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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

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miércoles, 22 de abril de 2015

26.04 52 JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

cartel Vocaciones Lima 2015

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
 52 JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

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26 DE ABRIL DE 2015 – IV DOMINGO DE PASCUA

Tema: El éxodo, experiencia fundamental de la vocación


Queridos hermanos y hermanas:

El cuarto Domingo de Pascua nos presenta el icono del Buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre, las alimenta y las guía. Hace más de 50 años que en este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Esta Jornada nos recuerda la importancia de rezar para que, como dijo Jesús a sus discípulos, «el dueño de la mies… mande obreros a su mies» (Lc 10,2). Jesús nos dio este mandamiento en el contexto de un envío misionero: además de los doce apóstoles, llamó a otros setenta y dos discípulos y los mandó de dos en dos para la misión (cf. Lc 10,1-16). Efectivamente, si la Iglesia «es misionera por su naturaleza» (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, 2), la vocación cristiana nace necesariamente dentro de una experiencia de misión. Así, escuchar y seguir la voz de Cristo Buen Pastor, dejándose atraer y conducir por él y consagrando a él la propia vida, significa aceptar que el Espíritu Santo nos introduzca en este dinamismo misionero, suscitando en nosotros el deseo y la determinación gozosa de entregar nuestra vida y gastarla por la causa del Reino de Dios.

Entregar la propia vida en esta actitud misionera sólo será posible si somos capaces de salir de nosotros mismos. Por eso, en esta 52 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, quisiera reflexionar precisamente sobre ese particular «éxodo» que es la vocación o, mejor aún, nuestra respuesta a la vocación que Dios nos da. Cuando oímos la palabra «éxodo», nos viene a la mente inmediatamente el comienzo de la maravillosa historia de amor de Dios con el pueblo de sus hijos, una historia que pasa por los días dramáticos de la esclavitud en Egipto, la llamada de Moisés, la liberación y el camino hacia la tierra prometida. El libro del Éxodo ―el segundo libro de la Biblia―, que narra esta historia, representa una parábola de toda la historia de la salvación, y también de la dinámica fundamental de la fe cristiana. De hecho, pasar de la esclavitud del hombre viejo a la vida nueva en Cristo es la obra redentora que se realiza en nosotros mediante la fe (cf. Ef 4,22-24). Este paso es un verdadero y real «éxodo», es el camino del alma cristiana y de toda la Iglesia, la orientación decisiva de la existencia hacia el Padre.

En la raíz de toda vocación cristiana se encuentra este movimiento fundamental de la experiencia de fe: creer quiere decir renunciar a uno mismo, salir de la comodidad y rigidez del propio yo para centrar nuestra vida en Jesucristo; abandonar, como Abrahán, la propia tierra poniéndose en camino con confianza, sabiendo que Dios indicará el camino hacia la tierra nueva. Esta «salida» no hay que entenderla como un desprecio de la propia vida, del propio modo sentir las cosas, de la propia humanidad; todo lo contrario, quien emprende el camino siguiendo a Cristo encuentra vida en abundancia, poniéndose del todo a disposición de Dios y de su reino. Dice Jesús: «El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna» (Mt 19,29). La raíz profunda de todo esto es el amor. En efecto, la vocación cristiana es sobre todo una llamada de amor que atrae y que se refiere a algo más allá de uno mismo, descentra a la persona, inicia un «camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios» (Benedicto XVI, Carta enc. Deus caritas est, 6).

