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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

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lunes, 17 de marzo de 2014

Homilía del II Domingo de Cuaresma 2014

Éste es mi hijo amado, ¡ESCUCHADLO!

Homilía del II Domingo de Cuaresma 2014 - ciclo A
D. 16 Marzo 2014

Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor

“A mí me gusta saber que una persona está en camino”, el Papa a los miembros del Camino Neocatecumenal
(RV).- (Con audio) MP3RealAudioMP3 “A mí me gusta saber que una persona está en camino”. Lo dijo el Papa Francisco, a los miembros del Camino Neocatecumenal, en el ámbito de su visita a la Parroquia romana de Santa María de la Oración de Setteville en Guidonia, del segundo domingo de Cuaresma.

El Obispo de Roma explicó que estar en camino significa que la persona no está detenida, sino en camino hacia un fin determinado, buscando algo, tal como sucedió a nuestro padre Abraham, a quien el Señor le dijo: “¡Ve, camina! ¡Ve adelante!”. “¿Hacia dónde?”. “¡Yo te lo diré!”.

Y él no fue a la estación del tren, a comprar el billete para tal lugar… Comenzó a caminar: no sabía hacia dónde, ¡pero confió en el Señor! Ésta es una de las características del cristiano: estar en camino. Pero no sólo del cristiano, ¡de toda persona honesta! Porque una persona que no está en camino, tiene algo que le hace verse a sí mismo. Ir adelante y volver sobre sí: es una persona – digamos, con una palabra un poco difícil – autorreferencial: es siempre egoísta, no camina.

El Papa les dijo que hay dos peligros y una trampa en el camino. El primer peligro es detenerse. El segundo es no ir por el camino justo. ¡Y éste es el pecado! Porque cuando pecamos nos equivocamos en el camino y tenemos necesidad de darnos cuenta y de pedir perdón al Señor. Mientras la trampa es “no caminar, ¡sino hacer turismo!

¿Qué significa esto? – se preguntó el Papa –. Son los que en lugar de caminar van por la vida, paseando, van y vienen...

Pero en lugar de ser caminantes, son errantes. En español se dice “errante”, a los que pasean. ¿Cuál es su característica? Que no tienen dirección. Toma esto y lo lleva por aquí, toma esto y lleva por allá… ¡Ésta es la trampa! “¡Yo camino!”. “¡No! Tú no caminas: ¡tú giras!”. “¡Tú das vueltas!”. ¡Es otra cosa! Es otra cosa...

Y los invitó a pedir al Señor estar siempre en camino y que Él nos ayude a no equivocarnos de camino y que nos defienda de la trampa que es lo peor: girar, andar sin caminar.

(María Fernanda Bernasconi – RV).


Texto completo de las palabras del Papa a los miembros del Camino Neocatecumenal

A mí me gusta saber que una persona está en camino. ¿Qué quiere decir? Que no está cerrada, que no está detenida. ¡Está en camino! En camino hacia un fin determinado, buscando algo: tantas veces no se sabe dónde llegaré, pero busco algo. Esto le sucedió a nuestro padre Abraham, al cual el Señor le dijo: “¡Ve, camina! ¡Ve adelante!”. “¿Hacia dónde?”. “¡Yo te lo diré!”. Y él no fue a la estación del tren, a comprar el billete para tal lugar… Comenzó a caminar: no sabía hacia dónde, ¡pero confió en el Señor! Ésta es una de las características del cristiano: estar en camino. Pero no sólo del cristiano, ¡de toda persona honesta! Porque una persona que no está en camino es porque tiene algo que le hace mirarse a sí misma. Ir adelante y volver sobre sí: es una persona – digamos, con una palabra un poco difícil – autorreferencial: es siempre egoísta, no camina.

Pero ustedes saben que cuando Dios llamó a nuestro padre Abraham comenzó a prepararle el camino a Jesús. Dios ha querido salvarnos en el camino, en un pueblo que camina. En esta Cuaresma nosotros somos un pueblo que camina hacia la Pascua. El Señor nunca ha querido salvarnos sino caminando. ¡Siempre en camino! Porque es un Dios que ha hecho un pueblo que camina, ha elegido un pueblo y en nuestra vida espiritual nos pide siempre que vayamos adelante, que caminemos siempre.

