Refrescando el Verano del Peru
PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
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sábado, 12 de mayo de 2012
Homilia al VI domingo de Pascua 2012
sábado, 28 de abril de 2012
Homila al IV Domingo de Pascua 2012 -B
Escrito por: Padre Javier San Martin sj
http://faculty.shc.edu/jsanmartin/about/
viernes, 20 de abril de 2012
Homilia al III Domingo de Pascua - B - 2012
"¿ Es verdad que Jesucristo resucitó?"
Escrito por: Padre Javier San Martin SJ en
COMENTARIOS A LA LITURGIA DE LOS DOMINGOS
Tercer Domingo de Pascua: Hide Player | Play in Popup | Download
¡Jesús ha resucitado de verdad!…
¡Jesús está aquí, presente en medio de nosotros!
¡Jesús nos trae la paz!…
¡Jesús nos merece el perdón de los pecados!…
¡Jesús debe ser predicado!…
¡Seamos todos nosotros testigos de esta nuestra fe!…
Y ahora viene lo más importante
Escrito por: Padre Javier San Martin SJ
http://faculty.shc.edu/jsanmartin/2009/04/25/b24-tercer-domingo-de-pascua-%c2%bfes-verdad-que-jesucristo-resucito/
domingo, 15 de abril de 2012
Homilia al II Domingo de Pascua 2012

Señor Mio y Dios Mio, Tu abres las puertas de mi alma
Segundo Domingo de Pascua, “Aprender a vivir en la paz de Cristo"
Escrito por: Padre Javier San Martin SJ en
Comentarios a la Liturgia del Domingo 15 de Abril del 2012
Juan 20, 19-31
Estimados amigos:
Bienvenidos a nuestra cita semanal para celebrar juntos, el día del Señor.
Hoy, la Iglesia presenta para nuestra consideración y reflexión comunitaria al evangelista San Juan, en el capítulo 20. En este pasaje evangélico, asistimos a un momento de constatación del hecho más central y al mismo tiempo increíble de la historia de la humanidad. Aquel maestro venido de Nazaret que fuera ajusticiado en una cruz, ha resucitado y vive y lo han visto muchos de los que lo conocían
“Paz a Ustedes. Así como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”
Trae en sus manos un mensaje de paz. Un hombre que había recibido insultos golpes y todo tipo de maltratos, se presenta ahora sin llevar un corazón resentido ni vengativo, sino, al contrario, llevando una palabra de PAZ. Era el momento de mirar al futuro, de dejar todo establecido hasta el final de los tiempos. Es el momento más trascendental de la historia de la humanidad cuando el plan de salvación iba a comenzar a ejecutarse gracias a la colaboración de algunos hombres sencillos y humildes de Galilea. Y el lanzamiento de la operación, el envío, era hecho con la fuerza de la paz. No era un envío en medio de la angustia, la desesperación, el sabor a fracaso. No. Salían los discípulos al mundo llevando y recordando las últimas palabras del maestro. La Paz sea con Uds. Ocurra lo que ocurra en el camino, debían sentir la voz del maestro que les decía: “La paz, la paz este contigo”. No cabe duda, que era este un envío sobrenatural. Así como el Padre lo había enviado a Jesús, así, de la misma manera El enviaba ahora a sus amigos. El medio en el que desenvolverían su tarea sería este de la paz.
Qué importante es, por tanto, aprender a vivir en la paz dejada por Jesucristo para poder llevar adelante la tarea confiada por el maestro. Es por eso, que cuando el enviado de Dios llega a un lugar para realizar su misión evangelizadora, lo primero que tiene que dar a ese lugar, y a esas personas, es la paz. Es el primer paso para poder transmitir el evangelio. Sin comunicar esta paz de Dios, no se puede evangelizar.

Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos, si no meto la mano en su costado, no creeré.
Si no veo, no creo. Las cosas que me dicen no las creo. Yo mismo tengo que experimentar para poder convencerme. Hay ahora tanta necesidad de creer en lo que me dicen, que sería imposible el poder hacer una comprobación personal de todo lo que nos dicen los medios de comunicación. Y por eso, nos fiamos de lo que ellos nos dicen. Pero, cuántas son las cosas que nos dicen los medios y no son verdaderas ó al menos, no son tal cual como nos las dicen. Muchas veces sentimos el deseo de decir como Tomás, mientras no lo vea no lo creo. Esta es pues una actitud muy natural.
Pero, en las cosas reveladas por Dios la situación es diferente. No significa que nuestra fe sea sin ningún fundamento, pero en las verdades reveladas por Dios no pueden ser medidas y evaluadas con los mismos instrumentos científicos y racionales con los que medimos y evaluamos los acontecimientos naturales. Porque las cosas de Dios llegan no a los sentidos sino a la experiencia profunda del hombre. No podemos esperar, a no ser por una permisión extraordinaria de Dios, que nuestros sentidos físicos sean los que capten las realidades divinas, sino que es el sentimiento interior el que hace posible captar la voz y presencia de Dios.
Muchos otros signos que no están escritos en este libro hizo Jesús a la vista de los discípulos,
y muchos otros sigue haciendo delante de los discípulos de ahora. El Señor sigue actuando a la vista de nuestros sentidos espirituales. El mismo amor que motivó al Señor a hacer aquellos signos, es el que ahora le motiva seguir actuando. Si cada uno de nosotros fuese consciente de todos los signos que Dios ha actuado en nosotros desde ya antes de nuestro nacimiento, sin lugar a dudas que nos faltarían los libros para narrarlos y describirlos. Por eso, aunque no los recordemos ni seamos conscientes de ellos, podremos siempre decir como el evangelista, “muchas otras cosas ha hecho Dios en mi vida de las que yo ahora doy gracias y se que si El ha estado actuando en mi vida hasta ahora, lo seguirá haciendo en el futuro.
Y ahora viene lo más importante
Y, bien amigos, así terminamos la breve reflexión sobre el Evangelio de este Domingo
Pero ahora viene tu encuentro personal con el Señor Jesús. Toma el Evangeliko en tus manos y escucha lo que el mismo Señor resucitado te quiere comunicar.
Quédate, pues, ahora a solas con Él.
Agradecemos muy sinceramente el haber estado con nosotros,
Y nos despedimos hasta el próximo domingo.
Escrito por: Padre Javier San Martin SJ
http://faculty.shc.edu/jsanmartin/2012/04/15/segundo-domingo-de-pascua-aprender-a-vivir-en-la-paz-de-cristo/
Tomás significa "gemelo"
La tradición antigua dice que Santo Tomás Apóstol fue martirizado en la India el 3 de julio del año 72. Parece que en los últimos años de su vida estuvo evangelizando en Persia y en la India, y que allí sufrió el martirio.

Santo Tomás en el frontis de la Catedral de Lima
Reflexiones al II Domingo de Pascua

Heridas Para El Encuentro
Escrito por el jesuita Guillermo Ortiz
Reflexiones en frontera
II Domingo de Pascua - 15 Abril 2012 - B
(RV).- (Audio) Los huecos del Cuerpo masacrado permanecen. ¿Es este el misterio? El Cuerpo es distinto porque lo ven y no lo ven; entra a la habitación a pesar de que trancaron la puerta, y a la vez come delante de ellos el pescado que le dan, para que vean que no es un fantasma.
Es distinto pero es el mismo crucificado Jesús de Nazaret, con el cuerpo transformado. Y para asegurarse, certificar que el resucitado es el mismo crucificado tocan estas heridas. Tomas con los dedos de su mano sigue el curso de los clavos y la lanza en estas perforaciones y siente carne viva, palpitante y así Tomas se cura de su duda, cree, vive: “Señor mío y Dios mío”. Pero lo mas extraordinario es que además de identificar a Jesús por estas llagas, podemos reconocernos a nosotros mismos en El y curar nuestras propias heridas en las suyas.
Tú y yo estamos mal heridos y por las heridas se nos va la vida. Las llagas de Jesús son el punto de contacto, de ensamblaje, de Encuentro, de fusión entre Dios y el hombre, en el cuerpo del Dios hecho hombre; en la Persona del Hombre Dios.
Pongamos nuestras heridas en sus llagas. Antes y después; en la cruz y en la resurrección, en el Cuerpo crucificado y resucitado de Cristo las llagas son el conducto, el pasaje, los vasos comunicantes del Amor vivo entre Dios y el hombre; de la misericordiosa ternura de Dios, que viene ayer, hoy y siempre a ti y a mi con los pies heridos, con las manos y el corazón traspasados para abrazarnos en carne viva. Lo mismo que el injerto, donde el gajo roto se mete en el hueco del tronco herido para recibir la sabia de la vida, del amor, de la misericordia.
Escrito por Guillermo Ortiz sj.
http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=580431




