Refrescando el Verano del Peru

PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
PAPA Robert: LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
Mostrando entradas con la etiqueta S S Francisco - Viaje apostólico a Cuba del 19-22 Setiembre 2015. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta S S Francisco - Viaje apostólico a Cuba del 19-22 Setiembre 2015. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2015

Peligrosamente evangélico





Peligrosamente evangélico, por Ernesto Cavassa, S.J.
El Papa Francisco no rehúye los temas que afectan a la humanidad.

Articulo antes de iniciar su gira a Cuba y EEUU
19 set 2015

“El hombre más peligroso del planeta”. Así fue calificado el papa Francisco por el comentarista de una cadena norteamericana luego de su reciente viaje a Sudamérica. En este periplo, el Papa reiteró su llamado a respetar y cuidar a la “hermana madre tierra”, tema central de su encíclica “Laudato si”, “sobre el cuidado de la casa común”, presentada en Roma en junio pasado. Este hombre peligroso está a punto de subir a un avión que lo llevará en visita apostólica a Cuba, Estados Unidos y la sede de las Naciones Unidas, en su décimo desplazamiento fuera de Italia desde que inició su pontificado. El Papa participará en el VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia y canonizará en Washington al fraile franciscano Junípero Serra, fundador de varias misiones en la California del siglo dieciocho.

Este viaje tiene un significado particular. Su encíclica ha posicionado a la Iglesia Católica en un tema clave para el futuro de la humanidad de cara a la COP 21 a realizarse en París en diciembre próximo; al mismo tiempo, ha levantado polémicas voces dentro y fuera de la Iglesia. Francisco hablará en la ONU durante su Asamblea General 70 ante numerosos jefes de Estado en una cumbre especial que tratará sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por primera vez, además, un Papa se dirigirá al Congreso norteamericano en una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes. Previamente, el Papa habrá visitado Cuba luego de la activa participación que tuvo en la reanudación de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Francisco no rehúye los temas que afectan a la humanidad. Por ello, la revista “Vanity Fair” lo llamó “Papa coraje” a los cien días de iniciar su pontificado. Este Papa, sin haber participado en el Concilio Vaticano II (a diferencia de los últimos 5 pontífices) es, no obstante, profundamente conciliar. En el año jubilar de este evento eclesial –estamos conmemorando el aniversario 50 de su conclusión– Francisco lleva a cabo su lema central: “Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en el corazón de la Iglesia” (Gaudium et Spes, 1). Por ello, se pronuncia con libertad y valentía sobre el cambio climático, la migración siria o africana, las desigualdades sociales o las responsabilidades políticas de los estados en los problemas que nos aquejan.

La fuente de este espíritu profético se encuentra en el evangelio. Así lo supo leer el cantante británico Elton John –conocido por sus posiciones adversas a la religión– cuando definió a Francisco como “un milagro de humildad en la era de la vanidad”. Y añadió: “Este Papa parece querer llevar a la Iglesia a los antiguos valores de Cristo y, al mismo tiempo, acompañarla al siglo XXI. Si sabe alcanzar y tocar a los niños, las mujeres y los hombres que conviven con el VIH y el sida –muchas veces solos y escondidos por el silencio–, su faro de esperanza dará más luz que cualquier progreso de la ciencia, porque ningún fármaco tiene el poder del amor” (“La Nación”, 9 de julio del 2013). Ese es el poder de Francisco. Su fuerza radica en la misericordia, es decir, en la capacidad de colocarse en la posición del otro, particularmente del que más sufre. La misericordia no es otra cosa que la empatía evangélica, aquella que hace suyo el dolor de los inocentes.

Francisco sabe que la misericordia debe ser eficaz. Por ello, llama constantemente al diálogo. “Cuando los líderes de los diferentes sectores me piden un consejo, mi respuesta es siempre la misma: diálogo, diálogo, diálogo”, les dijo a las autoridades políticas y sociales en Brasil. Lo repite constantemente en su reciente encíclica en cada una de las líneas de acción que sugiere para abordar conjuntamente el desafío urgente de proteger nuestra casa común (LS, cap. V). Vamos a ver, pues, qué nos propone este hombre peligrosamente evangélico en este viaje de enorme significación social y eclesial.

