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jueves, 5 de mayo de 2011

Arzobispo de Valencia impone este viernes a la Virgen de los Desamparados el “Rosario de Oro” concedido por el Papa


Jueves 05 de Mayo de 2011
El Arzobispo impone este viernes a la Virgen de los Desamparados el “Rosario de Oro” concedido por el Papa
Tras el rezo de vísperas, a las 17 horas, en la Basílica

VALENCIA, 5 MAY. (AVAN) .- El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, impondrá mañana, viernes, el “Rosario de Oro” a la Virgen de los Desamparados después de que fuera concedido por el papa Benedicto XVI con motivo del 50 aniversario de su declaración como patrona de la Comunitat Valenciana.

El Rosario, que ya ha sido enviado a Valencia y recibido en la Basílica de la Virgen, será impuesto oficialmente a la Virgen durante la ceremonia de rezo de vísperas en la Basílica a las 17 horas, el día previo a su festividad litúrgica, según ha indicado hoy a la agencia AVAN el rector de la Basílica, Juan Bautista Antón.

Igualmente, está previsto que durante la celebración de la Missa d’Infants del próximo 8 de mayo, que presidirá este año el Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Renzo Fratini, “se dé lectura a la concesión del Rosario de Oro por el Papa”, ha añadido.

La distinción pontificia ha sido otorgada tras la solicitud del arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, con motivo del 50 aniversario de la declaración de la Virgen de los Desamparados como patrona de la Comunitat Valenciana por el beato Juan XXIII, Papa, en 1961.

El papa Benedicto XVI ha concedido la distinción de “Rosario de Oro” a la Basílica de la Virgen y a la advocación de la Virgen de los Desamparados, según confirmó la Santa Sede a través de una carta del secretario de Estado de Su Santidad, el cardenal Tarcisio Bertone.

En su carta, el cardenal Bertone expresa que con la concesión a la Basílica de la Virgen el Papa quiere manifestar “su particular aprecio y distinción a dicho lugar de fe, donde con tanto fervor venera el Pueblo de Dios a la Santísima Virgen María.”

“El Rosario es una oración al alcance de todos, con la cual la Madre de Dios nos lleva de la mano a contemplar el rostro de Jesús; es una escuela de contemplación y de silencio interior para meditar los Misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos del Señor; es una plegaria muy entrañable al pueblo cristiano y expresión de profunda veneración y afecto a la Virgen María”, añade.

Con este “gesto de deferencia”, el Santo Padre “desea impulsar la acción pastoral de la Basílica de los Desamparados para que, aprendiendo de María, haga crecer en la intimidad con Jesús y en el compromiso firme de cumplir cada día su voluntad”, afirma el purpurado.