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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

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sábado, 20 de abril de 2013

IV Domingo de Pascua 2013 - C



IV Domingo de Pascua - 2013 - C
Domingo 21 de Abril

Lectura del santo evangelio según san Juan (10, 27-30):

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

Palabra del Señor



Il 21 aprile 2013, IV Domenica di Pasqua, alle ore 9.30, il Santo Padre Francesco celebrerà la Santa Messa nella Basilica Vaticana e conferirà l'Ordinazione presbiterale ad alcuni Diaconi della Diocesi di Roma.

(RV).- Renovando la tradición romana de celebrar las ordenaciones sacerdotales en este IV domingo de Pascua, el domingo «del Buen Pastor» - que este año coincide con la 50 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones - el Santo Padre Francisco, por primera vez como Obispo de Roma, ha dado comienzo a la celebración Eucarística, con el rito de ordenación presbiteral, en la Basílica de San Pedro.

Con el telón de fondo del Mensaje de su amado predecesor Benedicto XVI para esta Jornada Mundial: «Las vocaciones signo de la esperanza fundada sobre la fe» - que se inscribe en el contexto del Año de la Fe y en el 50 aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II - los ordenandos son diez. Cuatro son del Pontificio Seminario Romano Mayor, dos de los Oblatos del Divino Amor y cuatro del Colegio Diocesano Redemptoris Mater. En lo que respecta a su país natal, seis son de Italia, dos de la India y uno respectivamente de Argentina y Croacia.

Como establece el rito de ordenación de los presbíteros, a la pregunta del Obispo de Roma: «¿Quieren unirse cada vez más estrechamente a Cristo, sumo sacerdote, quien se ofreció al Padre como víctima pura por nosotros, y consagrarse a Dios junto a él para la salvación de todos los hombres?», los ordenandos responden «Sí, quiero, con la gracia de Dios».
(CdM - RV)

Ecco quanto è bello - salmo 132


Coro Diocesi di Roma

RIT. ECCO QUANT’È BELLO,
ECCO QUANTO È SOAVE
CHE I FRATELLI VIVANO INSIEME.

È come olio profumato sul capo
che discende sulla barba di Aronne,
è come olio che discende sull’orlo
della sua veste.
RIT.
Come rugiada che dall’Ermon discende
che discende sui monti di Sion,
là il Signore dà la benedizione
e la vita per sempre.
RIT.

 
ALEGREMONOS
ES TIEMPO DE PASCUA
2013

domingo, 14 de abril de 2013

Lectura y Homilia del III Domingo de Pascua 2013

Domingo 14 de Abril
 

Evangelio del Domingo III de Pascua 2013


Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1-19

Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: "Me voy a pescar." Ellos contestan: "Vamos también nosotros contigo." Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: "Muchachos, ¿tenéis pescado?" Ellos contestaron: "No." Él les dice: "Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis." La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: "Es el Señor." Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: "Traed de los peces que acabáis de coger." Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: "Vamos, almorzad."
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos. Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis corderos." Por segunda vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le contesta: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Él le dice: "Pastorea mis ovejas." Por tercera vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: "Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras." Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: "Sígueme."

 
(RV).- El Papa Francisco celebró esta tarde la Santa Misa en San Pablo Extramuros en su primera visita como Obispo de Roma a esta basílica papal.

En su homilía, tras agradecer las palabras del el Cardenal Arcipreste James Harvey, el Santo Padre saludó, a agradeció a todos los presentes recordando que este complejo surge sobre la tumba de San Pablo, a quien definió “un humilde y gran Apóstol del Señor”, que lo anunció con la palabra, dando testimonio de él con el martirio y adorándolo con todo su corazón.

Y añadió que deseaba reflexionar, a la luz de la Palabra de Dios que acababan de escuchar, precisamente sobre estos tres verbos, a saber: anunciar, dar testimonio y adorar.

“Recordémoslo bien todos – dijo textualmente el Pontífice– no se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe poder leer en nuestros actos eso mismo que oye en nuestros labios, y dar gloria a Dios. La incoherencia de los fieles y los Pastores entre lo que dicen y lo que hacen, entre la palabra y el modo de vivir, minan la credibilidad de la Iglesia”.

Tras destacar que todo esto sólo es posible si reconocemos a Jesucristo, porque es él quien nos ha llamado, nos ha invitado a recorrer su camino y nos ha elegido, el Papa dijo: “Anunciar y dar testimonio es posible únicamente si estamos junto a él, justamente como Pedro, Juan y los otros discípulos estaban en torno a Jesús resucitado, como dice el pasaje del Evangelio de hoy; hay una cercanía cotidiana con él, y ellos saben muy bien quién es, lo conocen”. Mientras el Evangelista subraya que “ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor” (Jn 21,12). “Esto – dijo el Papa – es un punto importante para nosotros: vivir una relación intensa con Jesús, una intimidad de diálogo y de vida, de tal manera que lo reconozcamos como ‘el Señor’, y lo adoremos”.

Francisco invitó a preguntarnos si todos adoramos al Señor. “¿Acudimos a Dios sólo para pedir, para agradecer, o nos dirigimos a él también para adorarlo?”. E insistió en “¿qué quiere decir adorar a Dios?”. “Significa – afirmó – aprender a estar con él, a pararse a dialogar con él, sintiendo que su presencia es la más verdadera, la más buena, la más importante de todas”. Porque como explicó el Obispo de Roma, cada uno de nosotros, en la propia vida, de manera consciente y tal vez a veces sin darse cuenta, tiene un orden muy preciso de las cosas consideradas más o menos importantes; por lo que “adorar al Señor quiere decir darle a él el lugar que le corresponde; adorar al Señor quiere decir afirmar, creer – pero no simplemente de palabra – que únicamente él guía verdaderamente nuestra vida; adorar al Señor quiere decir que estamos convencidos ante él de que es el único Dios, el Dios de nuestra vida, de nuestra historia”.
Hacia el final de su homilía el Papa recordó que esto tiene una consecuencia en nuestra vida: “despojarnos de tantos ídolos, pequeños o grandes, que tenemos, y en los cuales nos refugiamos, en los cuales buscamos y tantas veces ponemos nuestra seguridad. Son ídolos que a menudo mantenemos bien escondidos; pueden ser la ambición, el gusto del éxito, el poner en el centro a uno mismo, la tendencia a estar por encima de los otros, la pretensión de ser los únicos amos de nuestra vida, algún pecado al que estamos apegados, y muchos otros”. Por esta razón reafirmó que deseaba que resonara una pregunta en el corazón de cada uno, y que respondiéramos a ella con sinceridad”: ¿He pensado en qué ídolo oculto tengo en mi vida que me impide adorar al Señor?”. Porque como explicó el Santo Padre, “adorar es despojarse de nuestros ídolos, también de esos más recónditos, y escoger al Señor como centro, como vía maestra de nuestra vida”.
El Papa concluyó diciendo que “el Señor nos llama cada día a seguirlo con valentía y fidelidad; nos ha concedido el gran don de elegirnos como discípulos suyos; nos envía a proclamarlo con gozo como el Resucitado, pero nos pide que lo hagamos con la palabra y el testimonio de nuestra vida en lo cotidiano. El Señor es el único, el único Dios de nuestra vida, y nos invita a despojarnos de tantos ídolos y a adorarle sólo a él. Que la Santísima Virgen María y el Apóstol Pablo nos ayuden en este camino, e intercedan por nosotros. Amén”.
Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco del III Domingo de Pascua en la Basílica de San Pablo Extramuros:Queridos Hermanos y Hermanas:

