El Papa recibe a los carabinieri en el bicentenario de la fundación del cuerpo de policía italiano
Redacción, 06 de junio de 2014 a las 17:37
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"Celebrar este aniversario significa seguir dos siglos de la historia de Italia, tan fuerte es el vínculo de los Carabinieri con el país, dijo el Papa. "Un vínculo de solidaridad, confianza y dedicación al bien común". Las casas-cuartel del Arma son puntos de referencia para la comunidad y con su presencia los carabinieri participan en la vida de la comunidad tratando de estar cerca de los problemas de la gente, especialmente de los más débiles y necesitados.
"Su servicio se expresa en la protección de las personas y del ambiente, en la acción para la seguridad, en el respeto de las normas de convivencia civil y por el bien común: el suyo es un compromiso concreto y constante en la defensa de los derechos y de los deberes de los individuos y de las comunidades".
El Santo Padre, que puso de relieve la misión de servicio al prójimo del carabiniere, subrayó que eso les implica todos los días a corresponder a esta confianza y estima de la gente con disponibilidad constante, paciencia, abnegación y sentido del deber.
"De gran importancia es también su compromiso más allá de las fronteras nacionales. Incluso en el extranjero, de hecho, se esfuerzan por ser constructores de paz, para garantizar la seguridad, el respeto por la dignidad humana y la defensa de los derechos humanos en países en dificultades por los conflictos y las tensiones de todo tipo. No dejen de rendir en todas partes, en la Patria y fuera de ella, un testimonio claro y alegre de humanidad, especialmente hacia los más necesitados y desafortunados".
(RV).- El Apostolado del Mar italiano hizo público un comunicado alusivo a la tragedia ocurrida la semana pasada con el crucero Costa Concordia, que encallo en costas italianas, expresando que el organismo de la Iglesia desde hace muchos años trabaja en los barcos de crucero con los capellanes de bordo, para la asistencia a los miembros de la tripulación y de los pasajeros, por lo que expresa sentimientos de dolor inmutado por las víctimas y la aprensión por los dispersos, sentimientos que van unidos al agradecimiento hacia los miembros de la tripulación que cumplieron con su deber con responsabilidad y dedición.
El Comunicado que lleva la firma del Director Nacional del Apostolado del Mar, sacerdote Giacomo Martino destaca que el organismo de la Iglesia ha vivido el drama en primera persona a través del Capellán del barco Don Raffaele Malena, que se encontraba a bordo del Costa Concordia, el cual se prodigó en salvar vidas humanas y ofrecer palabras de consuelo y apoyo en los momentos dramáticos de este accidente.
Una calamidad –explica- que de diferentes maneras ha tocado todo y a todos suscitando una red de solidaridad espontánea y real a la que se ha dedicado poco espacio en la información mediática. Destaca además que la tribulación, los marítimos, los “invisibles del mar”, también en esta circunstancia han sido ignorados, y hasta culpabilizados, no obstante en la emergencia real y no simulada, ellos han cumplido con su propio deber hasta el último momento. “Si por una parte nos aflige que algunas personas hayan perdido la vida, por la otra existe la conciencia de que casi todos, más de cuatro mil personas, han sido rescatadas”.
Aludiendo a la cercanía hacia las personas que han trabajado para rescatar a los náufragos, a la tripulación y a las víctimas y sus familiares en esta tragedia, se destaca que el apoyo del Apostolado del Mar, en esta particular circunstancia, ha estado dirigido a aliviar las heridas humanas y espirituales infligidas al corazón y en los rostros de los supervivientes.
Asimismo se recuerda que el sábado 14, a pocas horas de la tragedia, la Oficina nacional y los voluntarios de la Stella Maris local han acogido, escuchado, dialogado y confortado a las casi 1.500 personas que recibieron atención en el hospital en Terminal de Savona. La cercanía de la Iglesia fue testimoniada por el Obispo de Savona, Mons. Lupi, quien mantuvo largos coloquios con quienes estaban recuperados en el Terminal, y en particular con el vivo interés manifestado por parte del Cardenal Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.
