolutamente nuevo también para ellos, que se han quedado desconcertados, porque no sabían qué preparar ni cómo", ha indicado. Además, "el encuentro ha sido de una sencillez increíble: un sentido de casa, de familia, de normalidad absolutamente grande, potente".
Durante el encuentro, se han presentado uno a uno, primero los novicios y luego los que se ocupan del apostolado espiritual, del apostolado juvenil. "Ha sido una gran fiesta", afirma padre Spadaro en la entrevista.
Asimismo, ha indicado que el Papa ha disfrutado mucho de este clima y después de unas palabras introductorias de saludo, Francisco ha hablado espontáneamente. "Un discurso sencillo y potente, todo centrado en una sola palabra -consolación- que para nosotros jesuitas es una palabra fundamental: la consolación espiritual", ha añadido. El Papa les ha dicho que son "ministros de consolación, que a veces en la Iglesia se experimentan fatigas, a veces heridas, y a veces la gente experimenta heridas también a causa de los ministros de la Iglesia". De nuevo, como ya hizo en la entrevista con Civiltà Cattolica, Francisco ha utilizado la expresión, "hospital de campo".
Por tanto, ha repetido de distintas formas y con acentos muy intensos, muy convencidos, "ser personas de consolación, que dan paz a la gente, que calman las heridas".
(15 de agosto de 2014) © Innovative Media Inc.






·                     http://www.zenit.org/

La Asunción de la Virgen María por el Papa Francisco desde Corea - 2014




La Asunción de la Virgen María por el Papa Francisco desde Corea

Transformar el mundo según el plan de Dios Amor. La Asunción de María nos muestra la esperanza y libertad cristiana real

2014-08-15


(RV).-(Se actualizó con voz del Papa) RealAudio  Amar a Dios y a los hermanos, con corazón puro y el futuro que Cristo nos ofrece también hoy. Con la ferviente participación de unos 50.000 fieles que lo ovacionaron con gran cariño a su llegada, el Papa Francisco, en unión con toda la Iglesia extendida por el mundo, que «ve en María la Madre de nuestra esperanza», celebró la Santa Misa de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, en Daejeon, a 137 kilómetros de Seúl. Contemplando a Nuestra Señora, que nos muestra nuestro destino como hijos adoptivos de Dios y miembros del Cuerpo de Cristo, el Obispo de Roma destacó que, «como María, nuestra Madre, estamos llamados a participar plenamente en la victoria del Señor sobre el pecado y sobre la muerte y a reinar con Él en su Reino eterno - donde reinar es servir - y tomando conciencia del futuro que, también hoy, el Señor Resucitado nos ofrece». Alentando a invocar a María Madre como Madre de la Iglesia en Corea y de la esperanza, que nos ofrece el Evangelio - antídoto contra la desesperación que parece extenderse como un cáncer, en una sociedad exteriormente rica, que a menudo experimenta amargura y vacío interior - el Santo Padre reiteró que la verdadera libertad se encuentra en la acogida amorosa de la voluntad del Padre. Con el anhelo de que sean «fieles a la libertad real, recibida en el bautismo, para transformar el mundo según el plan de Dios», alentó a pedir a la Madre de Dios que los cristianos de Corea «sean fuerza generosa de renovación espiritual en todos los ámbitos de la sociedad. Que combatan la fascinación de un materialismo que ahoga los auténticos valores espirituales y culturales, la competición desenfrenada, que genera egoísmo y hostilidad. Que rechacen modelos económicos inhumanos, que crean nuevas formas de pobreza y marginan a los trabajadores, así como la cultura de la muerte, que devalúa la imagen de Dios, del Dios de la vida y atenta contra la dignidad de todo hombre, mujer y niño. Que los jóvenes no se dejen nunca robar la esperanza». 
(CdM – RV)




Versión completa de la homilía del Papa RealAudioMP3 

Homilía
Asunción de la Virgen María
Daejeon, Estadio de la Copa del Mundo
15 de agosto de 2014