Ilustración: Giovanni Tazza






domingo, 27 de septiembre de 2015

"Mi encuentro con el Papa" - Víctor Hugo Miranda sj


"Mi encuentro con el Papa".

Desde #Cuba escribe el jesuita peruano Víctor Hugo Miranda para la columna Religión y Vida (Diario La República).

26.09.2015
En esta misma columna ya he escrito dos veces sobre el papa Francisco. Ahora me animo a hacerlo de nuevo, pero de modo testimonial, dando cuenta de lo que ha significado conocerlo en persona, darle la mano, intercambiar un par de frases con él, y escucharlo hablar a la gente joven de Cuba. El domingo 20 de setiembre por la mañana tuvo la Eucaristía en la Plaza de la Revolución en La Habana, a la que llegó una hora antes para saludar a la gente y bendecir a los enfermos. En la tarde se reunió con el clero y los religiosos y al final del día se encontró con miles de jóvenes y los instó a soñar en grande, a no perder la esperanza, y a no caminar solos, sino siempre al lado de otros en la construcción de sus sueños, a que sean artífices de paz y de amistad en un mundo marcado por la violencia y la guerra.

Pero a media tarde, el Papa se salió del protocolo, como lo ha hecho en otros viajes, para saludar a sus compañeros jesuitas. Aunque no teníamos ninguna confirmación ni seguridad de que así sucedería, un grupo de jesuitas nos juntamos en la Iglesia del Sagrado Corazón y San Ignacio. Y allí, cuando volvía del encuentro con Raúl Castro, el Papa interrumpió su recorrido para detenerse en la Iglesia jesuita de La Habana. Y ello me permitió ver en carne propia aquello que tantas veces he escuchado decir de él: que transmite paz, que es accesible, que tiene sentido del humor. Desde que se detuvo frente a la iglesia, no dejó de saludar a todos los que se congregaron allí para darle la bienvenida. Luego accedió a tomarse una foto con todos los jesuitas que estábamos esperándolo allí. Y además se dio el tiempo de darnos la mano a cada uno. A mí me tocó saludarlo dos veces y hasta de intercambiar un par de palabras con él. Se emocionó al saber que algunos de los que estábamos allí éramos un grupo de jesuitas en formación. Bromeó con nosotros y se despidió, pidiéndonos que “recemos por él”, de modo sencillo y familiar. El hombre que dirige los destinos de la Iglesia Católica en el mundo entero se mostró delante de nosotros como un hombre alegre, con la sonrisa en el rostro, de saludo cariñoso y cercano, un verdadero pastor de la Iglesia, un verdadero hombre de Dios.

Víctor Hugo Miranda, SJ

martes, 22 de septiembre de 2015

Papa Francisco con la Comunidad Jesuita en La Habana - 2015


Canciones y vítores en la calle junto a la iglesia
El Papa saluda a sus hermanos jesuitas en La Habana
Un encuentro "afectivo e histórico" para la comunidad de la Compañía

Cuba, 21 de septiembre de 2015 a las 10:46
Tres niños dieron la bienvenida a Francisco con un ramo de rosas amarillas

El papa Francisco saludó hoy a sus hermanos jesuitas de la Compañía de Jesús en la iglesia donde esa orden religiosa tiene su sede en La Habana, durante una breve parada que no aparecía en el programa divulgado de su primera visita pastoral de cuatro días a Cuba.

Francisco hizo esa parada ante la iglesia Sagrado Corazón de Jesús en el traslado en papa-móvil desde el Palacio de la Revolución, donde se reunió con el presidente cubano, Raúl Castro, hasta la catedral de La Habana, donde ofició las vísperas.