La experiencia del éxodo es paradigma de la vida cristiana, en particular de quien sigue una vocación de especial dedicación al servicio del Evangelio. Consiste en una actitud siempre renovada de conversión y transformación, en un estar siempre en camino, en un pasar de la muerte a la vida, tal como celebramos en la liturgia: es el dinamismo pascual. En efecto, desde la llamada de Abrahán a la de Moisés, desde el peregrinar de Israel por el desierto a la conversión predicada por los profetas, hasta el viaje misionero de Jesús que culmina en su muerte y resurrección, la vocación es siempre una acción de Dios que nos hace salir de nuestra situación inicial, nos libra de toda forma de esclavitud, nos saca de la rutina y la indiferencia y nos proyecta hacia la alegría de la comunión con Dios y con los hermanos. Responder a la llamada de Dios, por tanto, es dejar que él nos haga salir de nuestra falsa estabilidad para ponernos en camino hacia Jesucristo, principio y fin de nuestra vida y de nuestra felicidad.

Esta dinámica del éxodo no se refiere sólo a la llamada personal, sino a la acción misionera y evangelizadora de toda la Iglesia. La Iglesia es verdaderamente fiel a su Maestro en la medida en que es una Iglesia «en salida», no preocupada por ella misma, por sus estructuras y sus conquistas, sino más bien capaz de ir, de ponerse en movimiento, de encontrar a los hijos de Dios en su situación real y de com-padecer sus heridas. Dios sale de sí mismo en una dinámica trinitaria de amor, escucha la miseria de su pueblo e interviene para librarlo (cf. Ex 3,7). A esta forma de ser y de actuar está llamada también la Iglesia: la Iglesia que evangeliza sale al encuentro del hombre, anuncia la palabra liberadora del Evangelio, sana con la gracia de Dios las heridas del alma y del cuerpo, socorre a los pobres y necesitados.

Queridos hermanos y hermanas, este éxodo liberador hacia Cristo y hacia los hermanos constituye también el camino para la plena comprensión del hombre y para el crecimiento humano y social en la historia. Escuchar y acoger la llamada del Señor no es una cuestión privada o intimista que pueda confundirse con la emoción del momento; es un compromiso concreto, real y total, que afecta a toda nuestra existencia y la pone al servicio de la construcción del Reino de Dios en la tierra. Por eso, la vocación cristiana, radicada en la contemplación del corazón del Padre, lleva al mismo tiempo al compromiso solidario en favor de la liberación de los hermanos, sobre todo de los más pobres. El discípulo de Jesús tiene el corazón abierto a su horizonte sin límites, y su intimidad con el Señor nunca es una fuga de la vida y del mundo, sino que, al contrario, «esencialmente se configura como comunión misionera» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 23).

Esta dinámica del éxodo, hacia Dios y hacia el hombre, llena la vida de alegría y de sentido. Quisiera decírselo especialmente a los más jóvenes que, también por su edad y por la visión de futuro que se abre ante sus ojos, saben ser disponibles y generosos. A veces las incógnitas y las preocupaciones por el futuro y las incertidumbres que afectan a la vida de cada día amenazan con paralizar su entusiasmo, de frenar sus sueños, hasta el punto de pensar que no vale la pena comprometerse y que el Dios de la fe cristiana limita su libertad. En cambio, queridos jóvenes, no tengáis miedo a salir de vosotros mismos y a poneros en camino. El Evangelio es la Palabra que libera, transforma y hace más bella nuestra vida. Qué hermoso es dejarse sorprender por la llamada de Dios, acoger su Palabra, encauzar los pasos de vuestra vida tras las huellas de Jesús, en la adoración al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Vuestra vida será más rica y más alegre cada día.

La Virgen María, modelo de toda vocación, no tuvo miedo a decir su «fiat» a la llamada del Señor. Ella nos acompaña y nos guía. Con la audacia generosa de la fe, María cantó la alegría de salir de sí misma y confiar a Dios sus proyectos de vida. A Ella nos dirigimos para estar plenamente disponibles al designio que Dios tiene para cada uno de nosotros, para que crezca en nosotros el deseo de salir e ir, con solicitud, al encuentro con los demás (cf. Lc 1,39). Que la Virgen Madre nos proteja e interceda por todos nosotros.