Hay dos peligros y una trampa en el camino. El primer peligro es detenerse. Como decía Santa Teresa, “uno va caminando, encuentra un albergue, una hermosa casa. Entonces alquilo una habitación aquí y me quedo toda la vida” ¡es un alguien que se ha detenido! Y a las cosas detenidas sucede aquello que sucede a las aguas de los pequeños lagos que no tienen corriente ¿qué sucede? Estas aguas se corrompen. ¡La persona detenida se corrompe! ¿Por qué? Porque no vive la vocación de caminar. Este es el primero. La segunda dificultad, el segundo error es no ir por el camino justo: equivocar el camino. ¡Este es el pecado!

Cuando nosotros pecamos erramos el camino y tenemos necesidad - primero - de darnos cuenta que hemos pecado, que hemos equivocado el camino y luego de pedir perdón y el Señor, como a la oveja perdida, nos toma y nos lleva y nos pone junto a todos para continuar caminando. Estos son los dos peligros: detenerse y errar el camino. Y, ¿cuál es la trampa? No caminar, ¡sino hacer turismo! ¿Qué significa esto? Son aquellos que no caminan, van, van por la vida: dan vueltas, van y vienen... En vez de ser caminantes, son errantes. En español se dice “errante”, a los que pasean. ¿Cuál es su característica? Que no tienen dirección. Toma esto y lo lleva por aquí, toma esto y lleva por allá… ¡Ésta es la trampa! “¡Yo camino!”. “¡No! Tú no caminas: “¡das vueltas!”. Tú da vueltas ¡y esto es otra cosa! Esto es totalmente otra cosa...

Pidamos al Señor estar siempre, siempre, siempre en camino como comenzó en la historia de la salvación a caminar nuestro padre Abraham. En la Misa de mañana tendremos esta lectura tan hermosa, cuando comenzó a caminar nuestro padre Abraham. Estar en camino, que Él nos defienda del detenernos, nos defienda del equivocarnos de camino y nos defienda de la trampa, que es lo peor: de girar, girar, de andar sin caminar. Pidamos esta gracia los unos por los otros. Muchas gracias por lo que hacen ¡y adelante!

S.S. Francisco

Traducción del italiano: María Cecilia Mutual - RV



Homilía del I Domingo de Cuaresma 2014

Vayamos al desierto, un lugar sin caminos para reflexionar

Homilía del I Domingo de Cuaresma 2014 – Ciclo A
D.09.03.2014

Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.»
Pero él le contestó, diciendo: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."»
Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras."»
Jesús le dijo: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios."»
Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras.»
Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."»
Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.

Palabra del Señor


El Obispo de Roma recordó que el Evangelio del primer domingo de Cuaresma presenta cada año el episodio de las tentaciones de Jesús.

La mentalidad mundana abaja al hombre al nivel de sus necesidades primarias haciéndole perder el hambre de Dios y de su amor, Francisco en el Ángelus del primer domingo de Cuaresma

 (RV).- (Con audio y video) MP3 RealAudioMP3 Puntualmente a mediodía, en una espléndida jornada de sol, el Papa Francisco rezó el Ángelus con los miles de fieles y peregrinos de numerosos países que se habían dado cita en la Plaza de San Pedro.

En sus palabras, el Obispo de Roma recordó que el Evangelio del primer domingo de Cuaresma presenta cada año el episodio de las tentaciones de Jesús. Y afirmó que el tentador trata de apartar al Señor del proyecto del Padre, es decir de la vía del sacrificio que implica ofrecerse a sí mismo por amor en expiación, para hacerle tomar un camino fácil, de éxito y poder.

El diablo dijo Francisco, le presenta a Jesús las falsas esperanzas mesiánicas del bienestar económico, indicado por la posibilidad de transformar las piedras en pan; del estilo espectacular y milagrero, con la idea de arrojarse desde el punto más alto del templo de Jerusalén y hacerse salvar por los ángeles y, en fin, del atajo del poder y del dominio, a cambio de un acto de adoración a Satanás.

Pero Jesús, prosiguió explicando el Papa, rechaza decididamente todas estas tentaciones y reafirma la firme voluntad de seguir la vía establecida por el Padre, sin ningún compromiso con el pecado y con la lógica del mundo. De ahí que en sus respuestas a Satanás, el Señor nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que abaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor.

Tras recordar que las palabras de Jesús encuentran una confirmación concreta en sus acciones, el Santo Padre destacó la victoria definitiva del Señor en su rendición final de cuentas con el “príncipe de este mundo” en la hora de la pasión y de la cruz, lo que representa ¡la victoria del amor!