Por otra parte, se destaca que a lo largo de esta semana transcurrida desde la tragedia ocurrida en la costa de la Isla del Giglio (Lirio), tanto en Roma como en Civitavecchia, los voluntarios de Stella Maris, el responsable del Apostolado del Mar mundial del Pontificio Consejo para los emigrantes y los itinerantes, con algunos seminaristas Escalabrinianos, han actuado oportunamente para acoger a los miembros de la tripulación de origen latinoamericano acudiendo sus necesidades de apoyo psicológico y a sus necesidades materiales.
Los días transcurridos han puesto de relieve la importancia de la red que paulatinamente se ha creado y que aparece como un signo de la bondad Divina porque en las acciones de rescate y apoyo se ha podido trabajar en unión de tantos que se han unido a los equipos de rescate, con el apoyo de quienes también se han unido mediante la oración.
El Comunicado del Apostolado del Mar italiano asegura que si bien dentro de pocos días caerá el silencio mediático sobre esta tragedia, las heridas físicas y morales, permanecerán, algunas requerirán tiempo para su completa sanación, por lo que se asegura que la Oficina nacional se hará cargo de la asistencia para todos aquellos que no pueden todavía partir, valiéndose de la red internacional del Apostolado del Mar, para no dejar en la soledad a la tripulación, y a los marítimos que regresarán a sus países pero que llevarán consigo el grave peso de cuanto han vivido.
Por último el Apostolado del Mar italiano asegura su oración por todos los familiares de las víctimas y los pasajeros, y dedica un pensamiento a toda la gente de mar que Dios les ha confiado reiterando la intención de poder ser “la casa lejos de casa” siempre y en cualquier lugar. (PLJR - RV) Foto superior: Capilla del Crucero Costa Concordia
Este cura italiano abrió su iglesia para acoger a náufragos peruanos
Lorenzo Pascuoti prestó túnicas y hasta el manto de la Virgen para abrigar a los sobrevivientes
GIGLIO. Guarecida por las coloridas fachadas de las casas del muelle, la parroquia de Giglio Porto ofrece consuelo a las almas del pueblo desde que los primeros rayos despuntan por el horizonte. Una larga escalinata conduce a un santuario de sencillas esculturas que guarda las huellas de la fatídica noche en que el Costa Concordia encalló a unos metros de tierra firme.
Una mesa dispuesta cerca del altar exhibe las reliquias del desastre: un chaleco salvavidas, unas cuerdas, un casco, un plástico y pedazos de pan. En las horas que sucedieron a la evacuación de la nave, medio millar de personas buscaron refugio entre las cuatro paredes del templo. “Los náufragos llegaron poco a poco. Primero las familias jóvenes con los niños, luego los adultos y los ancianos y por último la tripulación”, cuenta a El Comercio su párroco, Lorenzo Pasquotti, quien recuerda aún a los peruanos que pasaron aquella noche en la iglesia.
“Era un grupo de trabajadores del Costa Cruceros y había entre ellos un muchacho empapado. Se llamaba Ricardo, trabajaba en el casino de la nave y no podía hablar porque venía tiritando”, relata el sacerdote de 62 años. Entre risas, Pasquotti –un hombre grueso y bonachón– refiere que buscó algo de ropa en su armario y se la prestó al joven peruano. “A la mañana siguiente llevaba puestas unas bermudas enormes”. El párroco echó mano incluso del manto de la Virgen, las túnicas de misa o el traje de los monaguillos.
En las horas dramáticas que siguieron al hundimiento de la mole, los habitantes de Giglio abrieron las puertas de sus hogares y entregaron mantas, comida y bebidas calientes a una multitud traumatizada. “Ha sido una desgracia, pero no debemos olvidar que, aunque hay muertos y desaparecidos, unas 4.200 personas viven”, sostiene el religioso. Y, con las imágenes aún rondando su cabeza, lanza un ruego al peruano que llegó aquella noche hasta su casa. “Si vuelve para descansar, será bienvenido, pero dudo de que quiera regresar aquí. Si viene, por favor, que sea de vacaciones y no para una emergencia”.