Me alegra celebrar la Eucaristía con ustedes en esta Basílica. Saludo al Arcipreste, el Cardenal James Harvey, y le agradezco las palabras que me ha dirigido; junto a él, saludo y doy las gracias a las diversas instituciones que forman parte de esta Basílica, y a todos ustedes. Estamos sobre la tumba de san Pablo, un humilde y gran Apóstol del Señor, que lo ha anunciado con la palabra, ha dado testimonio de él con el martirio y lo ha adorado con todo el corazón. Estos son precisamente los tres verbos sobre los que quisiera reflexionar a la luz de la Palabra de Dios que hemos escuchado: anunciar, testimoniar, adorar.

1. En la Primera Lectura llama la atención la fuerza de Pedro y los demás Apóstoles. Al mandato de permanecer en silencio, de no seguir enseñando en el nombre de Jesús, de no anunciar más su mensaje, ellos responden claramente: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres». Y no los detiene ni siquiera el ser azotados, ultrajados y encarcelados. Pedro y los Apóstoles anuncian con audacia, con parresia, esto que han recibido, el Evangelio de Jesús. Y nosotros, ¿somos capaces de llevar la Palabra de Dios a nuestros ambientes de vida? ¿Sabemos hablar de Cristo, de lo que representa para nosotros, en familia, con los que forman parte de nuestra vida cuotidiana? La fe nace de la escucha, y se refuerza con el anuncio.

2. Pero demos un paso más: el anuncio de Pedro y de los Apóstoles no consiste sólo en palabras, sino que la fidelidad a Cristo entra en su vida, que queda transformada, recibe una nueva dirección, y es precisamente con su vida con la que dan testimonio de la fe y del anuncio de Cristo. En el Evangelio, Jesús pide a Pedro por tres veces que apaciente su grey, y que la apaciente con su amor, y le anuncia: «Cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras» (Jn 21,18). Esta es una palabra dirigida a nosotros, los Pastores: no se puede apacentar el rebaño de Dios si no se acepta ser llevados por la voluntad de Dios incluso donde no queremos, si no hay disponibilidad para dar testimonio de Cristo con la entrega de nosotros mismos, sin reservas, sin cálculos, a veces a costa incluso de nuestra vida. Pero esto vale para todos: el Evangelio ha de ser anunciado y testimoniado. Cada uno debería preguntarse: ¿Cómo doy yo testimonio de Cristo con mi fe? ¿Tengo el valor de Pedro y los otros Apóstoles de pensar, decidir y vivir como cristiano, obedeciendo a Dios? Es verdad que el testimonio de la fe tiene muchas formas, como en un gran mural hay variedad de colores y de matices; pero todos son importantes, incluso los que no destacan.

En el gran designio de Dios, cada detalle es importante, también el pequeño y humilde testimonio tuyo y mío, también ese escondido de quien vive con sencillez su fe en lo cotidiano de las relaciones de familia, de trabajo, de amistad. Hay santos del cada día, los santos «ocultos», una especie de «clase media de la santidad», como decía un escritor francés, una clase media de la santidad de la que todos podemos formar parte. Pero en diversas partes del mundo hay también quien sufre, como Pedro y los Apóstoles, a causa del Evangelio; hay quien entrega la propia vida por permanecer fiel a Cristo, con un testimonio marcado con el precio de su sangre. Recordémoslo bien todos: no se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe poder leer en nuestros actos eso mismo que oye en nuestros labios, y dar gloria a Dios. Me viene a la memoria ahora un consejo que San Francisco de Asís daba a sus hermanos: «Prediquen el Evangelio y, si fuera necesario, también con las palabras». Predicar con la vida, el testimonio (aplausos). La incoherencia de los fieles y los Pastores entre lo que dicen y lo que hacen, entre la palabra y el modo de vivir, minan la credibilidad de la Iglesia.

3. Pero todo esto solamente es posible si reconocemos a Jesucristo, porque es él quien nos ha llamado, nos ha invitado a recorrer su camino, nos ha elegido. Anunciar y dar testimonio es posible únicamente si estamos junto a él, justamente como Pedro, Juan y los otros discípulos estaban en torno a Jesús resucitado, como dice el pasaje del Evangelio de hoy; hay una cercanía cotidiana con él, y ellos saben muy bien quién es, lo conocen. El Evangelista subraya que «ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor» (Jn 21,12). Y esto es un punto importante para nosotros: vivir una relación intensa con Jesús, una intimidad de diálogo y de vida, de tal manera que lo reconozcamos como «el Señor», lo adoremos.

El pasaje del Apocalipsis que hemos escuchado nos habla de la adoración: miríadas de ángeles, todas las creaturas, los vivientes, los ancianos, se postran en adoración ante el Trono de Dios y el Cordero inmolado, que es Cristo, a quien se debe alabanza, honor y gloria (Cf. Ap 5,11-14).

Quisiera que nos hiciéramos todos una pregunta: Tú, yo, ¿adoramos al Señor? ¿Acudimos a Dios sólo para pedir, para agradecer, o nos dirigimos a él también para adorarlo? Pero, entonces, ¿qué quiere decir adorar a Dios? Significa aprender a estar con él, a pararse a dialogar con él, sintiendo que su presencia es la más verdadera, la más buena, la más importante de todas. Cada uno de nosotros, en la propia vida, de manera consciente y tal vez a veces sin darse cuenta, tiene un orden muy preciso de las cosas consideradas más o menos importantes. Adorar al Señor quiere decir darle a él el lugar que le corresponde; adorar al Señor quiere decir afirmar, creer – pero no simplemente de palabra – que únicamente él guía verdaderamente nuestra vida; adorar al Señor quiere decir que estamos convencidos ante él de que es el único Dios, el Dios de nuestra vida, de nuestra historia.