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

En unión con toda la Iglesia celebramos la Asunción de Nuestra Señora en cuerpo y alma a la gloria del cielo. La Asunción de María nos muestra nuestro destino como hijos adoptivos de Dios y miembros del Cuerpo de Cristo. Como María, nuestra Madre, estamos llamados a participar plenamente en la victoria del Señor sobre el pecado y sobre la muerte y a reinar con Él en su Reino eterno. Ésta es nuestra vocación.
La “gran señal” que nos presenta la primera lectura –una mujer vestida de sol coronada de estrellas (cf. Ap 12,1)– nos invita a contemplar a María, entronizada en la gloria junto a su divino Hijo. Nos invita a tomar conciencia del futuro que también hoy el Señor resucitado nos ofrece. Los coreanos tradicionalmente celebran esta fiesta a la luz de su experiencia histórica, reconociendo la amorosa intercesión de María en la historia de la nación y en la vida del pueblo.
En la segunda lectura hemos escuchado a san Pablo diciéndonos que Cristo es el nuevo Adán, cuya obediencia a la voluntad del Padre ha destruido el reino del pecado y de la esclavitud y ha inaugurado el reino de la vida y de la libertad (cf. 1 Co 15,24-25). La verdadera libertad se encuentra en la acogida amorosa de la voluntad del Padre. De María, llena de gracia, aprendemos que la libertad cristiana es algo más que la simple liberación del pecado. Es la libertad que nos permite ver las realidades terrenas con una nueva luz espiritual, la libertad para amar a Dios y a los hermanos con un corazón puro y vivir en la gozosa esperanza de la venida del Reino de Cristo.
Hoy, venerando a María, Reina del Cielo, nos dirigimos a ella como Madre de la Iglesia en Corea. Le pedimos que nos ayude a ser fieles a la libertad real que hemos recibido el día de nuestro bautismo, que guíe nuestros esfuerzos para transformar el mundo según el plan de Dios, y que haga que la Iglesia de este país sea más plenamente levadura de su Reino en medio de la sociedad coreana. Que los cristianos de esta nación sean una fuerza generosa de renovación espiritual en todos los ámbitos de la sociedad. Que combatan la fascinación de un materialismo que ahoga los auténticos valores espirituales y culturales y el espíritu de competición desenfrenada que genera egoísmo y hostilidad. Que rechacen modelos económicos inhumanos, que crean nuevas formas de pobreza y marginan a los trabajadores, así como la cultura de la muerte, que devalúa la imagen de Dios, el Dios de la vida, y atenta contra la dignidad de todo hombre, mujer y niño. 
Como católicos coreanos, herederos de una noble tradición, ustedes están llamados a valorar este legado y a transmitirlo a las generaciones futuras. Lo cual requiere de todos una renovada conversión a la Palabra de Dios y una intensa solicitud por los pobres, los necesitados y los débiles de nuestra sociedad.
Con esta celebración, nos unimos a toda la Iglesia extendida por el mundo que ve en María la Madre de nuestra esperanza. Su cántico de alabanza nos recuerda que Dios no se olvida nunca de sus promesas de misericordia (cf. Lc 1,54-55). María es la llena de gracia porque «ha creído» que lo que le ha dicho el Señor se cumpliría (Lc 1,45). En ella, todas las promesas divinas se han revelado verdaderas. Entronizada en la gloria, nos muestra que nuestra esperanza es real; y también hoy esa esperanza, «como ancla del alma, segura y firme» (Hb 6,19), nos aferra allí donde Cristo está sentado en su gloria.
Esta esperanza, queridos hermanos y hermanas, la esperanza que nos ofrece el Evangelio, es el antídoto contra el espíritu de desesperación que parece extenderse como un cáncer en una sociedad exteriormente rica, pero que a menudo experimenta amargura interior y vacío. Esta desesperación ha dejado secuelas en muchos de nuestros jóvenes. Que los jóvenes que nos acompañan estos días con su alegría y su confianza no se dejen nunca robar la esperanza.
Dirijámonos a María, Madre de Dios, e imploremos la gracia de gozar de la libertad de los hijos de Dios, de usar esta libertad con sabiduría para servir a nuestros hermanos y de vivir y actuar de modo que seamos signo de esperanza, esa esperanza que encontrará su cumplimiento en el Reino eterno, allí donde reinar es servir. Amén.

f: Radio vaticana


Papa FRANCISCO al encuentro con los jóvenes de Asia en Corea 2014 - MCLD



«Juventud de Asia: ¡Levántate, resplandece!» Testimonios de los jóvenes durante el encuentro con el Santo Padre


(RV).- (audio)MP3  «Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos» (Mt.18-20). El Santo Padre se reunió con los jóvenes asiáticos a las diez y media de la mañana del 15 de agosto, en la Solemnidad de la Asunción de María, quienes lo recibieron con una cálida bienvenida. 


