Refrescando el Verano del Peru

PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
PAPA Robert: LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
Mostrando entradas con la etiqueta Beatificación de Monseñor Romero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beatificación de Monseñor Romero. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de mayo de 2015

"Monseñor Óscar Romero dio su vida por Dios, la Iglesia y su pueblo”




Padre Gustavo Gutiérrez explica: 
“Dio su vida por Dios, la Iglesia y su pueblo” explica sobre Monseñor Óscar Romero

Se incluye oración intersesora y ceremonia de beatificación

(RV).- El reconocido teólogo y sacerdote peruano, Gustavo Gutiérrez confía en entrevista a Radio Vaticano en español la importancia de la beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero, calificado por muchos como el “mártir de América”.

Además, el padre Gustavo Gutiérrez recuerda a monseñor Romero – a quien conoció personalmente y participó en su funeral – tras haber sido asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba la Misa en  la capilla del hospital ‘La Divina Providencia’ en San Salvador.

Padre Gustavo Gutierrez

“En América Latina y personas de Iglesia en particular estamos naturalmente muy contentos por la beatificación. La esperábamos desde hace mucho tiempo y pronto seguramente la canonización”.

“Yo creo que es un testigo excepcional de muchas de las cosas que pasaron en América Latina, de las dificultades que encontraban los que anunciaban el Evangelio, como él, y creo también que su vida y la beatificación - y canonización posterior - va aclarar muchas cosas de lo que llamamos en América Latina el “martirio latinoamericano” porque son muchas las personas asesinadas por su compromiso con los más pobres”.

Acerca del concepto del ‘martirio de los vivos’ que el Papa Francisco ha mencionado en diversas ocasiones, el padre Gustavo Gutiérrez explica que “el martirio no es la única manera de dar un testimonio del mensaje, personas que dan su vida” y precisa una cuestión abordada en el documento de la V Conferencia general del CELAM en Aparecida (Brasil).

“A mí me impresiona mucho algo dicho por Aparecida que es sobre el martirio, recordando el martirio de tantos, como he dicho, que han ofrecido - dice Aparecida - su vida por Dios, por la Iglesia y por su pueblo”.
“Y ese añadido de ‘su pueblo’ me parece muy importante, claro lo de Dios y la Iglesia es fundamental, pero el añadido del pueblo, yo creo que dice mucho. Es en gran manera una especie de extensión de las motivaciones del martirio, y así fue”.

“Yo conocí bien en realidad a monseñor Romero, estuve en su funeral también y él, como cualquier ser humano, como Jesús también, tenía miedo que lo matarán y lo decía, pero también estaba convencido de que no podía abandonar a su pueblo”.


Para Radio Vaticano, MTC.



Tumba del Beato Oscar Romero




ORACION

¡Oh! Dios Padre Misericordioso,
que por mediación de Jesucristo
y la intercesión de la Virgen
María, Reina de Paz; y la acción
del Espíritu Santo, concediste al
Beato Óscar Romero la gracia
de ser un Pastor ejemplar al
servicio de la Iglesia; y en ella
preferencialmente a los pobres y
los necesitados.

Haz, Señor, que yo sepa
también vivir conforme al
Evangelio de tu Hijo y dígnate
glorificar a tu Beato Óscar
Romero y concédeme, por su
Intercesión, el favor que te
pido… Así sea.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Finaliza Tiempo Pascual 2015

Carta del Santo Padre Francisco con motivo de la beatificación de Monseñor Óscar Romero


El Papa sobre Romero: 

“Dios concedió al Obispo mártir la capacidad de ver y oír el sufrimiento de su Pueblo”.

Sábado 23 mayo 2015

RV).- Con motivo de la beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez, el Papa Francisco envió una Carta, este 23 de mayo, a Monseñor José Luis Escobar Alas Arzobispo de San Salvador y Presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador.

Dirigiéndose a este querido hermano, el Obispo de Roma se une a la alegría, en este día de fiesta para la Nación salvadoreña, y también para los países hermanos latinoamericanos, dando gracias a Dios porque concedió al Obispo mártir la capacidad de ver y oír el sufrimiento de su pueblo, y fue moldeando su corazón para que, en su nombre, lo orientara e iluminara, hasta hacer de su obrar un ejercicio pleno de caridad cristiana.

El Santo Padre recuerda que “en ese hermoso país centroamericano el Señor concedió a su Iglesia un Obispo celoso que, amando a Dios y sirviendo a los hermanos, se convirtió en imagen de Cristo Buen Pastor: quien en tiempos de difícil convivencia, supo guiar, defender y proteger a su rebaño, permaneciendo fiel al Evangelio y en comunión con toda la Iglesia”.