CAPITÁN PIDE FIN DE ARRESTO Una semana después del suceso, la isla aún no ha recuperado la calma. Un escalofrío recorre el cuerpo cuando el ferry desfila ante un gigante tumbado y con la quilla rota por las rocas. Las circunstancias del naufragio aún ocupan los titulares de la prensa local y animan los rifirrafes entre Costa Cruceros y el capitán, Francesco Schettino, que –a través de su abogado– declaró ayer haber avisado a la compañía del incidente y pidió el fin del arresto domiciliario que decretó la justicia tras ser acusado de homicidio involuntario múltiple y abandono de la nave.
No obstante, nuevos testimonios agravan el ya de por sí nulo crédito de Schettino. Un cocinero filipino asegura que el comandante llegó a pedir comida media hora después de que las rocas abrieran una brecha de 70 metros en el costado del barco. Impasible al desastre que se avecinaba, el capitán cenó aquella noche en un exclusivo restaurante con una joven moldava llamada Domnica Cemortan.
CLAVES 1. Después de permanecer suspendida durante varias horas, la operación de búsqueda de los 21 desaparecidos se reanudó ayer.
2. Decepcionada con el plan de rescate. Así lo reconoció ayer Madeleine Soria, hermana de Érika Soria (25), quien sigue desaparecida.
3. La familia Soria alberga pocas esperanzas de hallar con vida a Érika, pero quieren “recuperar su cuerpo, llorarle y enterrarlo”.
Párroco de Giglio resguarda restos del naufragio Costa Concordia
ISLA DE GIGLIO -- El padre Lorenzo Pasquotti conserva como reliquias en su iglesia en la pequeña isla italiana del Giglio los objetos abandonados por los sobrevivientes del naufragio que se refugiaron allí la fatídica noche del viernes 13 de enero, cuando el enorme crucero se hundió con más de 4,000 personas. “Conservo todo dentro de una caja transparente como recuerdo de esa noche, para que nadie olvide la tragedia que ha vivido la isla del Giglio”, confiesa el cura de la isla, Lorenzo Pasquotti. “Hay gente que viene a orar, otros desfilan ante la caja, llena de salvavidas anaranjados, mantas, cuerdas y cascos, como si fuera una reliquia”, cuenta el religioso, que esa noche abrió las puertas de la iglesia para alojar a los miles de pasajeros y tripulantes que desembarcaron de las lanchas salvavidas muertos de frío, traumatizados y extenuados. “Había cerrado ya la iglesia cuando me llamaron urgentemente del puerto. No se escuchó explosión alguna, ni tembló la tierra. Sin embargo el espectáculo era devastador”, recuerda. “Alojamos a unas 420 personas. Venían empapadas, había niños titiritando por el frío”, subraya don Lorenzo, de 62 años, como lo llaman en la isla, quien sacó de la sacristía incluso el manto de la Virgen y los ropajes de la misa y las túnicas de la procesión para cobijarlos, calmarles el miedo y el frío. El cura, que recordó que en la isla viven en invierno unas 700 personas, llevó a algunos a su residencia para que pudieran enviar correos electrónicos a sus familias de manera de tranquilizarlas. “Algunos estaban solos, otros se agrupaban según el idioma: alemanes, coreanos, ingleses. No tenían respuesta para sus terribles preguntas. ¿Dónde está mi mujer? ¿Han visto un hombre rubio inválido? ¿Han sobrevivido todos?”, cuenta. Al menos once personas perdieron la vida y una veintena de pasajeros y miembros de la tripulación están desaparecidos en el naufragio. “Había un capellán en el ‘Costa Concordia’ y otro viajaba como pasajero. Los dos me ayudaron a reconfortar a la gente para que pudieran arroparse con algo caliente”, rememora. “Las últimas personas que fueron evacuadas formaban parte de la tripulación, seguramente trabajaban en las plantas bajas del crucero porque estaban vestidas con bermudas y camisetas. Les dimos los trajes de los monaguillos”, asegura. Como el religioso, los habitantes de la isla se volcaron a ayudar a la gente, daban de comer, repartían agua y bebidas calientes, abrieron sus casas para alojar a los rescatados.