Vaticano, 29 de marzo de 2015
Domingo de Ramos

Francisco


Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres.  
Mateo 4, 19


Cartel Valencia 2015

lunes, 2 de marzo de 2015

Seminarista Marcos, era feliz hablando de Jesucristo




24 febrero 2015
Iago Gallo celebró ayer el funeral de su sobrino, Marcos Pou, seminarista de la diócesis de Barcelona fallecido en un accidente el pasado 21. En la homilía recordó la pasión de Marcos por Jesucristo.


Hace unos días, la diócesis de Barcelona tuvo que enfrentarse a la triste noticia del fallecimiento de uno de sus seminaristas, Marcos Pou Gallo, que murió en un accidente de moto. En la homilía de su funeral, su tío Iago Gallo recordó la entrega de Marcos y el valor de su sí al Señor, que es un ejemplo para todos los cristianos.
Asimismo, este sacerdote quiso subrayar cómo era imposible estar cerca de este seminarista sin acabar mirando al cielo: “Era imposible estar con Marcos y no girar el cuello para intentar sorprender presente a Aquél que hacía a Marcos”.
Aquí reproducimos esta homilía en la que se resalta la vocación al sacerdocio de Marcos, sus ganas de entregarse al servicio de los demás y la aceptación alegre de la voluntad de Dios, a veces difícil de entender para los hombres:
Algunos privilegiados -porque así lo había decidido él- unos poquitos (no sé cuantos, supongo que éramos dos o tres), sabíamos, hace ya tiempo (años incluso), que Marcos iba a sorprender (aunque a sorprender a medias, porque allí donde iba le preguntaban si era seminarista). Pero sabíamos que al término de su carrera de física, Marcos iba a sorprender con la noticia de que ingresaba en el Seminario de la Diócesis de Barcelona.
Y así fue. Se cumplió su sueño de ver llegar ese día. Ese día precioso de poder comunicar a todos por qué estaba viviendo cómo estaba viviendo. Y por fin desvelaba la incógnita. “¿Y ahora que terminas la carrera, qué vas a hacer?, y nos despistaba a unos y a otros con balones despejados”.
La noticia era “quiero ser sacerdote”. “Quiero entrar en el seminario”. Y fijáos, ha sido precioso poder acompañar a Marcos en estas semanas. Viendo cómo se cumplía este sueño tan atesorado por él, tan mimado, tan custodiado; tan absolutamente querido. Y se juntaba a los sacerdotes y miraba a los sacerdotes.  Pero quería ser sacerdote, no por el quehacer sacerdotal, sino por el rostro de Jesucristo.
Nos ha explicado estas semanas -aunque lo hemos visto en cómo ha vivido estos últimos años de su vida- nos ha explicado, ¡nos ha mostrado! casi, mejor dicho, cómo para él, en su experiencia, Jesucristo era algo tan absolutamente real, algo tan concreto, tan experimentable; como dice San Juan: “lo que mis ojos vieron, lo que mis oídos oyeron y lo que pude tocar con las manos”. Cristo era tan hermoso y estaba tan presente, que Marcos se atrevió a decirLe que sí. A decirle que sí para siempre.
Y se jugó sus amores humanos, se jugó su honra; se lo jugó todo. “Me voy a hacer cura”. En este momento histórico. “Me voy a hacer cura”. Es como si nos dijese (fijáos y me entendéis): “no es verdad que han pasado dos mil años. Cristo está vivo. Cristo está vivo. Cristo -como decimos en el ángelus todos los días- habita entre nosotros”.
Y el sacerdote, no es una descripción nada teológica, pero el sacerdote es aquél que, de la mano de Jesucristo, porque, esta manera de ser, este caminar entre los hombres así lo inventó Jesucristo; es aquél que estirando los brazos, estirando mucho los brazos; estirando los brazos todo lo que puede, con un brazo, con una mano, aferra a Dios, con la otra mano, aferra al hombre, y les lleva -al hombre y a Dios- a la comunión.
El sacerdote es aquél que a pesar de sus miserias humanas, y por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, consigue que el hombre y Dios se encuentren. Y fijaos: Marcos no ha pasado por el sacramento del Orden. No le ha hecho falta a nuestro Señor. Pero Marcos ya era sacerdote. Marcos, todo su hacer; todo su caminar; todo su hablar, era sacerdotal.
La mayoría de los que estáis aquí le conocéis. Habéis tratado con él. Y era imposible. Era absolutamente imposible estar con Marcos más de media hora, sin que se acabase hablando de Jesucristo.