Esto tiene una consecuencia en nuestra vida: despojarnos de tantos ídolos, pequeños o grandes, que tenemos, y en los cuales nos refugiamos, en los cuales buscamos y tantas veces ponemos nuestra seguridad. Son ídolos que a menudo mantenemos bien escondidos; pueden ser la ambición, la carrera, el gusto del éxito, el poner en el centro a uno mismo, la tendencia a estar por encima de los otros, la pretensión de ser los únicos amos de nuestra vida, algún pecado al que estamos apegados, y muchos otros. Esta tarde quisiera que resonase una pregunta en el corazón de cada uno, y que respondiéramos a ella con sinceridad: ¿He pensado en qué ídolo oculto tengo en mi vida que me impide adorar al Señor? Adorar es despojarse de nuestros ídolos, también de esos más recónditos, y escoger al Señor como centro, como vía maestra de nuestra vida.

Queridos hermanos y hermanas, el Señor nos llama cada día a seguirlo con valentía y fidelidad; nos ha concedido el gran don de elegirnos como discípulos suyos; nos envía a proclamarlo con gozo como el Resucitado, pero nos pide que lo hagamos con la palabra y el testimonio de nuestra vida en lo cotidiano. El Señor es el único, el único Dios de nuestra vida, y nos invita a despojarnos de tantos ídolos y a adorarle sólo a él. Anunciar, testimoniar, adorar. Que la Santísima Virgen María y el Apóstol Pablo nos ayuden en este camino, e intercedan por nosotros. Así sea.
Un único rebaño bajo un único Pastor
Saludo al Santo Padre del Cardenal James Harvey, Arcipreste de la Basílica Papal de San Pablo Extramuros:

Beatísimo Padre: Pedro y Pablo: “son los Santos Apóstoles que en la vida terrenal han fecundado con su sangre a la Iglesia: han bebido el cáliz del Señor y se convirtieron en los amigos de Dios”.

Así se expresa la Iglesia Universal en la Solemnidad litúrgica de los Santos Pedro y Pablo, y hoy todos nosotros reunidos en esta espléndida Basílica Papal unimos nuestras voces en un himno de alabanza a Dios Omnipotente y misericordioso, mientras el Sucesor de Pedro visita y venera la tumba de San Pablo.

Todos los componentes de la realidad, que es la Basílica de San Pablo Extramuros, se alegran al acoger al nuevo Obispo de Roma en este momento solemne.

Quien le habla, junto a todo el personal que en ella trabaja, le da su bienvenida con sus más vivos y sentidos deseos. A estos sentimientos se asocian los dos eminentísimos arciprestes eméritos de la Basílica y el Reverendo Padre Abad, con la comunidad Monástica Benedictina de la antigua homónima Abadía, con las Religiosas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús que la atienden. También lo saludan el Pontificio Oratorio de San Pablo, regido por los Padres Josefinos de Murialdo, junto a la comunidad de las Hijas de Cristo Rey que aquí tienen una guardería infantil y una escuela primaria. Están presentes el Pontificio Colegio Beda y la Capellanía de la Universidad “Roma Tres” con sus profesores y numerosos estudiantes católicos que no se “dejan robar la esperanza” en este ambiente particular. En fin, está representado el más reciente miembro de esta familia paulina, es decir el Hospital Pediátrico Niño Jesús, como signo de la caridad cristiana hacia los más pequeños.

Sobre la fe de los dos Apóstoles y Mártires, Pedro y Pablo, llamados “las columnas de la Iglesia”, tiene su origen la Iglesia de Roma, la cual desde el inicio, ha querido recordarlos juntos, casi como para recomponer en la unidad, su testimonio. Viviendo y celebrando el Año de la fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, cómo no recordar que, en el año 1967, el Papa Pablo VI, quiso convocar uno semejante, precisamente en el decimonoveno centenario de su supremo testimonio. Por tanto, por su intercesión y su ejemplo, somos muy conscientes de que la renovación de la Iglesia pasa, sobre todo, a través de la imagen ofrecida por la vida cotidiana de los creyentes de ser testigos coherentes de Cristo.

Padre Santo, su visita de hoy y sus palabras nos guiarán a redescubrir la alegría de creer, a reencontrar aún fuerza y entusiasmo para comunicar la fe, y estar cada vez más iluminados por la gracia del Espíritu Santo. Esto hará que nos sintamos hijos perdonados y amados por Dios Padre, amigos de Cristo en la verdad, enamorados del mensaje siempre nuevo, siempre actual del Evangelio, sinceramente acogedores hacia todos los hombres, para ser todos la gran Familia de Dios, o sea, un único rebaño bajo un único Pastor.

Santidad, mientras inicia su ministerio apostólico, tenga la seguridad de poder contar con nuestro afectuoso y filial apoyo y con nuestras más fervientes plegarias, en particular, ante la Tumba del Apóstol Pablo, titular de esta Basílica suya.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Papa: No tenían miedo de nadie para anunciarlo porque su fuerza es la experiencia muy fuerte y personal de Cristo muerto y resucitado
Luego rezo el Regina Coeli
 
(RV).- ¿De dónde sacaban los apóstoles su fuerza para predicar? En su reflexión previa a la oración mariana dominical del Regina Coeli, con gran multitud de peregrinos en la plaza de San Pedro, en Roma, Papa Francisco se detuvo brevemente sobre la página del libro de Los Hechos de los Apóstoles, en la que se afirma que los Apóstoles llenaron la ciudad con la noticia de que Jesús había verdaderamente resucitado. A pesar de que los sumos sacerdotes y jefes de la ciudad trataron de frenar en su nacimiento la comunidad de los creyentes en Cristo, prohibiéndoles predicar en su nombre y azotándolos por esto, ellos dijeron que “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” y salían contentos de haber sufrido por el nombre de Jesús.

El Obispo de Roma explicó que los Apóstoles no tenían miedo de nada ni de nadie para anunciar a Jesús, porque su fuerza es la experiencia muy fuerte y personal de Cristo muerto y resucitado:“Es claro que solamente la presencia del Señor Resucitado y la acción del Espíritu Santo con ellos pueden explicar este hecho. Su fe se basaba en una experiencia tan fuerte y personal de Jesús muerto y resucitado, que no tenían miedo de nada y de ninguno, es más, veían las persecuciones como un motivo de honor, que les permitía seguir las huellas de Jesús y de parecerse a Él, testimoniándolo con la vida".

Esto dijo Francisco, vale para la Iglesia de todos los tiempos, también para nosotros: "cuando una persona conoce verdaderamente Jesucristo y cree en Él, experimenta su presencia en la vida y la fuerza de la Resurrección, y no puede no comunicar esta experiencia. Y si encuentra incomprensiones o adversidades, se comporta como Jesús en su Pasión: responde con el amor y la fuerza de la vida", para terminar invitando a pedir a la Virgen que la Iglesia en todo el mundo anuncie con franqueza y coraje la Resurrección del Señor y dé un válido testimonio con signos de amor fraterno. Pidió en particular para que los cristianos que sufren persecución sientan la presencia viva y confortante de Jesús Resucitado.