Foto:Lorenzo Pasquotti, sacerdote de la parroquia de la Isla de Giglio, reza durante una misa celebrada en el puerto, con los restos del Costa Concordia de fondo. Angelo Carconi / AP
Foto: La iglesia de Giglio, al fondo el Costa Concordia
Giglio, 19 enero 2012 Agence France Press http://www.elnuevoherald.com/2012/01/19/1106705/iglesia-de-giglio-resguarda-restos.html
Suman 16 los muertos por el naufragio del crucero Costa Concordia
Prensa italiana señala que se trataría de una mujer que llevaba chaleco salvavidas. La ubicaron en el puente número 3 del barco siniestrado.
Los buzos que trabajan en la zona sumergida del crucero Costa Concordia hallaron otro cadáver hoy, lo que elevó el número de muertos a 16 desde que la nave encalló en la costa toscana el pasado 13 de enero.
Los bomberos recuperaron el cadáver de una mujer –al parecer una anciana– en el puente número 3 del barco y llevaba un chaleco salvavidas, según la prensa italiana. Los socorristas hallaron ayer los cuerpos de dos mujeres en el puente número 4.
Hasta ahora solo ocho cuerpos han sido identificados (un español, un italiano, un alemán, un húngaro y cuatro franceses). Entre los desaparecidos figuran varios alemanes, una pareja de franceses, dos jubilados estadounidenses, una niña italiana y la tripulante peruana Ericka Soria Molina.
En tanto, una gran plataforma con grúas y otros equipos quedó enganchada al Concordia, en el comienzo de operaciones preliminares para retirar millones de litros de combustible antes de que se derrame a las prístinas aguas del Mediterráneo. 1
Costa Concordia: las cifras detrás del desastre
A raíz del accidente del lujoso crucero Costa Concordia, encallado el pasado 13 de enero en un arrecife cercano a la isla toscana de Giglio, además de las pérdidas humanas irreparables, surgen a su alrededor mermas millonarias que la firma norteamericana Carnival Corp., propietaria del barco, tendrá que pagar. Aquí te presentamos las cifras del accidente. Carnival Corp., con sede en Miami, opera 101 barcos bajo varias marcas que incluyen Carnival, Cunard, Holland America, Princess y Seabo.
Los familiares de los hasta ahora 16 fallecidos o personas con lesiones graves podrían cobrar indemnizaciones por poco más de $68 mil. Sin embargo, Costa Cruceros, propietaria del Costa Concordia y que pertenece a Carnival Corps., podría enfrentar el pago por indemnizaciones de hasta $472 millones (por los 3 mil pasajeros que iban a bordo del crucero), según una demanda presentada en Estados Unidos por parte de asociaciones del consumidor italianas y dos firmas legales estadounidenses, informaron medios españoles.
Los cruceros más grandes hasta ahora construidos son el Allure of the Seas, con un peso cuatro veces mayor al Titanic y capacidad para 6.300 pasajeros, presentado en noviembre de 2010 en Fort Lauderdale (Florida, sureste) por la companía Royal Caribbean, y se unió a su gemelo Oasis of the Seas.2
Un peruano y dos franceses figuran entre víctimas del crucero italiano Costa Concordia, naufragado Sábado, 14 de Enero 2012
Cónsul de Perú en Florencia, Manuel Veramendi, informó que el peruano responde al nombre de Tomás Alberto Costilla Mendoza, quien murio ahogado sin poder huir de la nave durante la colisión.