Francisco reza con miles de jóvenes por la unidad de Corea: “Sois una familia Publicado el 15/8/2014 http://es.romereports.com 
Los 6.000 jóvenes reunidos por la Jornada Asiática de la Juventud esperaban impacientes al Papa en el Santuario de Solmoe, y Francisco no les decepcionó. 

“Nosotros somos jóvenes que quieren vivir según la Palabra de Jesús, pero vivimos en un entorno muy difícil a nivel personal, de pueblo y de nación. Reunidos aquí en ocasión de la Jornada de la Juventud Asiática, queremos compartir entre nosotros nuestras preocupaciones y pensamientos, y también queremos compartir con el Santo Padre, que venido a visitar aquí a los jóvenes en dificultad, a escuchar sus palabras. Su sabiduría nos dará fuerza”. 

Estos fueron los testimonios de los jóvenes: (Audio de la radiocrónica)
RealAudioMP3

Una joven de Camboya
¡Querido Santo Padre! Soy Leap Lakaraksmey, vengo de Camboya. 
Cuando me enteré de que iba a hablar delante del Papa como representante de la juventud de Camboya, por demasiada alegría incluso lloré, pero al mismo tiempo sentía la sensación de volar. Doy gracias a Dios. 
Desde pequeña recibí mucha ayuda de la parroquia. Para aprender en la escuela recibí los libros, uniformes, e incluso el dinero para los gastos escolares. A los 12 años, empecé a asistir a la Iglesia siguiendo mi papá. Desde entonces, de las hermanas que vinieron como misioneras en nuestra nación, he aprendido las Escrituras y también el método de orar. También aprendí a ir a encontrar y llevar ayuda a las personas en los pueblos lejanos. Era muy feliz en esos momentos. Desde que empecé a ir a la Iglesia, recibí muchos dones de Dios. Dones tan abundantes que no me sentía a la altura de recibirlos. Cuando tenía dificultades o sufrimientos, rezaba a Dios, y Él escuchaba todo. Y me hizo llegar dones que no hubiera nunca imaginado. Sobre todo cuando, por dificultades económicas, hubiera tenido que renunciar a la universidad, Dios, a través de muchos benefactores, me ayudó a entrar en la universidad aquí en Corea. Ahora experimento abundantes gracias que mis amigos envidian. 
Pero, Santo Padre, tengo una gran preocupación. Esa preocupación es cómo responder a las muchas gracias de Dios. Cuando era pequeña pensaba que debía seguir el camino de la vocación, si Dios me hubiese llamado. Hasta ahora no he cambiado de opinión. Pero ahora nació en mí un deseo. A diferencia de cuando estaba en Camboya he aprendido y conocido muchas cosas. Pienso que, si más intensamente estudio, más personas podré ayudar. Creo que podría ayudar a mis padres y a las personas de mi pueblo que viven mal. Sin embargo, ¿debería seguir el camino de la vocación renunciando a todo esto que Dios me dio para enfrentarlo? ¿O debería seguir estudiando para ayudar a tanta gente? Esta es mi mayor preocupación. Así que siento como una tentación el no elegir el camino de la vocación. 
¿Es una tentación no elegir el camino de la vocación? Me parece que, si el Santo Padre respondiera a mi preocupación, podría elegir con alegría. Otra cosa que pienso que me daría tanta fuerza sería que el Santo Padre nos dijera cómo vence las tentaciones que le vienen. 
Me gustaría decir una cosa más. En Camboya mis amigos van a la iglesia porque “quieren conocer a Jesús y la fe católica”. Pero, debido a que Camboya no es una nación católica, hay muchas personas que no conocen la fe católica. Entonces, si uno asiste a la iglesia, se burlan de él, diciéndole: ¿Por qué sigues la fe Europea y no la nuestra tradicional? He visto a menudo que, siendo despreciados por la familia y por la gente del pueblo, con el paso del tiempo estas personas se alejan de la iglesia. Entonces me vino este pensamiento, que sería bueno que nuestra gente de Camboya pudiera tener una bella imagen de la fe cristiana.
En Corea hay tantos santos mártires y advierto que hay una muy buena imagen de la fe católica. Así que pienso que sería bueno si nacieran tantos santos también en Camboya. Cuando yo era pequeña oía de las monjas que hay tantos mártires también en Camboya. 
A principios del año 1970 en nuestro país muchas personas murieron en los campos de exterminio(los "campos de la muerte) provocado por Pol Pot. En aquel tiempo perdieron la vida muchos sacerdotes y monjas y también muchos fieles. En particular, también el primer obispo de Camboya, Monseñor. Joseph Chhmar Sala, perdió la vida en aquel tiempo. Nosotros católicos camboyanos, que somos pocos, creemos que el sacrificio de Monseñor Joseph Chhmar Sala y de tantos mártires custodian nuestra fe. 
¡Santo Padre! ¿Podría venir también en Camboya para hacer entrar en el número de los santos nuestros mártires camboyanos? Creo que, si fuera así, muchos sacerdotes y monjas podrían desarrollar con más fuerza las actividades misioneras y
​​muchos jóvenes podrían conocer a Jesús.