Traducción y audio palabras del Papa antes del Regina Coeli (Audio) RealAudioMP3


Queridos hermanos y hermanas

Quisiera detenerme brevemente en la página de los Hechos de los Apóstoles que se lee en la Liturgia de este Tercer Domingo de Pascua. Este texto narra que la primera predicación de los Apóstoles en Jerusalén llenó la ciudad de la noticia que Jesús era verdaderamente resucitado, según las Escrituras, y era el Mesías anunciado por los Profetas. Los sumos sacerdotes y los jefes de la ciudad buscaron frenar el nacimiento de la comunidad de los creyentes en Cristo e hicieron encarcelar a los Apóstoles, ordenándoles de no enseñar más en su nombre. Pero Pedro y los otros once respondieron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús… lo exaltó con su poder haciéndolo Jefe y Salvador… Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que obedecen» (Hech 5,29-32). Entonces hicieron azotar a los Apóstoles y les ordenaron nuevamente de no hablar más en nombre de Jesús. Y ellos se fueron «dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el nombre de Jesús (v. 41).

¿Dónde encontraban los primeros discípulos la fuerza para dar este testimonio? No sólo: ¿de dónde les venía la alegría y el coraje del anuncio, a pesar de los obstáculos y las violencias? No olvidemos que los Apóstoles eran personas simples, no eran escribas, doctores de la ley, ni pertenecían a la clase sacerdotal. ¿Cómo han podido, con sus límites y obstaculizados por las autoridades, llenar Jerusalén con sus enseñanzas? (Cfr. Hech 5, 28) Es claro que solamente la presencia del Señor Resucitado y la acción del Espíritu Santo con ellos pueden explicar este hecho. Su fe se basaba en una experiencia tan fuerte y personal de Jesús muerto y resucitado, que no tenían miedo de nada y de ninguno, es más, veían las persecuciones como un motivo de honor, que les permitía seguir las huellas de Jesús y de parecerse a Él, testimoniándolo con la vida.

Esta historia de la primera comunidad cristiana nos dice una cosa muy importante, que es válida para la Iglesia de todos los tiempos, también para nosotros: cuando una persona conoce verdaderamente Jesucristo y cree en Él, experimenta su presencia en la vida y la fuerza de la Resurrección, y no puede no comunicar esta experiencia. Y si encuentra incomprensiones o adversidades, se comporta como Jesús en su Pasión: responde con el amor y la fuerza de la vida.

Rezando juntos el Regina Coeli, pidamos la ayuda de María Santísima para que la Iglesia en todo el mundo anuncie con sinceridad y coraje la Resurrección del Señor y dé testimonio válido con signos de amor fraterno. Recemos en modo particular para que los cristianos que sufren persecución sientan la presencia viva y confortante del Señor Resucitado.



Palabras del Papa tras el rezo mariano del Regina Coeli
Al término de la oración mariana del Regina Coeli, el Santo Padre recordó que ayer, “en Venecia, fue beatificado Don Luca Passi, sacerdote italiano de Bérgamo, fundador enn el siglo XIX de la Obra laical de Santa Dorotea y del Instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea. ¡Demos gracias a Dios!”

“Hoy en Italia –ha afirmó el Pontífice- se celebra la Jornada de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, con el tema: "Las nuevas generaciones, más allá de la crisis." Este ateneo nació de la mente y el corazón del Padre Agostino Gemelli y con un gran apoyo popular, ha preparado a miles y miles de jóvenes a ser ciudadanos competentes y responsables, constructores del bien común. Invito a sostener siempre este Ateneo para que continúe proporcionando una excelente educación a las nuevas generaciones, que les permita afrontar los retos de la época actual”.

Francisco al final saludó con afecto a todos los peregrinos presentes, provenientes de muchos países! A la familias, y a los grupos parroquiales, a los movimientos, a los jóvenes.

En particular, el Papa saludó a los peregrinos de la diócesis de Siena-Colle di Val d'Elsa-Montalcino, con el arzobispo Mons Buoncristiani. Un pensamiento especial también lo tuvo Francisco para los niños y niñas que se preparan para la Confirmación.
Buen domingo a todos!

Fuente radio vaticano
 
 
 
PASCUA DE RESURRECCION
 2013

PACEM IN TERRIS y sus 50 años *

11 Abril 1963  - 11  Abril 2013



PACEM IN TERRIS


CARTA ENCICLICA

DE SU SANTIDAD
JUAN XXIII


Sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse
en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.


A los venerables hermanos Patriarcas, Primados, Arzobispos,
Obispos y otros Ordinarios en paz y comunión con la Sede Apostólica,
al clero y fieles de todo el mundo y a todos los hombres de buena voluntad



INTRODUCCIÓN

El orden en el universo
1. La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios.
2. El progreso científico y los adelantos técnicos enseñan claramente que en los seres vivos y en las fuerzas de la naturaleza impera un orden maravilloso y que, al mismo tiempo, el hombre posee una intrínseca dignidad, por virtud de la cual puede descubrir ese orden y forjar los instrumentos adecuados para adueñarse de esas mismas fuerzas y ponerlas a su servicio.
 
3. Pero el progreso científico y los adelantos técnicos lo primero que demuestran es la grandeza infinita de Dios, creador del universo y del propio hombre. Dios hizo de la nada el universo, y en él derramó los tesoros de su

sabiduría y de su bondad, por lo cual el salmista alaba a Dios en un pasaje con estas palabras:
 ¡Oh Yahvé, Señor nuestro, cuán admirable es tu nombre en toda la tierra![1].
Y en otro texto dice: ¡Cuántas son tus obras, oh Señor, cuán sabiamente ordenadas![2]
De igual manera, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza[3],
dotándole de inteligencia y libertad, y le constituyó señor del universo, como el mismo salmista declara con esta sentencia: Has hecho al hombre poco menor que los ángeles, 1e has coronado de gloria y de honor. Le diste el señorío sobre las obras de tus manos. Todo lo has puesto debajo de sus pies[4].
Fuente:
Texto Completo

 

 
Papa Francisco recuerda la Pacem in Terris a la Papal Foundation
Publicado el 11/04/2013
El 50 aniversario de la Encíclica Pacem in terris, del beato Juan XXIII -- que es hoy -- impulse un mayor compromiso en la promoción de la reconciliación y la paz en todo nivel, alentó el Papa Francisco a la Papal Foundation, fundación estadounidense que sostiene y promueve la formación de los sacerdotes y la ayuda a la Chiesa en el mundo. Tras reconocer su importante trabajo, el Papa pidió oraciones por su ministerio y para que mentes y corazones se conviertan a la belleza, bondad y verdad del Evangelio

* * *

Pacem in terris - Marco Frisina

Corale della Pastorale Giovanile Diocesana di Catania
www.upgiovanict.it



FELIZ PASCUA
2013

sábado, 13 de abril de 2013

FRANCISCO, El nuevo Juan XXIII - Pacem in Terris


 
Francisco habla con Loris Capovila, la mano derecha del Papa bueno

 

El "nuevo Juan XXIII" llamó al secretario personal de Roncalli

"Yo lo veo con los ojos del corazón. Cada palabra que usted escribió vale como una homilía"

Jesús Bastante, 02 de abril de 2013 a las 13:54

(Jesús Bastante).- No nos equivocábamos los que auguramos que Jorge Mario Bergoglio está llamado a ser el nuevo Juan XXIII. Anoche, tras su histórica visita a la cripta de San Pedro, Francisco hizo una llamada personal. Emotiva. Significativa. Nada más y nada menos que al que durante años fuera secretario personal del Papa Roncalli, Loris Capovila.
 