Una entusiasta multitud, entre ellos un grupo de representantes de la Pastoral Juvenil Ignaciana, se congregó en las calles y en los alrededores de la Iglesia, donde aguardó al menos un par de horas por el paso del sumo pontífice, al que recibieron con canciones y vítores.

Tres niños de la comunidad de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús y San Ignacio de Loyola, que está ubicada en la barriada popular de Centro Habana, dieron la bienvenida con un ramo de rosas amarillas a Francisco, el primer papa latinoamericano, que además pertenece a orden de los jesuitas.

El pontífice argentino se acercó y bendijo a una joven discapacitada, también de esa comunidad católica, que le esperó en su silla de ruedas a las puertas del templo, en cuyos alrededores se reunieron centenares de personas y curiosos, algunos asomados en los balcones de edificios situados enfrente de la iglesia de la calle de Reina.

El jefe de la Iglesia católica se hizo fotos con sus hermanos de orden, departió brevemente con ellos y recibió algunos regalos, según refirió a Efe el superior de los jesuitas en la isla, el padre español Juan Miguel Arregui.

"Fue un encuentro muy emotivo, afectivo, de mucha emoción contenida, aunque fue muy rápido y para la comunidad jesuita fue un momento histórico, y nos animó a la misión de la Compañía en Cuba", señaló el religioso. Algunos fieles católicos como el joven Mario Raúl Arreri se manifestaron "muy contentos y orgullosos" con la visita del papa Francisco a la isla.

"Él es un paradigma de la Iglesia católica de los últimos tiempos y todos estamos llenos de esperanza y de misericordia como él mismo viene predicando como misionero", dijo Arreri, arquitecto que participó en la restauración de la iglesia de Reina, como se conoce entre los feligreses la sede de los jesuitas en La Habana.

Por su parte, otro joven católico, Ricardo Pérez, que vino desde la ciudad oriental de Camagüey, dijo que le impactaron algunas de las frases que expresó el papa este domingo en la misa que ofició en la Plaza de la Revolución de La Habana.

Francisco asistió después a la Plegaria de las Vísperas con sacerdotes, seminaristas, religiosos y religiosas en la Catedral de La Habana, el penúltimo acto de su agenda de esta jornada que concluirá con un encuentro con jóvenes y el claustro del centro cultural "Padre Félix Varela".

(RD/Agencias)





Papa Francisco en Cuba - 2015

Papa Francisco con Raul Castro

Papa Francisco en La Habana - Cuba 2015







Castro regala al Papa Cristo sobre cruz hecha con remos en memoria de balseros

LA HABANA, 20 Sep. 15 / 09:26 pm (ACI).- Culminado su encuentro privado en el Palacio de la Revolución de La Habana esta mañana, el presidente de Cuba, Raúl Castro, obsequió al Papa Francisco un gran Cristo crucificado sobre una cruz hecha con maderos que simbolizan a los migrantes cubanos que mueren en el mar tratando de llegar a las costas de Estados Unidos.
El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, confirmó en conferencia de prensa que los remos del crucifijo simbolizan a los migrantes cubanos, muchos de los cuales mueren en el mar.

El crucifijo es obra del famoso artista cubano Kcho, que elaboró hace un año la cruz con los remos y añadió para esta ocasión la imagen de Cristo.

En el arte de Kcho el tema de los migrantes es constante.





El Papa Francisco ha realizado reiterados llamados a acoger a los migrantes y refugiados en distintos países del mundo, de forma particular ante el conflicto que se vive en Siria.


En una reciente entrevista con Radio Renascença el Papa recordó que “yo soy hijo de migrantes” y “sé lo que es la migración”.




El Papa regala a Fidel Castro recuerdos del sacerdote y ex maestro que pidió su conversión

LA HABANA, 20 Sep. 15 / 03:06 pm (ACI).- El Papa Francisco se reunió hoy con Fidel Castro y le hizo un regalo especial: un libro y dos CDs con homilías y canciones del P. Armando Llorente, el sacerdote jesuita español que fue su maestro de escuela y que pidió su conversión antes de morir.