Palabras del joven de Hong Kong
Santo Padre, los chinos en todo el mundo lo quieren bien. Usted nos enseña a difundir el amor de Dios y nos da coraje. 
Mi nombre es Giovanni, recibí el bautismo recién nacido. Actualmente trabajo en el campo del periodismo, a través de este trabajo, me siento realizado como católico y estoy agradecido. Me gusta la liturgia tal vez porque serví como monaguillo desde que tenía 9 años de edad. Hasta ahora sigo haciéndolo y ya son 24 años. Santo Padre durante la Misa que usted celebrará, ¿podría participar como monaguillo a su lado? Mi vida se ha enriquecido cada vez más en la fe, porque he participado en la liturgia. Además, como he seguido haciéndolo con los obispos y sacerdotes, me he convertido cada vez en un buen fiel católico. Como lo hicieron los salesianos conmigo, deseo ardientemente trabajar con los jóvenes. Me gustaría mucho servir a la Iglesia y compartir con todos lo que he recibido de Dios. 
Para nosotros que vivimos en Hong Kong hay muchas pruebas y desafíos en la vida. Siendo una ciudad internacional, quienes vivimos ahí nos encontramos con diferentes culturas y diferentes mentalidades. A veces, para hacer contentos a los demás, las personas pierden sus principios morales. Por eso me parece que poco a poco desaparecen la justicia y la igualdad en nuestra sociedad. 
Tenemos sed que en toda la ciudad de Hong Kong se difunda la vida de felicidad que viene de la fe. Los jóvenes de Hong Kong tienen capacidad y salud, y nosotros deseamos profundamente que el Santo Padre nos enseñe cómo lograr esta misión. 
Entre China continental y Hong Kong hay un vínculo muy fuerte. Nuestras Iglesias son como hermanas. Lo que nos hace sufrir es que, cuanto más se desarrollan las muchas iglesias en la China continental, más aumenta el control y la opresión. A pesar de esta difícil situación, nuestros hermanos y hermanas en la China continental mantienen su fe. Por eso creemos que la Iglesia, que está en la parte continental de China tiene una fe fuerte y todos nosotros esperamos en la promesa de Dios. 
Así que hoy, en este lugar, me gustaría hacer algunas preguntas al Santo Padre. 
La primera es: ¿qué debemos hacer nosotros junto con los hermanos y hermanas que están en China continental para mostrar en modo continuo y pacífico el amor de Dios a todos los chinos? 
La segunda es que muchos jóvenes de Hong Kong quieren que se realice la Jornada Mundial de la Juventud en Hong Kong. Para que se realice este deseo, ¿qué cosa debemos saber y qué tenemos que preparar?
La tercera es: ¿qué pensamiento tiene sobre los católicos chinos que están repartidos por el mundo? ¿Cuál es nuestra misión particular? 
Por último, me gustaría decir una cosa más. Santo Padre, en la Iglesia hay muchas personas que han cometido errores en el pasado. Personas que han pecado, que han hecho uso de drogas, que no han mantenido su pureza antes del matrimonio, que se han divorciado, que han querido abandonar la fe, etc…Pero, de igual modo, hay muchos casos de personas que, cuando deciden a regresar a la Iglesia, sienten incomodidad al no advertir la acogida de los demás y se alejan nuevamente. Santo Padre, pido una Palabra suya para que esas personas puedan sentir el valor de volver. Oramos para que los que se arrepienten sientan el amor y puedan insertarse en la comunidad.