 
Fue una conversación breve, según apuntan medios italianos, y ha confirmado a RD José Luis González-Balado. Francisco, que también tuvo la oportunidad de rezar ante la tumba de Juan XXIII agradeció a Capovila su vida y ministerio, y le dijo: "Yo lo veo con los ojos del corazón. Cada palabra que usted escribió es tan valiosa como una homilía".
El próximo 11 de abril, Francisco celebrará el 50 aniversario de la Pacem in Terris, y el 3 de junio presidirá los actos con motivo del fallecimiento de Juan XXIII. En un año especialmente importante, en el que conmemoramos el medio siglo de la convocatoria del Concilio Vaticano II, la elección de Bergoglio ha sido saludada con afecto y esperanza por muchos de los que vivieron, y ayudaron a construir, un nuevo modelo de Iglesia, más cercana al mundo y comprometida con los pobres, que le debe buena parte de su ser al impulso de Angelo Roncalli. Y Loris Capovila es, a sus 97 años, memoria viva y agradecida de la misión del Papa bueno, ya beato, y quién sabe si pronto canonizado.

Fuente: www.periodistadigital.com/

Roncalli y Capovila

Arzobispo Loris Capovila


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Pacem in terris - Marco Frisina

Corale della Pastorale Giovanile Diocesana di Catania
www.upgiovanict.it



FELIZ PASCUA
2013

lunes, 8 de abril de 2013

Lunes de la Segunda Semana de Pascua



Lunes de la Segunda Semana de Pascua

8 de Abril 2013 - La Anunciación del Señor
San Lucas. Lc 1, 26-38


El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: "¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!". Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y se le llamará Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin". María dijo al Ángel: "¿Cómo puede ser esto, si yo no convivo con ningún hombre?". El Ángel le respondió: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será santo y se lo llamará Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios". María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí lo que has dicho". Y el Ángel se alejó.
Palabra del Señor.

* * *

Director Nacional de los Colegios Fe y Alegria
El Director, el Padre Jerónimo Olleros SJ., en el sintonizado programa "No culpes a la noche", con la periodista Milagros Leiva. Puedes ver la entrevista:

Padre Jerónimo Olleros en No Culpes a la Noche 1 (28/03/2013)

Padre Jerónimo Olleros en No Culpes a la Noche 2 (28/03/2013)

Padre Jerónimo Olleros en No Culpes a la Noche 3 (28/03/2013)

Padre Jerónimo Olleros en No Culpes a la Noche 4 (28/03/2013)

Padre Jerónimo Olleros en No Culpes a la Noche 5/5 (28/03/2013)
Publicado el 29/03/2013
El Padre Jerónimo Olleros, Director Nacional de Fe y Alegría, conversó con Milagros Leiva sobre la semana santa y las celebraciones que se dará en Roma con el Papa Francisco.


FELIZ PASCUA 2013

Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia



Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia

Se encuentra ubicada al Sur de Polonia



La misión de Sor Faustina ha aportado nuevas formas a la realización del carisma de la Congregación que consiste en cooperar con la misericordia de Dios en la obra de salvar las almas perdidas, a través de la palabra, proclamando el mensaje de la Divina Misericordia y mediante la oración para alcanzar la misericordia para el mundo pecador. De este modo la actividad apostólica de la Congregación ha abarcado también a las personas que viven en el mundo y que necesitan un cambio moral. Además Sor Fautina incluye a la actividad carismática de la Congregación a sacerdotes, personas consagradas y laicos que se comprometen a realizar su misión, dentro de la Asociación de Apóstoles de la Divina Misericordia "Faustinum".

La fundación del Santuario de la Divina Misericordia

El día 7 de junio de 1977, el Papa Juan Pablo II visitó el conjunto de edificios del convento de la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia en Cracovia, cerrado para las personas de fuera hasta la II guerra mundial, sirvió solamente a las hermanas y sus alumnas. Hoy en día se encuentra allí el santuario de la Divina Misericordia con la conocida imagen milagrosa de Jesús Misericordioso y las reliquias de la Santa Maria Faustina Kowalska. A este lugar llegan numerosas peregrinaciones de muchos países del mundo. Es el lugar donde se propaga el mensaje de la Misericordia, ora por la misericordia de Dios para el mundo, practica misericordia a las personas que necesitan ayuda moral y también es el lugar de formación de lo apóstoles de la Divina Misericordia.
Esos deberes crearon la urgente necesidad de construir una basílica con una función pastoral y una base social para los peregrinos y apóstoles de la Divina Misericordia (una casa para ejercicios espirituales, la casa del peregrino, aparcamientos, etc.). Para responder a estas necesidades el metropolitano de Cracovia, cardenal Franciszek Macharski, decretó el 29 de junio de 1996 la creación de la Fundación del Santuario de la Divina Misericordia que a partir de enero de 1997 va acumulando fondos para este fin y dirige labores relacionadas con la construcción. El consejo de la Fundación fue encabezada por el obispo Kazimierz Nycz y el consejo directivo por el padre Marian Rapacz.
 
 

El profesor Witold Ceckiewicz de la Escuela Politécnica de Cracovia es el autor del proyecto de la basílica y de otras edificaciones. El 7 de junio de 1997 la maqueta del desarrollo del santuario fue presentada al Papa Juan Pablo II quien puso en ella su firma y bendice todas las personas que se comprometan a esta gran obra que la Fundación del Santuario está llevando a cabo.
Desde aquel momento todos los días las hermanas de la Congregación de la Madre de Dios de la Misericordia junto con los peregrinos, oran por las personas que de cualquier forma llegan a respaldar el desarrollo del santuario de la Divina Misericordia, y la santa misa de cada tercer viernes del mes es celebrada por los donantes a las 5 de la tarde.