Un peruano, miembro de la tripulación, y dos turistas franceses son las tres personas muertas, y cuyos cadáveres han sido recuperados, en el naufragio del crucero italiano en la isla italiana de Giglio, informaron los medios locales.
Los cuerpos de las tres víctimas se encuentran en la cámara mortuoria de Orbetello, cercana a Puerto Santo Stefano, en tierra firme, y según los primeros exámenes médicos, según citan los medios italianos, habrían muerto ahogados.
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Capitán de crucero naufragado fue primero en evacuar, según peruano Sábado, 14 de Enero 2012
Ademas, el peruano José Miguel Herrera Seminario, quien trabajaba en el crucero "Costa Concordia", que naufragó en las aguas de la isla italiana de Giglio, en el mar Tirreno (Italia), expresó su sorpresa por la actitud que tuvo el capitán de la embarcación al ser junto a sus oficiales, los primeros en evacuar.
"Al momento de la evacuación también es sorprendente que el capitán y la mayoría de oficiales hayan llegado antes que la tripulación y los pasajeros a la isla. Supuestamente, el capitán se hunde con el barco pero esto es algo que se ha dado".
Herrera Seminario comentó que tras el rescate fue conducido a un hotel cuatro estrellas, donde se reunió con dos de sus compatriotas peruanos José Luis Reaño (trujillano) y Alejandro Ninavilca (Lima) que también laboraban en el Departamento de Bar.
Asimismo, dio cuenta de que otro connacional Renzo Acasiete también se encuentra a salvo. Solo dijo tener conocimiento de una desaparecida Ericka Fanny Soria Molina (25).
En otro momento, Herrera Seminario consideró que el accidente se debió a un “error humano”, pues el barco no debió pasar por el lugar donde, al final, se movilizó; esto según el itinerario de la embarcación.
"En ese caso, al parecer sí es error humano. Dentro del itinerario, rumbo a Savona, no debíamos pasar por esa isla. No debió pasar por ahí", dijo a RPP Noticias el compatriota.
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Detenido comandante del crucero por huir y abandonar pasajeros La fiscalía, según los medios italianos, lo acusa de homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de pasajeros Sábado 14 de enero de 2012
Roma (EFE). Francesco Schettino, comandante del crucero italiano Costa Concordia, que naufragó en el mar Tirreno frente a las costas de la isla de Giglio, fue detenido, confirmó hoy el fiscal jefe de Grosseto (centro de Italia), Francesco Verusio. Verusio interrogó hoy durante varias horas a Schettino, de 52 años y natural de Nápoles (sur de Italia), después de que anoche la embarcación, con 4.229 ocupantes a bordo, encallara a unos 500 metros de la isla toscana de Giglio, al chocar con unas rocas. La fiscalía, acusa a Schettino de homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono del barco mientras muchos pasajeros aún se encontraban dentro de la nave. El comandante abandonó la embarcación hacia las 23.30 hora local de ayer (5:30 p.m. en el Perú), cuando parte de los pasajeros y de la tripulación esperaban a ser evacuados. Las últimas personas que abandonaron el crucero, agregaron las fuentes, lo hicieron entre las 02.30 y las 03.00 de hoy (08:30 p.m. – 9:00 p.m. en el Perú). Ciro Ambrosi, primer oficial del puente de mando, también está siendo investigado. El barco ha sido precintado, así como la caja negra, que ha sido ya recuperada y en la que se encuentran las grabaciones de las comunicaciones de la nave con la capitanía del puerto de Livorno, el más importante de la zona, precisó el fiscal. El fiscal Verusio indicó que el impacto con las rocas se produjo a las 21.45 hora local (3:45 p.m. en el Perú) y las capitanías de los puertos de la zona no fueron advertidos de inmediato. PRIMERA RECONSTRUCCIÓN Conforme a una primera reconstrucción de lo sucedido hecha por Verusio, el comandante del Costa Concordia se acercó demasiado a la isla de Giglio, hizo una maniobra “inexperta” y el casco de la nave chocó con un escollo por su parte izquierda. En escasos minutos entró muchísima agua en el barco, añadió el fiscal. El comandante Schettino aseguró hoy que las rocas no estaban en el mapa que llevaba la embarcación, en cuyo puente de mando se encontraba cuando se produjo el choque, según la naviera propietaria del barco, Costa Crociere. El naufragio ha causado hasta el momento tres muertos -“un peruano”:http://elcomercio.pe/mundo/1360863/noticia-peruano-murio-accidente-crucero-italia-confirmo-consul-florencia y dos franceses- y 40 heridos, mientras que entre 60 y 70 personas no han sido localizadas, dijo hoy el comandante Cosimo Nicastro, del Comando General de la Guardia Costera.