El P. Llorente fue profesor y mentor de Fidel Castro en el Colegio de Belén de La Habana, donde el líder cubano estudió cuando tenía 16 años de edad.

En el año 2007, en una entrevista para la agencia Efe desde Miami donde se exilió, el sacerdote señaló que si "en algún momento de lucidez" Fidel Castro lo llamaba o pedía encontrarse con él, estaba dispuesto a ir "inmediatamente" para confesarle.

"Lo primero que haríamos sería darnos un abrazo tremendo, reírnos recordando las aventuras que tuvimos juntos, que fueron innumerables y muy bonitas" y después le diría: "Fidel, ha llegado el momento de la verdad", declaró a Efe.

El sacerdote aseguró que conservaba el anhelo de absolver a Castro si antes pedía "perdón públicamente, porque sus pecados no son sólo personales" y se arrepentía "de todo el mal que ha hecho".


Papa Francisco con Fidel Castro


El P. Llorente nació en España y era un joven novicio jesuita de 24 años cuando lo enviaron a Cuba en 1942 para completar su formación. Trabajó como maestro en el Colegio de Belén donde Castro fue su mejor alumno y se hicieron muy amigos.

En 1945, el sacerdote escribió al pie de su fotografía de estudiante en el libro escolar del Colegio de Belén: "Fidel Castro, madera de héroe, la historia de su patria tendrá que hablar de él".

El P. Llorente recordó a Efe que los años de escuela fueron los más felices de Fidel porque hasta entonces "no se había sentido querido por nadie", estaba lleno de "complejos y traumas" por saberse el hijo de una relación extramatrimonial de su padre, Ángel Castro, con Lina Ruz, quien trabajaba en su casa como sirvienta.

En diciembre de 1958, el P. Llorente llegó a la Sierra Maestra haciéndose pasar por ganadero, para entrevistarse con Castro durante la revolución. "Él me confesó que había perdido la fe, y yo le respondí: 'Fidel, una cosa es perder la fe y otra la dignidad'", recordó.

En esos años, el P. Llorente ayudó a establecer en la isla la Agrupación Católica Universitaria (ACU), un movimiento juvenil de inspiración jesuita, fundado en la década del '30. El sacerdote debió abandonar Cuba en 1961 por el acoso del régimen de Castro contra la Iglesia Católica y estableció ACU en Estados Unidos.

Vivió en Miami hasta su muerte el 28 de abril de 2010, a la edad de 91 años.

El Arzobispo de Boston, Cardenal Sean O'Malley, escribió tras su fallecimiento que el P. Llorente "dio más retiros en un año que la mayoría de los jesuitas dan en toda una vida. Tenía un gran don para inspirar a los jóvenes a ser muy activos en la Iglesia".

"Era un maestro elocuente de la espiritualidad ignaciana y la vida del Evangelio", indicó.






Y a los jóvenes que les dijo ?

LA HABANA, 20 Sep. 15 / 06:32 pm (ACI).- Como hizo en la Catedral de La Habana con los sacerdotes y religiosas, el Papa Francisco también decidió improvisar el discurso para el encuentro que sostuvo con los jóvenes de Cuba en el Centro Félix Varela. A continuación las palabras que el Santo Padre había preparado originalmente:

Queridos amigos:

Siento una gran alegría de poder estar con ustedes precisamente aquí en este Centro cultural, tan significativo para la historia de Cuba. Doy gracias a Dios por haberme concedido la oportunidad de tener este encuentro con tantos jóvenes que, con su trabajo, estudio y preparación, están soñando y también haciendo ya realidad el mañana de Cuba.