CONOZCA MI MISERICORDIA” (Diario 687)

Un fragmento del primer cuadro de Jesús Misericordioso pintado en Vilnius en el 1934
 
 
 
 
Juan Pablo II en el Santuario de la Divina Misericordia
 
 
Procesion de la Divina Misericordia en Lima
 
 
 
FELIZ PASCUA
DE RESURRECCION

sábado, 6 de abril de 2013

INSEDIAMENTO SULLA CATHEDRA ROMANA



 
INSEDIAMENTO SULLA CATHEDRA ROMANA
E SANTA MESSA
CELEBRATA DAL SANTO PADRE
FRANCESCO

Domenica 7 aprile 2013, alle ore 17.30, nella Basilica di San Giovanni in Laterano, il Santo Padre Francesco celebrerà la Santa Messa in occasione dell’insediamento sulla Cattedra di Vescovo di Roma
– i Signori Cardinali, i Patriarchi, gli Arcivescovi e i Vescovi: sulla veste propria indosseranno il rocchetto, la mozzetta e la berretta;
– gli Abati e i Religiosi: l’abito corale;
– i Prelati: il rocchetto e la mantelletta, o la cotta, sopra la veste paonazza con fascia paonazza, a seconda del proprio grado;
– i Cappellani di Sua Santità: la cotta sopra la talare filettata con fascia paonazza.
– i Parroci di Roma in cotta e stola.

Città del Vaticano, 3 aprile 2013.




Per mandato del Santo Padre

Mons. Guido Marini
Maestro delle Celebrazioni Liturgiche Pontifici


 
El papa Francisco toma posesión de la basílica de San Juan de Letrán, catedral
 
Publicado el 08/04/2013 por RomaReports


FELIZ PASCUA 2013

Segundo Domingo - Octava de Pascua 2013

Señor mio y Dios mio

 Domingo de Octava de Pascua

7 de Abril de 2013

Juan 20, 19-31
"A los ocho días, llegó Jesús"

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros."
Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo."
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
- "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor."
Pero él les contesto: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo."
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: "Paz a vosotros."
Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente."
Contestó Tomás: "¡ Señor mío y Dios mío!"
Jesús le dijo: "¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto."
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor




Jesús ofrece la paz como don precioso, fruto de la victoria del amor y el perdón sobre el mal, Francisco en el Regina Coeli

RV).- En el domingo que concluye la Octava de Pascua, intitulado por Juan Pablo II “de la divina misericordia”, en la oración del “Regina Coeli” con la muchedumbre de peregrinos reunidos en plaza san Pedro, papa Francisco saludó con las mismas palabras de Jesús resucitado: “Paz a ustedes” explicando que la paz “no es un saludo, ni menos un simple deseo: es un don, es más, el don precioso que Cristo ofrece a sus discípulos, después de haber pasado a través de la muerte y de los infiernos”. Esta paz dijo el obispo de Roma “es fruto de la victoria del amor de Dios sobre el mal, es el fruto del perdón. Y es propiamente así: la verdadera paz, aquella profunda, viene de hacer la experiencia de la misericordia de Dios”.Refiriéndose a las apariciones de Jesús resucitado a sus discípulos en el Evangelio de Juan, papa Francisco retomó las palabras de Jesús: “Felices los que creen sin haber visto”. Podemos llamarla –dijo, la bienaventuranza de la fe. “En cada tiempo, en cada lugar, son felices aquellos que através de la Palabra de Dios, proclamada en la Iglesia y testimoniada por los cristianos, creen que Jesucristo es el amor de Dios encarnado, la Misericordia encarnada. Y esto vale para cada uno de nosotros”.

El Sucesor de Pedro añadió que junto con la paz, Jesús donó a sus discípulos el Espíritu Santo, “para que pudieran difundir en el mundo el perdón de los pecados. Ese perdón que solo Dios puede dar y que su precio es la sangre del Hijo”, para hacer crecer el Reino del amor, sembrar la paz en los corazones, para que se afirme también en las relaciones, en la sociedad, en las instituciones.
Francisco concluyó afirmando que el Espíritu echa de los Apóstoles el miedo y los empuja a salir para llevar el Evangelio.

“Tengamos también nosotros el coraje de testimoniar la fe en Cristo resucitado!, ¡No tengamos miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos!

(Jesuita Guillermo Ortiz- RV).
Texto completo de la alocución del Santo Padre:
RealAudioMP3 Queridos hermanos y hermanas:

En este domingo que concluye la Octava de Pascua, renuevo a todos la felicitación pascual con las mismas palabras de Jesús Resucitado: “¡Paz a ustedes!” (Jn 20, 19.21.26). No es un saludo, y ni siquiera un sencillo deseo: es un don, es más, el don precioso que Cristo ofrece a sus discípulos después de haber pasado a través de la muerte y a los infiernos. Da la paz, como había prometido: “Les dejo la paz, les doy mi paz. No se la doy como la da el mundo, yo se la doy a ustedes” (Jn 14, 27). Esta paz es el fruto de la victoria del amor de Dios sobre el mal, es el fruto del perdón. Y es precisamente así: la verdadera paz, esa paz profunda, viene de hacer la experiencia de la misericordia de Dios. Hoy es el Domingo de la Divina Misericordia, por voluntad del Beato Juan Pablo II, que cerró sus ojos a este mundo precisamente en la vigilia de esta celebración.
El evangelio de Juan nos refiere que Jesús apareció dos veces a los Apóstoles encerrados en el Cenáculo: la primera, la misma tarde la Resurrección, y aquella vez no estaba Tomás, quien dijo: si no veo y no toco, no creo. La segunda vez, ocho días después, estaba también Tomás. Y Jesús de dirigió precisamente a él, lo invitó a mirar las heridas, a tocarlas; y Tomás exclamó: “¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28). Entonces Jesús dijo: “Porque me has visto has creído. ¡Dichosos los que no han visto y han creído!” (v. 29). ¿Y quiénes eran éstos que habían creído sin ver? Otros discípulos, otros hombres y mujeres de Jerusalén que, aun no habiendo encontrado a Jesús resucitado, creyeron por el testimonio de los Apóstoles y de las mujeres. Esta es una palabra muy importante sobre la fe, podemos llamarla la bienaventuranza de la fe. Bienaventurados los que han creído sin haber visto. Ésta es la bienaventuranza de la fe. En todo tiempo y en todo lugar son bienaventurados aquellos que, a través de la Palabra de Dios, proclamada en la Iglesia y testimoniada por los cristianos, creen que Jesucristo es el amor de Dios encarnado, la Misericordia encarnada. ¡Y esto vale para cada uno de nosotros!
A los Apóstoles Jesús dio, junto con su paz, al Espíritu Santo, para que pudieran difundir en el mundo el perdón de los pecados, ese perdón que sólo Dios puede dar, y que ha costado la Sangre del Hijo (Cfr. Jn 20,21-23). La Iglesia es enviada por Cristo resucitado a transmitir a los hombres la remisión de los pecados, y así hacer crecer el Reino del amor, sembrar la paz en los corazones, para que se afirme también en las relaciones, en las sociedades, en las instituciones. Y el Espíritu de Cristo Resucitado expulsa el miedo del corazón de los Apóstoles y los impulsa a salir del Cenáculo para llevar el Evangelio. ¡Tengamos también nosotros más coraje para testimoniar la fe en Cristo Resucitado! ¡No debemos tener miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos! Nosotros debemos tener este coraje de ir y anunciar a Cristo Resucitado. Porque Él es nuestra paz. Él ha hecho la paz con su amor, con su perdón, con su sangre, con su misericordia.
Queridos amigos, esta tarde celebraré la Eucaristía en la Basílica de San Juan de Letrán, que es la Catedral del Obispo de Roma. Recemos juntos a la Virgen María, para que nos ayude, Obispo y Pueblo, a caminar en la fe y en la caridad. Confiados siempre en la Misericordia del Señor. Él siempre nos espera. Nos ama. Nos ha perdonado con su sangre y nos perdona cada vez que vamos a Él a pedirle perdón. Tengamos confianza en su Misericordia.
RealAudioMP3