Palabras de una joven coreana
Querido Santo Padre,¡buenas tardes! 
Soy Marina Park Giseon, una de las participantes de Corea en esta Jornada asiática de los jóvenes. 
En primer lugar me siento muy feliz y honrada de que usted haya venido en persona a la Jornada de la Juventud Asiática para encontrarnos y escuchar nuestras palabras. Estoy un poco emocionada, pero voy a hablar con el corazón en paz, como si estuviera hablando con mi abuelo. 
En la actualidad, nosotros jóvenes de Corea vivimos en una sociedad de fuerte capitalismo sintiendo la confusión de los valores. Me parece que el capitalismo de Corea no da mucha importancia a la seguridad y la felicidad del hombre. Se piensa que el dinero es más importante, y fácilmente se violan los principios morales más importantes para ganar dinero. Por ello también se pierden familiares y amigos valiosos. 
Además, también creo que todos los jóvenes deberían descubrir sus verdaderas identidades de acuerdo a los talentos recibidos por Dios y planificar su futuro paso a paso, pero están convirtiéndose todos en lo mismo, como si fueran máquinas. 
Las personas, que deberían tener una relación recíproca de amistad, se convierten en rivales para convertirse en “un sujeto considerado por la sociedad”, en lugar de “una persona que se agrada a sí misma”.
Como resultado, muchos jóvenes sienten frustración y deambulan como perdedores debido a la baja autoestima, y esta situación hace crecer también los problemas sociales como los crímenes y el suicidio. Se piensa seriamente a qué cosa es más importante, si “sobrevivir en el mundo” o “vivir bien en el mundo”, y en conclusión muchos jóvenes pasan el día “sobreviviendo en el mundo”.
Yo también estoy pasando el período de mi juventud en medio de esta confusión de valores. 
Pero hace un poco de tiempo comencé con valentía un nuevo trabajo para lograr mi sueño. He creado un pequeño espacio, donde la gente puede venir a conversar o a hacer actividades artísticas, etc ... En otras palabras, es una pequeña empresa dirigida por mí misma. He creado este tipo de espacio, porque para mí es importante que la gente viva feliz, teniendo un espacio en sus vidas. Por supuesto, también para mí es una alegría estar con estas personas. 
Pero, por una parte me llega la inquietud. Todos los jóvenes que están a mi alrededor, pasan los días vertiginosamente en una sociedad competitiva tratando de ganar más dinero, mientras que yo he tomado una decisión contraria… entonces me viene la preocupación, si es justo o no, lo que he hecho. 
Santo Padre, ¿será justa mi elección? Le pido, para mí y para los jóvenes coreanos que viven en una sociedad de fuerte capitalismo, que nos hable de la vida de verdadera felicidad y nos diga una palabra sobre cómo deberíamos vivir y con qué espíritu deberíamos elegir el trabajo para nuestro futuro.
También quisiera aún hablarle de la situación particular de división entre Corea del Sur y Corea del Norte. Después de 1950, Corea es una nación dividida, única en el mundo, y vivimos en el odio recíproco. Lo que escuché desde temprana edad con respecto a Corea del Norte fue todo negativo. Pero, si hemos pasado en el odio recíproco los últimos 60 años, pienso que la culpa no está toda de una parte. Me gustaría preguntarle, ¿cómo ve a Corea del Norte y con qué espíritu debemos mirar y qué podemos hacer por Corea del Norte nosotros, jóvenes católicos coreanos.


(GM – RV)

Francisco reza por la unidad de Corea con miles de jóvenes de Asia




Encuentro con los jóvenes de Asia en el Santuario de Solmoe
En directo el 15/8/2014  TV Murcia ------ sin Audio

lunes, 11 de agosto de 2014

13-18.08 III Viaje Apostólico Internacional a Corea del Sur - 2014



"¡Juventud de Asia, levántate!", el Papa antes de su viaje a Corea

2014-08-11 Radio Vaticana
(RV).- (actualizado con audio) http://www.news.va/static/portal/img/mp3_icon.gif A pocos días de comenzar el tercer viaje apostólico internacional del Papa Francisco que se llevará a cabo del 13 al 18 de agosto en Corea, el Santo Padre ha dirigido un video mensaje trasmitido en un primer momento por la emisora KBS (Korean Broadcasting System).
 

Palabras del Papa en el video mensaje:
 

¡Queridos hermanos y hermanas! En unos pocos días, con la ayuda de Dios, estaré entre ustedes, en Corea. Gracias de antemano por su acogida y los invito a rezar conmigo, para que este viaje apostólico dé buenos frutos para la Iglesia y para la sociedad coreana.
 