Agradezco a Leonardo sus palabras de saludo, y especialmente porque, pudiendo haber hablado de muchas otras cosas, ciertamente importantes y concretas, como las dificultades, los miedos, las dudas –tan reales y humanas–, nos ha hablado de esperanza, de esos sueños e ilusiones que anidan con fuerza en el corazón de los jóvenes cubanos, más allá de sus diferencias de formación, de cultura, de creencias o de ideas. Gracias, Leonardo, porque yo también, cuando los miro a ustedes, la primera cosa que me viene a la mente y al corazón es la palabra esperanza. No puedo concebir a un joven que no se mueva, que esté paralizado, que no tenga sueños ni ideales, que no aspire a algo más.

Pero, ¿cuál es la esperanza de un joven cubano en esta época de la historia? Ni más ni menos que la de cualquier otro joven de cualquier parte del mundo. Porque la esperanza nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive. Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor. Sin embargo, eso comporta un riesgo. Requiere estar dispuestos a no dejarse seducir por lo pasajero y caduco, por falsas promesas de felicidad vacía, de placer inmediato y egoísta, de una vida mediocre, centrada en uno mismo, y que sólo deja tras de sí tristeza y amargura en el corazón. No, la esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. Yo le preguntaría a cada uno de ustedes: ¿Qué es lo que mueve tu vida? ¿Qué hay en tu corazón, dónde están tus aspiraciones? ¿Estás dispuesto a arriesgarte siempre por algo más grande?

Tal vez me pueden decir: «Sí, Padre, la atracción de esos ideales es grande. Yo siento su llamado, su belleza, el brillo de su luz en mi alma. Pero, al mismo tiempo, la realidad de mi debilidad y de mis pocas fuerzas es muy fuerte para decidirme a recorrer el camino de la esperanza. La meta es muy alta y mis fuerzas son pocas. Mejor conformarse con poco, con cosas tal vez menos grandes pero más realistas, más al alcance de mis posibilidades». Yo comprendo esta reacción, es normal sentir el peso de lo arduo y difícil, sin embargo, cuidado con caer en la tentación de la desilusión, que paraliza la inteligencia y la voluntad, ni dejarnos llevar por la resignación, que es un pesimismo radical frente a toda posibilidad de alcanzar lo soñado. Estas actitudes al final acaban o en una huida de la realidad hacia paraísos artificiales o en un encerrarse en el egoísmo personal, en una especie de cinismo, que no quiere escuchar el grito de justicia, de verdad y de humanidad que se alza a nuestro alrededor y en nuestro interior.

Pero, ¿qué hacer? ¿Cómo hallar caminos de esperanza en la situación en que vivimos? ¿Cómo hacer para que esos sueños de plenitud, de vida auténtica, de justicia y verdad, sean una realidad en nuestra vida personal, en nuestro país y en el mundo? Pienso que hay tres ideas que pueden ser útiles para mantener viva la esperanza.

La esperanza, un camino hecho de memoria y discernimiento. La esperanza es la virtud del que está en camino y se dirige a alguna parte. No es, por tanto, un simple caminar por el gusto de caminar, sino que tiene un fin, una meta, que es la que da sentido e ilumina el sendero. Al mismo tiempo, la esperanza se alimenta de la memoria, abarca con su mirada no sólo el futuro sino el pasado y el presente. Para caminar en la vida, además de saber a dónde queremos ir es importante saber también quiénes somos y de dónde venimos. Una persona o un pueblo que no tiene memoria y borra su pasado corre el riesgo de perder su identidad y arruinar su futuro. Se necesita por tanto la memoria de lo que somos, de lo que forma nuestro patrimonio espiritual y moral. Creo que esa es la experiencia y la enseñanza de ese gran cubano que fue el Padre Félix Varela. Y se necesita también el discernimiento, porque es esencial abrirse a la realidad y saber leerla sin miedos ni prejuicios. No sirven las lecturas parciales o ideológicas, que deforman la realidad para que entre en nuestros pequeños esquemas preconcebidos, provocando siempre desilusión y desesperanza. Discernimiento y memoria, porque el discernimiento no es ciego, sino que se realiza sobre la base de sólidos criterios éticos, morales, que ayudan a discernir lo que es bueno y justo.