Después del rezo del Regina Caeli
:
«¡Queridos hermanos sean mensajeros y testigos de la misericordia de Dios!» Fue la exhortación que dirigió Francisco, después del rezo a la Reina del cielo, de este domingo. Cuando saludó cordialmente a los peregrinos que habían participado en la Santa Misa presidida por el Cardenal Vicario de Roma, en la iglesia romana del Santo Espíritu, centro de devoción de la Divina Misericordia
.Luego se dirigió con alegría a los numerosos miembros de Movimientos y Asociaciones presentes en esta cita mariana, en particular a las comunidades neocatecumenales de Roma, que empiezan una misión especial en las plazas de la Ciudad Eterna. El Santo Padre invitó a todos a llevar la Buena Noticia, a todos los ambientes de la vida, «con suavidad y respeto » (1 Pt 3,16)

En el tiempo pascual, hasta el día de Pentecostés, la comunidad cristiana, dirigiéndose a la Madre del Señor, la invita a alegrarse: «Regina caeli, laetare. Alleluia». «¡Reina del cielo, alégrate. Aleluya!». Así recuerda el gozo de María por la resurrección de Jesús, prolongando en el tiempo el «¡Alégrate!» que le dirigió el ángel en la Anunciación, para que se convirtiera en «causa de alegría» para la humanidad entera.

Fuente RV

El Papa propone "no tener miedo de ser y vivir como cristianos"


Publicado el 08/04/2013
Durante el rezo del Regina Coeli, la oración que sustituye al Ángelus durante la Pascua, el Papa Francisco explicó ante más de 100.000 personas, que cuando Jesús resucitado dijo a los apóstoles "la Paz sea con vosotros" no era sólo un forma de saludo o un buen deseo, era un regalo.
Fuente RomeReports

Anima Christi - Marco Frisina


Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salva me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.

Passio Christi, conforta me.
O bone Jesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.

Et iube me venire ad te,
Ut cum Sanctis tuis laudem te.
In saecula saeculorum.
Amen

 
Licencia:
Todos los derechos reservados.
Subido por Marina Alves
TIEMPO DE PASCUA
DE
RESURRECCION 2013

Huevos de Pascua - Fabergé

Huevo de los lirios de la Virgen


Huevos de Fabergé

Un huevo de Fabergé es una de las sesenta y nueve joyas creadas por Carl Fabergé y sus artesanos de la empresa Fabergé para los zares de Rusia, así como para algunos miembros de la nobleza y la burguesía industrial y financiera, entre los años 1885 y 1917. Los huevos se consideran obras maestras del arte de la joyeria.
 
La Fiesta más importante del calendario de la iglesia ortodoxa rusa es la Pascua. Se celebra con tres besos y el intercambio de huevos de Pascua. Por lo que respecta a los huevos imperiales de Fabergé, estos comenzaron a fabricarse en 1885 cuando el zar Alejandro III encarga un huevo de Pascua para su esposa, la emperatriz Maria Fyodorevna. El huevo recordaba a la patria de la emperatriz, Dinamarca, ya que el joyero se había inspirado en un huevo de pascua que se encontraba en las colecciones reales danesas y tanto agradó a la zarina que el zar ordenó que Peter Carl Gustavovich Fabergé fabricara un huevo de Pascua cada año para la zarina, estipulando solamente que el huevo fuese único y que encerrase una sorpresa.
Fuente. wiquipedia
 
Huevo de Alejandro III ecuestre.
 
 
Huevo del Pamiat Azova


Huevo del Kremlin de Moscú, 1906



TIEMPO DE PASCUA
2013

Islas Cook y los huevos de Pascua de Fabergé
Monedas bajo esta inspiracion
 

Sábado de la octava de Pascua


Sábado de la octava de Pascua

6 de Abril de 2013

Marcos 16,9-15
"Id al mundo entero y proclamad el Evangelio"

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando a una finca. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación."

Palabra del Señor
 
LOS RETOS QUE LE ESPERAN AL PAPA FRANCISCO Y A LA IGLESIA CATOLICA

Entrevista al padre Miguel Cruzado sj  1



Entrevista al padre Miguel Cruzado sj  2

28 marzo 2013 ATV     (2/2)
Entrevista de Rosa Maria Palacios al padre Miguel Cruzado sj Provincial del Peru

TIEMPO DE PASCUA
2013

Viernes de la octava de Pascua


Viernes de la octava de Pascua

5 de Abril de 2013

Juan 21,1-14
"Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado"

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: "Me voy a pescar." Ellos contestan: "Vamos también nosotros contigo." Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice: "Muchachos, ¿tenéis pescado?" Ellos contestaron: "No." Él les dice: "Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis." La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: "Es el Señor." Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.
Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: "Traed de los peces que acabáis de coger." Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: "Vamos, almorzad." Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

TIEMPO DESPUES

Tiempo después: Vida después de la muerte 3

Tiempo después: Vida después de la muerte 4
TVPeru Television Peruana ...(4/4)
Con la participacion de los padres Rafael Fernandez-Hart sj Teologo y del padre Juan Dejo sj Historiador.

FELIZ PASCUA
DE
RESURRECCCION
2013

Jueves de la octava de Pascua


Jueves de la octava de Pascua

4 de Abril de 2013

Lucas 24,35-48
"Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día"
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros." Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo."
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿Tenéis ahí algo de comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: "Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse." Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto."

Palabra del Señor

VIDA DESPUES DE LA MUERTE

Tiempo después: Vida después de la muerte 1

Tiempo después: Vida después de la muerte 2 continua...