Nicastro señaló a la prensa en Porto Santo Stefano, el puerto más cercano a la isla de Giglio, que se trata de una cifra que no es definitiva, ya que los submarinistas tienen aún que inspeccionar la parte interior del barco, que está escorado 80 grado y hundido en un banco de arena de 30 metros de profundidad. www. Elcomercio.com
Cónsul en Florencia confirma muerte de un peruano en crucero Costa Concordia Sábado 14 de enero de 2012
Todavía la cifra de peruanos que sufrieron el accidente de crucero Costa Concordia es inexacta y se trataría de 30 o 40 compatriotas que viajaban en dicha nave. Así lo indicó el cónsul de Perú en Florencia (Italia), Manuel Veramendi, quien, al enterarse de la colisión de esta embarcación y posterior encallamiento, enrumbó a la localidad de Grosseto donde se aloja gran cantidad de ocupantes que fueron rescatados del hundimiento. “En este momento me encuentro con 11 peruanos en un hotel. Todavía me falta visitar otros dos hoteles donde se alojan más peruanos”, relató el diplomático a Canal N. El cónsul de Perú en Florencia (Italia), Manuel Veramendi confirmó que todavía hay una peruana desaparecida de nombre Éricka Soria.
Subido por viajeselcorteingles el 14/06/2007 Se dice que tenia Capilla y celebraban Misa una al dia. Ojala que sea asi.
La nave realizaba un crucero de una semana por el Mediterráneo. Después de partir de Civitavecchia se dirigía a Savona, cuando encalló. Muchos de sus pasajeros estaban cenando y el pánico hizo que saltaran al agua helada.
Mediante un comunicado, la compañía genovesa calificó de "consternadora tragedia", trasmitió su pésame a los familiares de las víctimas y anunció que colaborará con las autoridades para esclarecer las causas del accidente.
De acuerdo a informes de Costa cruceros a agencias internacionales, en la lista de pasajeros había 17 argentinos, 46 brasileños, 10 colombianos, 10 chilenos, 8 peruanos, 5 venezolanos, 4 dominicanos, 2 cubanos, 2 ecuatorianos, 2 mexicanos y 1 uruguayo.
Desconoce la nacionalidad de las seis personas fallecidas en el crucero encallado en un banco en las inmediaciones de la pequeña isla de Giglio, situada en aguas de la Toscana, aunque algunos medios elevan a ocho las víctimas del accidente y a 80 los desaparecidos.
La agencia Ansa reporta las dificultades para rescatar a los últimos pasajeros y tripulantes del Costa Concordia; cinco horas después del accidente, unas 200 personas seguían en el buque
Alojados en una iglesia
El párroco de Giglio ha tenido que abrir las puertas de la iglesia de San Lorenzo y Massimiliano, en ausencia de otros albergues disponibles para acoger a los náufragos. Mujeres elegantemente vestidas con los zapatos de tacón en la mano, niños llorando y personas somnolientas tumbadas en el suelo componen el cuadro de la parroquia.
La isla de Giglio es demasiado pequeña para hospedar a 4.200 personas por lo que la región de Toscana a la que pertenece ha activado un plan de socorro para que los náufragos sean transportados al elegante puerto de Santo Stefano. Subido por SporHD el 14/01/2012