La esperanza, un camino acompañado. Dice un proverbio africano: «Si quieres ir deprisa, ve solo; si quieres ir lejos, ve acompañado». El aislamiento o la clausura en uno mismo nunca generan esperanza, en cambio, la cercanía y el encuentro con el otro, sí. Solos no llegamos a ninguna parte. Tampoco con la exclusión se construye un futuro para nadie, ni siquiera para uno mismo. Un camino de esperanza requiere una cultura del encuentro, del diálogo, que supere los contrastes y el enfrentamiento estéril. Para ello, es fundamental considerar las diferencias en el modo de pensar no como un riesgo, sino como una riqueza y un factor de crecimiento. El mundo necesita esta cultura del encuentro, necesita de jóvenes que quieran conocerse, que quieran amarse, que quieran caminar juntos y construir un país como lo soñaba José Martí: «Con todos y para el bien de todos».

La esperanza, un camino solidario. La cultura del encuentro debe conducir naturalmente a una cultura de la solidaridad. Aprecio mucho lo que ha dicho Leonardo al comienzo cuando ha hablado de la solidaridad como fuerza que ayuda a superar cualquier obstáculo. Efectivamente, si no hay solidaridad no hay futuro para ningún país. Por encima de cualquier otra consideración o interés, tiene que estar la preocupación concreta y real por el ser humano, que puede ser mi amigo, mi compañero, o también alguien que piensa distinto, que tiene sus ideas, pero que es tan ser humano y tan cubano como yo mismo.

No basta la simple tolerancia, hay que ir más allá y pasar de una actitud recelosa y defensiva a otra de acogida, de colaboración, de servicio concreto y ayuda eficaz. No tengan miedo a la solidaridad, al servicio, al dar la mano al otro para que nadie se quede fuera del camino.

Este camino de la vida está iluminado por una esperanza más alta: la que nos viene de la fe en Cristo. Él se ha hecho nuestro compañero de viaje, y no sólo nos alienta sino que nos acompaña, está a nuestro lado y nos tiende su mano de amigo. Él, el Hijo de Dios, ha querido hacerse uno como nosotros, para recorrer también nuestro camino. La fe en su presencia, su amor y su amistad, encienden e iluminan todas nuestras esperanzas e ilusiones. Con Él, aprendemos a discernir la realidad, a vivir el encuentro, a servir a los demás y a caminar en la solidaridad.

Queridos jóvenes cubanos, si Dios mismo ha entrado en nuestra historia y se ha hecho hombre en Jesús, si ha cargado en sus hombros con nuestra debilidad y pecado, no tengan miedo a la esperanza, no tengan miedo al futuro, porque Dios apuesta por ustedes, cree en ustedes, espera en ustedes.

Queridos amigos, gracias por este encuentro. Que la esperanza en Cristo su amigo les guíe siempre en su vida. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Que el Señor los bendiga.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Cuba espera a Francisco como “Misionero de la Misericordia” - 2015


Cuba espera a Francisco como “Misionero de la Misericordia”


(RV).- En el marco del viaje del Papa Francisco a Cuba y de la fiesta de la Virgen de la Caridad, el Obispo de Guantánamo-Baracoa, Mons. Wilfredo Pino Estévez, escribe un mensaje a los fieles en el que agradece al Obispo del Roma por su visita al país y resalta también su mediación en el conflicto entre este país y Estados Unidos. Francisco pisará suelo cubano el 19 de septiembre. Será el tercer Papa que visita el país caribeño, y como expresan en el mensaje lo recibirán como “Misionero de la Misericordia”.