Era imposible seguir un poco la pista de sus viajes, del modo en el que empleaba su tiempo; era imposible ver cómo sonreía, ver cómo bromeaba, ver cómo chinchaba (especialmente a Mateo y a Juan – sus hermanos pequeños-) sin descubrir que ahí había algo grande. Era imposible estar con Marcos y no girar el cuello para intentar sorprender presente a Aquél que hacía a Marcos.
Y Marcos le dijo que sí:  Marcos al Señor le dijo que sí. Y le dijo que sí de verdad. ¡Le dijo que sí de verdad! Marcos, -no nos habituemos a esto-, le dijo que sí a Dios. Y Dios, con ese designio suyo que ¡gracias a Dios nos supera!, gracias a Dios supera el nuestro; Dios acogió su sí. Y como era un sí gratuito, sin condiciones, Dios ha hecho con el Sí de Marcos lo que le ha dado la gana.
Porque Marcos le dio su sí a Dios. Le pertenecía a Dios. Y Dios dijo: yo con esto hago lo que quiero. Y miramos al Señor y le decimos: “¡Caramba Señor! Parece que te sobran los sacerdotes. Porque pocos que somos, y este valía la pena, y te lo llevas”.
Y el Señor nos está diciendo: “Porque voy a bendeciros de otra manera; porque voy a cuidar la diócesis de Barcelona y la Iglesia de otra manera.” “Porque lo puedo hacer yo también”. Porque Marcos lo puede hacer desde el cielo. Porque Marcos puede acompañarnos desde el cielo. Marcos, de la mano de nuestro Señor, Marcos resucitado, puede hacerlo.
Pensaba yo anoche, cuando ya me metí en la cama, después de la jornada de ayer tan preciosa; pensaba en lo siguiente: ¡Si es que es verdad, caramba! ¡Si es que es verdad que Cristo y Marcos se querían; se quieren! ¡Es que es verdad! Y pensaba: ¿me voy a meter yo en esa relación? ¿Voy a opinar yo sobre “cómo se quieren Cristo y Marcos”, ”cómo se quieren Marcos y Cristo”? ¿Voy yo a opinar que debería haber sido de otra manera? ¿Me voy a atrever yo a decirle a Marcos: no se quiere así al Señor, porque mira lo que te hace? ¿Me voy a atrever yo a decirle al Señor, con el sí de mi sobrino: “eso no es justo”? ¿Me voy a atrever?
Fijaos que, -es algo que he tenido presente ayer, porque ayer y hoy han sido un día precioso-, Dios, ¡nos ha hecho trampas! ¡Nos ha hecho trampas Dios! Pero no con la muerte de Marcos: nos ha hecho trampas, ¡con la vida de Marcos! ¡Porque nos lo ha regalado! Nos lo ha puesto delante, ¡y nos ha enamorado! Y en el mirar a Marcos -y era normal, eh, Marcos era normal-; en el mirar a Marcos (salvo que uno fuese muy torpe, o muy ciego); en el mirar a Marcos uno decía: “es evidente que hay alguien que hace a este tío”. Es evidente que hay uno que hace que Marcos sea así de atractivo. ¡Es evidente! En el rostro, en el gesto, en la voz, en el abrazo de Marcos. ¡Es evidente! Y Dios nos ha hecho trampas ahí: porque en el mirar a mi sobrino, en el mirar a Marcos, ¡los ojos se te iban al cielo! Y pensaba yo ayer: ¿cómo me voy a enfadar yo con éste que me ha hecho trampas! ¿Cómo me voy a enfadar yo con el que me ha regalado a Marcos -fijaos-, a cambio de nada? ¡Porque nos lo ha regalado “a cambio de nada”!
¿Alguien ha pagado un precio por poder ser amigo de Marcos? ¿Alguien ha pagado un precio? ¡Si es gratis! Nos lo han regalado gratis. Y no nos lo han arrebatado. Nos lo han regalado gratis, y nos lo siguen regalando gratis.
Siempre digo, porque es así: Dios no da para luego quitar. Dios da para dar. Y a Marcos nos lo ha dado. Y nos lo ha dado para siempre. Ahora ciertamente, como hemos escuchado en la liturgia, de una manera distinta, pero para siempre.
Estos días le agradezco infinitamente a Marcos, con su vida y con su muerte, y agradezco infinitamente a nuestro Señor que me mostrase de una manera que yo pudiera entender, y ojalá podamos todos entender, esta frase que hemos trabajado en estos meses en Escuela de Comunidad: “la vida no es un quehacer: la vida es un afecto”. Y el afecto, en Marcos, se cumple. Marcos quería al Señor. Marcos quiere al Señor.
Fijaos: nosotros podemos seguir viviendo así. Podemos seguir viviendo en el afecto. No sé cuantos cientos de abrazos estamos recibiendo en estos días, pero son todos reales. Son todos de verdad. Todos de verdad. Son abrazos que vienen de lo alto.
Vamos a poner a Marcos en las manos de la Virgen para que lo acompañe hasta su casa. Hasta su nueva casa, donde le encontraremos el día que a nosotros también se nos llame. Así sea.
http://www.infovaticana.com