Antes de rezar a la Madre de Dios el Papa Francisco afirmó que el tiempo de la Cuaresma es ocasión propicia para todos nosotros para realizar un camino de conversión, confrontándonos sinceramente con esta página del Evangelio. Y pidió que renovemos las promesas de nuestro Bautismo, renunciando a Satanás y a todas sus obras y seducciones, para caminar por los senderos de Dios y llegar a la Pascua en la alegría del Espíritu.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Texto completo de la alocución del Papa antes de rezar el Ángelus:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El Evangelio del primer domingo de Cuaresma presenta cada año el episodio de las tentaciones de Jesús, cuando el Espíritu Santo, que descendió sobre Él después del Bautismo en el Jordán, lo impulsó a afrontar abiertamente a Satanás en el desierto, durante cuarenta días, antes de iniciar su misión pública.
El tentador trata de apartar a Jesús del proyecto del Padre, o sea de la vía del sacrificio, del amor que ofrece a sí mismo en expiación, para hacerle tomar un camino fácil, de éxito y poder. El duelo entre Jesús y Satanás se produce a golpe de citas de la Sagrada Escritura. En efecto, el diablo para alejar a Jesús de la vía de la cruz, le presenta las falsas esperanzas mesiánicas: el bienestar económico, indicado por la posibilidad de transformar las piedras en pan; el estilo espectacular y milagrero, con la idea de arrojarse desde el punto más alto del templo de Jerusalén y hacerse salvar por los ángeles y, en fin, el atajo del poder y del dominio, a cambio de un acto de adoración a Satanás.
Son los tres grupos de tentaciones, también nosotros los conocemos bien.
Jesús rechaza decididamente todas estas tentaciones y reafirma la firme voluntad de seguir la vía establecida por el Padre, sin ningún compromiso con el pecado y con la lógica del mundo. Noten bien cómo responde Jesús: Él no dialoga con Satanás como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús sabe bien que con Satanás no se puede dialogar porque, ¡es tan astuto! Por eso Jesús en vez de dialogar, como hizo Eva, elige de refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra. Recordemos esto en el momento de las tentaciones, de nuestras tentaciones: ningún argumento con Satanás, sino siempre defendidos por la palabra de Dios, ¡y esto nos salvará! En sus respuestas a Satanás, el Señor nos recuerda ante todo que “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4, 4; Cfr. Dt 8, 3); y esto nos da fuerza, nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que abaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor.
Recuerda además que también está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios” (v. 7), porque el camino de la fe pasa también a través de la oscuridad, la duda, y se nutre de paciencia y de espera perseverante. Recuerda, en fin, Jesús, que está escrito: “Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto” (v. 10); o sea, debemos deshacernos de los ídolos, de las cosas vanas, y construir nuestra vida sobre lo esencial.
Estas palabras de Jesús encuentran después una confirmación concreta en sus acciones. Su absoluta fidelidad al designio del amor del Padre lo conducirá, después de casi tres años, a la rendición final de cuentas con el “príncipe de este mundo” (Jn 16, 11), en la hora de la pasión y de la cruz, y allí Jesús traerá su victoria definitiva, ¡la victoria del amor!
Queridos hermanos, el tiempo de la Cuaresma es ocasión propicia para todos nosotros para realizar un camino de conversión, confrontándonos sinceramente con esta página del Evangelio.
Renovemos las promesas de nuestro Bautismo: renunciemos a Satanás y a todas sus obras y seducciones, porque es un seductor él, ¿eh? Para caminar por los senderos de Dios y “llegar a la Pascua en la alegría del Espíritu” (Oración colecta del I Domingo de Cuaresma, Año A).
Dirijo un cordial saludo a los fieles de Roma y a todos los peregrinos. Saludo a los grupos parroquiales provenientes de Biella y Vercelli, de Laura di Paestum, San Marzano, Aosta, Latina, Avellino y Pachino.
Saludo al Colegio “Santa María” de Elche, España.
Un pensamiento especial dirijo a los jóvenes de Rosolina que el próximo domingo recibirán la Confirmación, a aquellos de Toscana que hacen en Roma la “promesa” de seguir a Jesús, y a aquellos de Paderno Dugnano, Seregno, Bellaria y Curno. Saludo también a los padres y los niños de Cabiate.
Durante esta Cuaresma tengamos presente la invitación de Caritas Internacional en su campaña contra el hambre en el mundo.
Deseo a todos que el camino cuaresmal que  apenas ha iniciado sea rico de frutos; y pido un recuerdo en la oración por mí y por los colaboradores de la Curia Romana, que esta tarde iniciaremos la semana de Ejercicios espirituales. Gracias. Feliz domingo y buen almuerzo. ¡Hasta pronto!
S.S. Francisco

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