En el segundo párrafo de la carta se destaca que se viven “aires de esperanza” por las nuevas posibilidades de diálogo que hay entre EE.UU. y Cuba, “¡No es fácil vivir peleados con el vecino de al lado! ¡Por eso es muy importante lo que viene haciendo el Papa, como Pastor universal de la Iglesia, en la búsqueda de la reconciliación y la paz entre todos los pueblos de la tierra!”, se lee.
El obispo cubano reflexiona en su carta sobre la misericordia y la insistencia de Francisco a que no nos cansemos de ser misericordiosos, y explica que esta virtud “no es otra cosa sino ‘lanzarle nuestro corazón’ a los demás, no una piedra, un insulto o un golpe. La misericordia es también ‘ponerle corazón a la miseria’. ¡Y hay tanta miseria a nuestro alrededor! A veces parece que vivimos en un mundo sin corazón. Por todas partes encontramos miserias morales, espirituales, sociales, intelectuales, síquicas, materiales… y encontramos también gente que se insensibiliza ante el dolor humano”.

El pueblo cubano celebra el 8 de septiembre a la Virgen de la Caridad del Cobre, y a ella le invocan cómo “Reina y Madre de misericordia”, esta tan deseada visita. El obispo pide a los fieles que le recen a la Virgen y le den las gracias, y también que les de fuerza para esforzarnos en ser “mejores padres y madres, mejores esposos y esposas, mejores hijos y hermanos, mejores vecinos y compañeros de trabajo o de estudio, mejores cristianos”. Así mismo, Mons. Pino invita a los fieles a las celebraciones que habrá en cada iglesia en honor de la Virgen de la Caridad. Este año contarán con siete procesiones.

Finalmente asegura que los obispos de Cuba rezan para que las enseñanzas que el Papa Francisco les deje “nos muevan a todos a crecer en la fe y la esperanza, y podamos aprender a tener un corazón lleno de misericordia para con todos”.

El prelado termina su carta diciendo que pide a Dios el regalo de la lluvia que tanto necesitan.

(MZ-RV)

El obispo cubano pide rezar a la Virgen de la Caridad del Cobre por la vista del Papa - AP
                  PROGRAMA EN CUBA:

El sábado, 19 de septiembre 2015,  el Papa saldrá  a las 10.00 de Roma/Fiumicino y llegará a La Habana a las 16:05, donde tendrá lugar la ceremonia de bienvenida.

El domingo, 20 de septiembre, celebrará la santa misa en la Plaza de la Revolución en La Habana y por la tarde efectuará una visita de cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República en el Palacio de la Revolución en La Habana. Más tarde en la catedral, celebrará las Vísperas con los sacerdotes, religiosos y seminaristas y posteriormente saludará a los jóvenes en el Centro Cultural Padre Félix Varela.

El lunes, 21 de septiembre, por la mañana, se desplazará a Holguín donde celebrará la santa misa en la Plaza de la Revolución en Holguín y bendecirá a la ciudad desde la Loma de la Cruz. Desde allí tomará el avión para ir a Santiago donde se encontrará con los obispos del Seminario de San Basilio Magno. La jornada concluirá con la oración a Nuestra Señora de la Caridad, con los obispos y el séquito papal en la basílica menor del Santuario de la "Virgen de la Caridad del Cobre" en Santiago.

El martes, 22, se abrirá con la celebración de la santa misa basílica menor del Santuario de la "Virgen de la Caridad del Cobre" en Santiago. Después el Papa se encontrará con las familias en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Santiago y, tras la bendición de la ciudad emprenderá en avión el viaje a Washington DC. EEUU


2015: Año de la Vida Consagrada

19-27.09 Francisco viaja a Cuba y EE UU - 2015


*
*
*






19 - 22 Setiembre Viaje a Cuba

https://www.aciprensa.com/noticias/etiquetas/viaje-del-papa-francisco-a-cuba/

PROGRAMA EN CUBA:

El sábado, 19 de septiembre,  el Papa saldrá  a las 10.00 de Roma/Fiumicino y
llegará a La Habana a las 16:05, donde tendrá lugar la ceremonia de bienvenida.

El domingo, 20 de septiembre, celebrará la santa misa en la Plaza de la Revolución en La Habana y por la tarde efectuará una visita de cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República en el Palacio de la Revolución en La Habana. Más tarde en la catedral, celebrará las Vísperas con los sacerdotes, religiosos y seminaristas y posteriormente saludará a los jóvenes en el Centro Cultural Padre Félix Varela.