"Levántate, resplandece!" (Is 60,1): con estas palabras que el Profeta dirige a Jerusalén, yo me dirijo a ustedes. Es el Señor quien les invita a acoger su luz, acogerla en el corazón para reflejarla en una vida llena de fe, esperanza y amor, llena de la alegría del Evangelio. Como ustedes saben, vengo en ocasión de la Sexta Jornada de la Juventud Asiática. Particularmente a los jóvenes les llevaré la llamada del Señor: "Juventud de Asia, levántate! La gloria de los mártires ha nacido sobre ti ". La luz de Cristo resucitado brilla como un espejo en el testimonio de Paul Yun Ji-chung y sus 123 compañeros, todos los mártires de la fe que proclamaré beatos el próximo 16 de agosto en Seúl.
 

Los jóvenes son portadores de esperanza y energía para el futuro; pero también son las víctimas de la crisis moral y espiritual de nuestro tiempo. Por esto me gustaría anunciar a ellos y a todo el único nombre por el cual podemos ser salvos: Jesús, el Señor. Queridos hermanos y hermanas coreanos, la fe en Cristo ha echado profundas raíces en su tierra y ha dejado frutos abundantes. Los ancianos son los guardianes de este legado: sin ellos los jóvenes se verían privados de la memoria. El encuentro entre las personas mayores y los jóvenes es una garantía del camino del pueblo. Y la Iglesia es una gran familia en la que todos somos hermanos en Cristo. En su nombre vengo a vosotros, en la alegría de compartir con ustedes el Evangelio del amor y la esperanza.
 

El Señor los bendiga y la Virgen Madre los protegerá.
(MZ-RV)



jueves, 7 de agosto de 2014

Corea pone monedas conmemorativas del viaje del Papa Francisco - 2014





El Banco Central de Corea lanza monedas conmemorativas del viaje del Papa

60.000 monedas de bronce. En ellas varias plantas formarán una cruz con la flor típica del país en el centro. En la otra cara estará el escudo del Papa. Tienen un valor de diez dólares cada una.


30.000 monedas de plata. En una cara aparecerá una paloma con una rama de olivo y una serie de cruces que se unen formando el "taegeuk”, el símbolo circular de la bandera del país. En la otra cara estará el escudo del Papa. Valoradas en unos 48 dólares. 

El viaje del Papa a Corea durará cuatro días. Se reunirá con jóvenes, beatificará a 124 mártires coreanos y presidirá una Misa por la paz y la reconciliación.


Fuente: Rome Reports

Papa Francisco en Corea - Agosto 2014




El Papa Francisco visitará Corea del Sur en apenas tres semanas para participar en la Jornada Asiática de la Juventud.

Francisco comenzará su viaje a Corea del Sur el miércoles 13 de agosto. Después 11 horas de vuelo llegará a Seúl donde, tras descansar, se reunirá con la presidenta y autoridades del país. En la ceremonia pronunciará su primer discurso en inglés.

El viernes 15 presidirá una Misa en el estadio Olímpico de Daejeon. También se reunirá con miles de jóvenes en el santuario de Solmoe, uno de los más antiguos de Corea.

P. FEDERICO LOMBARDI
Portavoz del Vaticano
"Vendrá un buen número de jóvenes para encontrarse con el Papa. Serán unos 6.000. No habrá 2 millones como en otras ocasiones pero será un encuentro importante”.

El día 16 visitará un centro para personas con discapacidad. Allí se reunirá con un misionerio que ha trabajado mucho por los derechos de este colectivo.

P. FEDERICO LOMBARDI
Portavoz del Vaticano
"Es un misionero muy famoso en Corea que no tiene ni brazos ni piernas, es decir, tiene una grave discapacidad. Pero es un apóstol, un hombre de gran valor”.

Ese día también presidirá la beatificación de 124 mártires de Corea del Sur que son de los primeros católicos que hubo en el país. Se suman a los 103 que fueron canonizados durante el pontificado de Juan Pablo II.

P. FEDERICO LOMBARDI
Portavoz del Vaticano
"Se sabía que existía esta primera generación de mártires pero no se había estudiado nada sobre ellos. Por eso, no había casi documentación para iniciar su proceso de beatificación o de canonización”.

El domingo 17 de agosto el Papa celebrará la Misa conclusiva de la Sexta Jornada Asiática de la Juventud. El viernes 18 presidirá otra Misa por la paz y la reconciliación de las dos Coreas antes de regresar a Roma.

Aunque son minoría en Corea del Sur, ha habido un importante crecimiento del número de católicos en los últimos 10 años. Representan el 10 por ciento de la población y unas 100.000 personas reciben el bautismo cada año.



Fuente: Rome Reports / Aci prensa


[INFOGRAFÍA] Estos son los lugares que visitará el Papa Francisco en Corea del Sur
Infografía realizada por ACI Prensa