TIEMPO DE PASCUA 2013

La tradición de los Huevos de Pascua

 
Etimologia Pascual
La tradición de los Huevos de Pascua

Todo comienza en Semana Santa y culmina con el Domingo de Pascua, que se presenta como una de las más importantes fiestas religiosas.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, una de las conmemoraciones más importantes para la cristianidad. Muchos fieles van a misa con ramos de olivo -símbolo del recibimiento de Cristo en Jerusalén- para que sean bendecidos.

En esta semana se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Con el Domingo de Ramos se evocó la entrada de Cristo en Jerusalén. Según la fe católica, el pueblo judío le dio la bienvenida agitando ramos de olivo.

A partir del jueves próximo -día que se conmemora la Ultima Cena- la liturgia religiosa adquiere mayor importancia. El viernes santo se evoca el tormento de Cristo en su marcha hacia el Calvario y el domingo, con la Pascua de Resurrección, se festejará el paso de la muerte a la vida del Hijo de Dios.
 
La Pascua constituye el fundamento sobre el cual se asienta y gira toda la vida del cristianismo. Es festejada por millones de fieles en todo el mundo y el Papa da la bendición en una misa urbi et orbi desde la Basílica de San Pedro.
Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adiquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.


Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato, y en la Edad Media les eran regalados a los chicos durante las celebraciones. Al tiempo, los cristianos comenzaron a obsequiarse huevos durante la Semana Santa con regalos y al principio el siglo 19, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate con pequeños regalos adentro.
En cuanto a la decoración, los huevos de pascua siempre han representado un desafío para los reposteros. Pero las diversas culturas fueron decorando de manera diferente los huevos. En sus comienzos, eran pintados a mano con colores estridentes que representaban la luz del sol. Los huevos se hacían uno a uno con un molde prefabricado, lo que dificultaba mucho su elaboración masiva. Los colores estridentes fueron apareciendo con las grandes producciones de huevos, por los años 20 y 30 del siglo pasado.
Los orígenes del Conejo de Pascua
por Eileen Yaeger

El conejo de Pascua no es un invento moderno. Tiene su origen en las celebraciones anglo-sajonas pre-cristianas. El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril.

El conejo, como símbolo de Pascua, parece tener sus orígenes en Alemania donde es mencionado por primera vez en unos textos del siglo XVI. Los primeros conejos comestibles se fabricaron en Alemania en el siglo XIX de pastelería y azúcar.
El conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch Country durante el siglo XVIII. La llegada del "Oschter Haws" se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia, equivalente a una visita de Papá Noel en Noche Buena. Los niños creían que si se portaban bien, el "Oschter Haws" pondría huevos de colores.
Los niños construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito. Más tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner los huevos.
La Iglesia celebra el tiempo de Pascua, que va desde el Domingo de Resurrección hasta el final de Pentecostés -más o menos unos 50 días- como si fuera un solo día, el Gran Día, anticipo del tiempo que no tendrá fin. Este sentido del tiempo en la Pascua se hace especialmente evidente en el tiempo conocido como la "Octava de Pascua", los ocho primeros días del tiempo pascual, en el que las antífonas repiten durante toda la semana: "Hoy ha resucitado el Señor, cantemos un himno al Señor nuestro Dios".


La Paloma o "Colomba" pascual, un pan dulce y adornado con forma de ave, es también un símbolo cristiano. La forma de paloma era utilizada muy frecuentemente en los antiguos sagrarios donde se reservaba la Eucaristía. El símbolo eucarístico se convirtió luego en el pan dulce que suele compartirse, en algunos países europeos -especialmente en Italia- en el desayuno de la Pascua y de la "Pasquetta", el lunes de Pascua.

La palabra "pascua"
proviene según la Biblia de la raíz psh (cojear. andar con muletas, saltar): Dios saltó, omitió las casas donde se celebraba la pascua en la última de las plagas de Egipto (Ex 12.13.23.27). Pero esta etimología bíblica es secundaria. De hecho, la pascua de la salida de Egipto no es la primera que celebraron los israelitas; se habla de ella sin previa presentación o explicación en Ex 12,21, como de algo ya conocido y preexistente.
Otros han querido derivar su etimología del acádico pasâhu (calmar, apaciguar) o de una raíz egipcia que significa "golpe".
El tiempo pascual
comprende cincuenta días (en griego = "pentecostés", vividos y celebrados como un solo día: "los cincuenta días que median entre el domingo de la Resurrección hasta el domingo de Pentecostés se han de celebrar con alegría y júbilo, como si se tratara de un solo y único día festivo, como un gran domingo" (Normas Universales del Año Litúrgico, n 22).
En sus orígenes la Fiesta Pascual era una fiesta de nómadas pastores o seminómadas. Se celebraba fuera del santuario, sin sacerdote ni altar. Consistía en el sacrificio de un animal joven para obtener la fecundidad y prosperidad del ganado. La víctima era asada a fuego, no se le podía romper ningún hueso. Con su sangre se untaban los palos de la tienda (más tarde, las jambas de las puertas), para así alejar amenazas o desastres, verdadero rito protector de peligros. En principio, el rito del sacrificio del cordero no incluía banquete. Al incluirse éste, se comía acompañado de pan sin levadura de los beduinos y hierbas amargas, hierbas del desierto, no hortalizas. Se cenaba con el atuendo de quien está preparado para una larga marcha: báculo de pastor en mano, lomos ceñidos, sandalias en los pies[6] . La fiesta era de noche, noche de luna llena, la más luminosa. Era una fiesta anual, fiesta de primavera, tiempo en que se salía con el rebaño a la búsqueda de pastos, momento decisivo y peligroso. El carácter de esta fiesta era cíclico (el eterno retorno de las estaciones) y tenía, en su origen, aire de ritmo mágico más que histórico.

La Pascua judía
evoca liberación, independencia. En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Celebraban la liberación de la esclavitud de su pueblo. Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Cirio pascual
.- La palabra "cirio" viene del latín "cereus", de cera, el producto de la abejas. Al hablar de las "candelas", aludíamos al uso humano y al sentido simbólico sé la luz que produce los cirios, también en la liturgia cristiana. El cirio más importante es el que se enciende en la Vigilia Pascual como símbolo de Cristo – Luz, y que sitúa sobre una elegante columna o candelabro adorando.

Fuente: aciprensa

 
 

Huevos de Pascua 2013
En Semana Santa, las reuniones familiares y las famosas comidas de Pascua. Lo que no puede faltar en la mesa del Domingo de Resurreccion ó domingo santo es el famoso y tan reconocido huevo de pascua. ¿Sabemos cómo se hace un típico huevo de chocolate? Para todos aquellos que quieran aprender los secretos de su elaboración, vean el siguiente informe de Juan Cruz Clemente.
FELICES PASCUAS 2013