El lunes, 21 de septiembre, por la mañana, se desplazará a Holguín donde celebrará la santa misa en la Plaza de la Revolución en Holguín y bendecirá a la ciudad desde la Loma de la Cruz. Desde allí tomará el avión para ir a Santiago donde se encontrará con los obispos del Seminario de San Basilio Magno. La jornada concluirá con la oración a Nuestra Señora de la Caridad, con los obispos y el séquito papal en la basílica menor del Santuario de la "Virgen de la Caridad del Cobre" en Santiago.


El martes, 22 de septiembre, se abrirá con la celebración de la santa misa basílica menor del Santuario de la "Virgen de la Caridad del Cobre" en Santiago. Después el Papa se encontrará con las familias en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Santiago y, tras la bendición de la ciudad emprenderá en avión el viaje a Washington DC. EEUU



*
*
*



22 - 27 Setiembre Viaje a los Estados Unidos N.A.



PROGRAMA EN ESTADOS UNIDOS:

El martes, 22 de septiembre, emprenderá en avión el viaje a Washington DC, donde será recibido en la base de la Fuerza Aérea Andrews.

El miércoles, 23 de septiembre, tendrá lugar la ceremonia de bienvenida en el Jardín Sur de la Casa Blanca donde el Santo Padre pronunciará un discurso y efectuará una visita de cortesía al Presidente de Estados Unidos. A las 11, el Papa se encontrará con los obispos de Estados Unidos en la Catedral de San Mateo. Por la tarde, en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción celebrará la santa misa para la canonización del beato Fray Junípero Serra.

El jueves, 24 de septiembre, visitará el Congreso de los Estados Unidos y pronunciará un discurso, acabado el cual se trasladará al centro caritativo de la parroquia de San Patricio y se reunirá con las personas sin hogar. A media tarde tomará el avión para desplazarse a Nueva York, donde a las 18,45 celebrará las Vísperas con los sacerdotes, religiosos y religiosas en la Catedral de San Patricio.

El viernes, 25 de septiembre 2015, a primera hora de la mañana el Santo Padre pronunciará un discurso en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y, a las 11,30, participará en un encuentro interreligioso en el Memorial Ground Zero. Posteriormente visitará la escuela "Nuestra Señora Reina de los Ángeles" y se reunirá con las familias de inmigrantes en Harlem. La jornada concluirá con la santa misa celebrada en el Madison Square Garden.

VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia

El sábado, 26 de septiembre, se trasladará en avión a Filadelfia, donde a las 10,30 celebrará la Santa Misa con los obispos, el clero, los religiosos y religiosas de Pennsylvania en la catedral de los Santos Pedro y Pablo en Filadelfia. Por la tarde participará en un encuentro para la libertad religiosa con la comunidad hispana y otros inmigrantes en el Centro Comercial Independencia en Filadelfia. Posteriormente asistirá a la Fiesta de las familias y a la vigilia de oración en el B. Franklin Parkway en Filadelfia.

El domingo, 27 de septiembre, comenzará con el encuentro con los obispos invitados del Encuentro Mundial de las Familias en el Seminario San Carlos Borromeo en Filadelfia, tras el cual el Papa visitará a los detenidos del Instituto Correccional Curran-Fromhold en Filadelfia. A continuación celebrará la santa misa de clausura del octavo Encuentro Mundial de las Familias en B. Franklin Parkway en Filadelfia. A última hora de la tarde y, antes de la ceremonia de despedida, saludará al Comité organizador, a los voluntarios y benefactores en el aeropuerto internacional de Filadelfia, desde donde a las 20.00 emprenderá el vuelo de regreso a Roma, donde está previsto que el avión del Papa aterrice el lunes, 28 de septiembre a las 10.00.


(RC-RV)

Siga el viaje a través de:
http://www.ewtn.com/espanol/index.asp