domingo, 21 de abril de 2013

Oracion por las Vocaciones Sacerdotales


Oración por las Vocaciones Sacerdotales
 
Jesús que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor,
suscita, en nuestra Iglesia, una nueva primavera de vocaciones.
Te pedimos que envíes:
Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten
con el Pan de Tu Palabra y
  en la mesa de Tu Cuerpo y de Tu Sangre;
Consagrados que, por su santidad, sean testigos de Tu Reino;
Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra.
Buen Pastor, fortalece a los que elegiste;
y ayúdalos a crecer en el amor y santidad
para que respondan plenamente a tu llamada.
María, Madre de las vocaciones,
ruega por nosotros.
Amén

*


Vocación Sacerdotal ¿Y por qué no? 
 

 
TIEMPO DE PASCUA
2013

sábado, 11 de agosto de 2012

De los Juegos Olimpicos Londres 2012, al seminario belga

Dios gana, el hockey pierde
 
Carlos Ballvé, defensa de la selección española, dejará el deporte de alta competición tras el torneo de Londres para terminar sus estudios de seminarista en Bélgica

En la mesa, durante la comida, o en alguno de los ratos muertos que deja la concentración de la selección española en la Villa Olímpica, inevitablemente alguien en el equipo de hockey sobre hierba
habla de chicas, en el tono irreverente que suelen emplear los jóvenes. Y, también de forma inevitable, al reparar en la presencia de Carlos Ballvé (Terrassa; 1985), cesa la sarta de burradas que acostumbran a acompañar al tema y alguien pregunta: "Litus, si te molesta lo dices". Y él, que se ríe, avisa: "Soy seminarista, ¡no un santo!". Bien lo sabe: era un perla, tan bueno en la pista como indomable fuera, hasta el punto de ser expulsado de la selección, siendo cadete, por mal comportamiento. De eso hace ya tanto tiempo que nadie lo diría, viéndole ahora rezar el rosario en la Villa Olímpica de Londres.
Si el oro depende de la ayuda divina, diríase que la selección española lleva ventaja. Ballvé, que cogió un stick a los cinco años, dejará la competición de élite al regreso de Londres. Renuncia a su carrera y se va a Bélgica, donde bajará un par de peldaños para seguir jugando a hockey mientras atiende a la llamada del Señor y termina sus estudios para cura. Ha elegido libremente: Dios gana, el hockey sobre hierba pierde.

