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sábado, 12 de enero de 2013

13.01 Homilia del Domingo de Bautismo de Jesus 2013 - C

Juan con agua, Jesús es fuego


13012013

Escrito por: Padre Javier San Martin SJ




¿TU COMPROMISO BAUTISMAL, LO CUMPLES?

San Lucas 3, 15 al 16 y 21 al 22
Tiempo C

Estimados Amigos,

Bienvenidos a nuestra cita dominical para celebrar juntos el Día del Señor.

icon for podpress ¿TU COMPROMISO BAUTISMAL, LO CUMPLES?


Que la paz del Señor sea con todos Ustedes

Hoy la Iglesia celebra LA FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR JESÚS EN EL RÍO JORDÁN, y presenta para nuestra reflexión y comentario un pasaje del evangelista San Lucas.

"El tomó la palabra y dijo: Yo les bautizo con agua pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él les bautizara con Espíritu Santo y fuego. Y en un bautismo general Jesús también se bautizó."

Estamos asistiendo actualmente en la Iglesia a un hecho magnífico y consolador: la renovación de la conciencia de que somos bautizados.

San Juan Bautista bautizando las multitudes
Francesco di Antonio del Chierico (sig. XV)
Manuscrito iluminado de la Biblia - Biblioteca Apostolica Vaticana

Porque al haber recibido el Santo Bautismo de muy pequeñitos, nos ha hecho vivir nuestra vida cristiana de una manera más o menos mecánica. No siempre hemos sido conscientes que el ser bautizados es constituir la categoría más alta dentro de la sociedad humana, y esto no por exaltación propia, sino por elección y obra de Dios.

El Bautismo eleva a todos por igual a la dignidad más encumbrada. Un rey francés llevó a su hijo, el príncipe heredero, a la parroquia y pidió el registro de los bautismos y, con él delante, le dijo:

- Mira, esta acta bautismal, en dónde está tu nombre, esta junto con las de los obreros del pueblo. Ellos, ante Dios, tienen igual dignidad que tú y, como tú, son herederos de un Reino inmortal, el Reino de los Cielos. El Bautismo los ha hecho tan grandes como al hijo del Rey de Francia, y tú no eres más grande que esos hijos del pueblo.
 
¿Pero, quien nos ha llamado para ser bautizados?

Ha sido Dios mismo quien nos ha llamado para ser en medio del mundo, como nos dice el apóstol San Pedro, una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, miembros del pueblo elegido por Dios para proclamar sus obras maravillosas.
El Evangelio de hoy nos narra la experiencia de Jesús en el día de su bautismo. Todo el pueblo se acercaba a Juan para recibir un bautismo de penitencia. Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, sin ser pecador, se solidariza con el pueblo. Se une a los pecadores que entran al río, y pide también ser bautizado. Así, Él comunica al agua, desde entonces, el poder de santificar, Él carga con las culpas de todos para llevarlas hasta la cruz, en donde recibirá un nuevo bautismo, pero de sangre, que lavará los pecado del mundo entero.

Esta conocida escena del río Jordán se repite continuamente en la Iglesia actual.

El niño sacado de la pila se ha convertido en un hijo o una hija de Dios que llena de felicidad al mismo Dios.

Podríamos decir que las Tres Personas de la Santísima Trinidad rivalizan en atenciones y en mimos con ese hijo o esa hija que se han convertido en su orgullo.

El Padre mira al recién nacido con un amor, con un cariño, con una ternura indecibles.

El Hijo, Jesús, lo ha hecho en todo semejante a Sí mismo, miembro de su Cuerpo, ciudadano de su Iglesia, heredero de su Reino. San Pablo dirá gráficamente:

- Los que han sido bautizados en Cristo se han revestido del mismo Cristo.
Es como si nos dijera el Apóstol: Dios ya no les ve a ustedes, porque en ustedes no ve más que a su Hijo Jesús…
El Espíritu Santo, por su parte, como la tierna paloma del Jordán, aletea sobre el bautizado, se posa sobre él, le susurra como un murmullo, lo unge como a Jesús, penetrando todo su ser, lo enciende, lo inflama, le hace arder en el amor a Dios y lo impulsa a ir al mundo para hacer el bien, la voluntad de Dios.
 
Bautismo de Jesus

El tomar conciencia de nuestro ser de bautizados es una de las bendiciones de Dios más grandes para nuestros días.

Hoy se están alcanzando en la sociedad niveles de independencia nunca vistos anteriormente.

Desde el niño revoltoso y el joven soñador, hasta el hombre maduro y la mujer sensata, están descubierto el valor de la dignidad personal, y aún a los niños escuchamos decir:

- Yo soy yo, y mi papá y mi mamá podrán aconsejarme, pero no se impondrán en mis decisiones. Yo soy yo, y mi esposo o mi esposa, que me ama y a quien amo tanto, no me esclavizará jamás. Yo soy yo, y la autoridad podrá mandarme, pero me tendrá que respetar siempre…

Así hablamos hoy, y así somos.

El sentido de la dignidad personal se está desarrollando de manera sorprendente. Y esto es un gran bien, con tal que la libertad no se convierta en un libertinaje.

Pero nosotros, bautizados, tenemos conciencia de que nuestra dignidad mayor y nuestra mayor responsabilidad no radica en ser simplemente hombre o mujer, sino en ser seguidores de Cristo, y herederos de un reino, que nos ha dado a la vez la sujeción y la libertad de los hijos de Dios.

¡El Bautismo! Lo recibimos de muy niños. Pero, ¿sabemos vivirlo con la conciencia y la responsabilidad de personas mayores?…

Y ahora viene lo más importante

Y BIEN AMIGOS, así terminamos nuestra reflexión dominical. Pero ahora viene lo más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.

Toma pues, el evangelio en tus manos y escucha lo que el Señor, a través de él, te quiere comunicar: San Lucas, Capítulo 3, versículos del 15 al 16 y del 21 al 22

El Padre Javier San Martín agradece muy sinceramente tu presencia, y se despide hasta el próximo domingo.

Escrito por: Padre Javier San Martin SJ

 

Dejarse purificar - El Bautismo del Señor, Ciclo C
Publicado el 13/01/2013 "Bautizados en el Espíritu de Jesucristo para ser más humanos y vivivr con más plenitud". El Equipo Eucaristía y la Editorial Verbo Divino promueven "Quiero ver": una presentación diferente para cada domingo y festividades del año.