Algo dentro de mí me dijo: ‘eres libre para hacer lo que quieras, pero así no eres feliz"
Litus tiene motivos de sobra para creer. Llegó a tener tres cuartas partes de un pulmón inutilizado, no ya para hacer deporte, sino para cualquier cosa. Pero logró curarse. Puede que entonces, más preocupado por divertirse, a ser posible con un stick en la mano, no le diera importancia y le preocupara más llegar a unos Juegos que otra cosa. Cuando se le pregunta sobre el origen de su fe, reconoce que siempre creyó en la existencia de Dios y de la Virgen, pero no fue hasta 2005 cuando tomó conciencia de la importancia de Dios en su vida. En el verano de aquel año, todo empezó a cambiar dentro de él, mientras competía en el Mundial sub-21. "Empezamos muy mal la competición. Iba tan mal que un domingo fui a misa y le ofrecí un pacto a Dios: le dije que si Él arreglaba ese Mundial, yo iría a Medjugorje (pueblo de Bosnia-Hercegovina) con mi padre. Hicimos historia. Nunca antes una sub-21 había logrado una medalla y nosotros quedamos terceros". Y cumplió su promesa. Se fue al lugar donde, dicen, al atardecer el 24 de junio de 1981, a una niña del pueblo, Ivanka Ivankovic, se le apareció la Virgen.
Cuando se le pregunta sobre el origen de su fe, Ballvé suele remitirse a Medjugorje. "Allí entendí que Dios es algo más que un ideal, que está contigo, que eres hijo suyo y que está ahí para todo, aunque tú no estés para nada", relata.
 

Carlos Ballvé, durante un entrenamiento. / Bullit Marquez (AP)

Reconoce Ballvé que a su regreso siguió "haciendo el capullo saliendo de fiesta, con chicas, derrochando dinero y con pocas o ninguna intención de rezar…". Pero ya nada fue lo mismo. "Algo dentro de mí me dijo: ‘Litus, eres libre y puedes hacer lo que quieras, pero así no eres feliz", explica. Estaba en su mejor momento deportivo, acumulaba títulos con el Terrassa y empezó a acudir a la selección absoluta e incluso tenía un preacuerdo para irse a jugar a Alemania. Por aquel entonces, Litus marchó por tercera vez a Medjugorje.
"Llegué un sábado y por la noche fui a la adoración. Aquella adoración es increíble. La explanada estaba llena de gente, pero se estaba a gusto. Expusieron al Señor y le dije: ‘No sé qué pasa, están pasando cosas muy raras. Yo quiero jugar limpio contigo, así que aquí me tienes, haz lo que quieras’. Ese viaje fue el cambio radical en mi vida. En todo. Empecé a rezar con calma, a meterme en Dios", cuenta. El Señor le llamaba y él puso una condición: "Déjame cumplir mi sueño". Los Juegos.
Gracias a un pacto con el seminario de Barcelona y el Club Atlético Terrassa, pudo compaginar la llamada de Dios para convertirse en cura con el deporte. Litus, al fin, ha alcanzado su sueño: está en Londres con la selección española, que debuta mañana contra Pakistán. Ballvé reconoce estar viviendo "una experiencia increíble, preciosa", tratando de aportar "un valor más": "No solo el ganar, sino crecer en mi vivencia de la fe, compartiendo esto con gente de tantas partes del mundo".
Ahora, eso sí, le toca cumplir lo prometido. Lo dejará al final de los Juegos. Dios le llama.

viernes, 20 de abril de 2012

Cumple sueño de ser sacerdote y muere una semana después a causa de leucemia :: EWTN News


Cumple sueño de ser sacerdote y muere una semana después a causa de leucemia



El escocés Graham Turner, de 48 años de edad, cumplió su sueño de ser ordenado sacerdote el pasado Lunes de Pascua, y una semana después falleció a causa de la leucemia que lo afectaba desde hace más de un año.
En una emotiva Eucaristía a la que llegó en su cama para luego pasar a una silla de ruedas, el P. Turner fue ordenado para la arquidiócesis escocesa de Saint Andrews y Edimburgo. Durante la Misa en la que fue asistido por sus enfermeros, pudo permanecer de pie unos momentos al inicio de la liturgia Eucarística, al lado de sus padres Marilyn y George, y de sus hermanos Ian y Sue.
"Hay una gran tristeza aquí ahora pero sin duda fue importante para Graham haber sido ordenado", dijo Mons. Roderick Strange, Rector del Beda College en Roma, en donde el P. Turner se preparó para el sacerdocio.
"Si bien se nos ordena para el ministerio activo, esto definitivamente completó un periodo significativo de la vida, el discernimiento y el compromiso de Graham. Así que fue maravilloso verlo ya como sacerdote", añadió.
En su opinión, "la Misa misma fue muy conmovedora, muy intensa y muy poderosa".
"Hay una línea en el rito de ordenación en la que el Obispo le dice al ordenando que modele su vida en el misterio de la Cruz de Cristo y creo que definitivamente eso se dio en la ceremonia", dijo Mons. Strange.
Con Graham, continuó, "recordaré la caballerosidad, el humor, la inteligencia, la paciencia, la extraordinaria fuerza de carácter, y en particular, la fortaleza con la que respondió y prosiguió en los últimos 12 meses de su vida".
Originalmente la ordenación del P. Graham Turner debía realizarse en junio del año pasado. Se decidió posponer la fecha luego del diagnóstico de leucemia. Sin embargo, el Arzobispo de Saint Andrews y Edimburgo, Cardenal Keith O’Brien, aceptó adelantar el rito al Lunes de Pascua luego que el padre del fallecido sacerdote le dijera que el estado de Graham era muy delicado.
El P. Graham Turner fue ordenado en la capilla del Salford Royal Hospital, cerca de la ciudad de Manchester en Inglaterra


lunes, 24 de enero de 2011

Join the Mission




* National Jesuit Vocation Promotion Month



From National Jesuit News:
November is National Jesuit Vocation Promotion Month -- Will you help us to continue the mission? Jesuit Father Robert Ballecer, national director of vocation promotion for the Society of Jesus urges us to reflect on this day of the feast of All Saints and Blessed of the Society of Jesus. If you or someone you know is discerning a vocation calling to join the Jesuits in service, we encourage you to visit www.jesuit.org for more information on the Society of Jesus.

www.nationaljesuitnews.com

martes, 28 de diciembre de 2010

Candidatos admitidos al noviciado 2011



Candidatos admitidos al noviciado 2011

El P. Provincial ha admitido al Noviciado de la Compañía de Jesús a siete futuros novicios que desde el mes de marzo comenzarían su formación jesuítica.

Los candidatos admitidos son (siguiendo el orden de la foto):

- Cristian Miranda Quiroz (Lima), ingeniero petroquímico de la Universidad Nacional de Ingeniería.
- Alberto Pachecho Araoz (Lima), estudiante de Psicología en la Universidad de Lima.
- Henry Espinoza Arellano (Piura), ex alumno del Colegio San Ignacio de Piura, estudiante de Derecho.
- Pierre Quiroga Dávila (Loreto), estudiante de Farmacia.
- Frank Gutiérrez Blas (Lima), economista de la Universidad Católica.
- David Alarcón Delgado (Jaén), ex alumno del Colegio Fe y Alegría - San Luis Gonzaga, estudiante de Ingeniería.
- Javier Saavedra Córdova (Chiclayo), estudiante de Economía, formó parte del Grupo Universitario Cristiano - GUC.

Los siete futuros novicios empiezan su experiencia el 1 de marzo en Arequipa antes de seguir su viaje rumbo al Noviciado de Melipilla (Chile), donde se unirán a los novicios Juan Carlos Colala, Julio Hurtado y a sus formadores.
Publicado por JLUIS de http://www.sjoven.com/

Que Dios los bendiga en tan bella decision: Escuchar y seguir la voz de Cristo

domingo, 17 de octubre de 2010

Dos jovenes peruanas profesan sus votos temporales en Valencia

Viernes 15 de Octubre de 2010
Una joven profesa en Burjassot sus votos perpetuos en las Hermanitas de los Ancianos Desamparados
Otras dos jóvenes peruanas y una colombiana, profesan también sus votos temporales en Valencia




VALENCIA, 14 OCT. (AVAN).- La joven Sonia de la Inmaculada Rojas Pinto, de 30 años y natural de Bolivia, ha profesado esta mañana sus votos perpetuos como religiosa de la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. La ceremonia ha sido presidida por el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Enrique Benavent, en la casa que el instituto religioso dirige en Burjassot.

Rojas, que ha desarrollado su etapa de noviciado en Valencia y la de juniorado en Carabanchel (Madrid), ejerce su labor actualmente en la comunidad de las Hermanitas de Xàtiva, según han informado a la agencia AVAN fuentes de la congregación religiosa.


A su vez, otras tres jóvenes, todas ellas de 21 años, han profesado hoy sus votos temporales en la misma congregación, en una ceremonia oficiada por el sacerdote Gil Herrero en la casa general, ubicada en la ciudad de Valencia. Se trata de Dani Bustamante Vásquez e Isabel Hoyos Rafael, ambas de Perú, y Ana Ester López Camacho, de Colombia.

Además, esta tarde tomarán el hábito de la congregación, en una ceremonia privada en Valencia, las jóvenes Alicia Vázquez, Noemí Lizaraso y María Dilcia Angaspilco. Todas ellas cambiarán el velo blanco por el negro y recibirán el escapulario y el crucifijo. A partir de ahora, comenzarán su etapa de noviciado.

Durante la jornada de ayer, cinco hermanitas celebraron sus bodas de oro como religiosas y otras dos, las de plata. Se trata de Estefanía de Jesús Hernández, Josefa Santísima Trinidad Bermejo, Remedios de Santa Isabel de Hungría Ibáñez, Carmen de San Cristóbal Tortosa y Josefa del Discípulo Amado Hernández, que cumplen cincuenta años como religiosas. A su vez, cumplen 25 años en la congregación María Goretti de Nuestra Señora de Aránzazu Echaide y Esperanza de Santa Teresa Jornet de Francisco.

Igualmente, esta mañana un total de 37 religiosas de la congregación han renovado sus votos en la casa general de Valencia.

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados atienden en la actualidad a cerca de 25.000 ancianos sin recursos en más de 210 asilos y residencias en Europa, Iberoamérica, África y en Asia. La congregación, que cuenta con 2.500 religiosas, fue fundada en 1872 por el sacerdote Saturnino López Novoa y por la maestra, y a partir de entonces religiosa de la congregación, santa Teresa de Jesús Jornet, canonizada en 1973, que abrieron su primer centro en Valencia.

(Fotos: Alberto Sáiz )
http://www.archivalencia.org

viernes, 28 de mayo de 2010

Noviciados Jesuitas



turia5 — 01 de octubre de 2007 — Un vídeo vocacional de los Jesuitas en España (3:46)


SALVE REGINA MATER … O CLEMENTS O PIA O DULCIS VIRGO MARIA