El Papa Bergoglio también escribe que el ministerio del nuevo Beato “se distinguió por una particular atención a los más pobres y marginados. Y en el momento de su muerte, mientras celebraba el Santo Sacrificio del amor y de la reconciliación, recibió la gracia de identificarse plenamente con Aquel que dio la vida por sus ovejas”.

Francisco destaca asimismo que la voz del nuevo Beato “sigue resonando hoy para recordarnos que la Iglesia (…) es familia de Dios, en la que no puede haber ninguna división”. Porque la fe en Jesucristo, “cuando se entiende bien y se asume hasta sus últimas consecuencias genera comunidades artífices de paz y de solidaridad”. De ahí que agregue que “a esto es a lo que está llamada hoy la Iglesia en El Salvador, en América y en el mundo entero: a ser rica en misericordia, a convertirse en levadura de reconciliación para la sociedad”.

“Monseñor Romero nos invita a la cordura y a la reflexión, al respeto a la vida y a la concordia – escribe el Santo Padre  –. U añade que  “es necesario renunciar a la violencia de la espada, a la del odio, y vivir la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros”.

Antes de concluir su carta en la que pide al Presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador que rece y haga rezar por él, el Papa destaca que el nuevo Beato “supo ver y experimento en su propia carne el egoísmo que se esconde en quienes no quieren ceder de lo suyo para que alcance a los demás”.

Y recuerda que es un “momento favorable para una verdadera y propia reconciliación nacional ante los desafíos que hoy se afrontan”. Por esta razón el Papa participa de sus esperanzas, se une a sus oraciones para que florezca la semilla del martirio y se afiancen por los verdaderos senderos a los hijos e hijas de esa nación, que se precia de llevar el nombre del divino Salvador del mundo”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).


Texto de la Carta del Santo Padre Francisco con motivo de la beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez

Excmo. Mons. José Luis Escobar Alas
Arzobispo de San Salvador
Presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador

Querido Hermano: La beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez, que fue Pastor de esa querida Arquidiócesis, es motivo de gran alegría para los salvadoreños y para cuantos gozamos con el ejemplo de los mejores hijos de la Iglesia. Monseñor Romero, que construyó la paz con la fuerza del amor, dio testimonio de la fe con su vida entregada hasta el extremo.

El Señor nunca abandona a su pueblo en las dificultades, y se muestra siempre solícito con sus necesidades. Él ve la opresión, oye los gritos de dolor de sus hijos, y acude en su ayuda para librarlos de la opresión y llevarlos a una nueva tierra, fértil y espaciosa, que “mana leche y miel” (cf. Ex 3, 7-8). Igual que un día eligió a Moisés para que, en su nombre, guiara a su pueblo, sigue suscitando pastores según su corazón, que apacienten con ciencia y prudencia su rebaño (cf. Jer 3, 15).

En ese hermoso país centroamericano, bañado por el Océano Pacífico, el Señor concedió a su Iglesia un Obispo celoso que, amando a Dios y sirviendo a los hermanos, se convirtió en imagen de Cristo Buen Pastor. En tiempos de difícil convivencia, Monseñor Romero supo guiar, defender y proteger a su rebaño, permaneciendo fiel al Evangelio y en comunión con toda la Iglesia. Su ministerio se distinguió por una particular atención a los más pobres y marginados. Y en el momento de su muerte, mientras celebraba el Santo Sacrificio del amor y de la reconciliación, recibió la gracia de identificarse plenamente con Aquel que dio la vida por sus ovejas.
En este día de fiesta para la Nación salvadoreña, y también para los países hermanos latinoamericanos, damos gracias a Dios porque concedió al Obispo mártir la capacidad de ver y oír el sufrimiento de su pueblo, y fue moldeando su corazón para que, en su nombre, lo orientara e iluminara, hasta hacer de su obrar un ejercicio pleno de caridad cristiana.

La voz del nuevo Beato sigue resonando hoy para recordarnos que la Iglesia, convocación de hermanos entorno a su Señor, es familia de Dios, en la que no puede haber ninguna división. La fe en Jesucristo, cuando se entiende bien y se asume hasta sus últimas consecuencias genera comunidades artífices de paz y de solidaridad. A esto es a lo que está llamada hoy la Iglesia en El Salvador, en América y en el mundo entero: a ser rica en misericordia, a convertirse en levadura de reconciliación para la sociedad.

Monseñor Romero nos invita a la cordura y a la reflexión, al respeto a la vida y a la concordia. Es necesario renunciar a “la violencia de la espada, la del odio”, y vivir “la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros”.

Él supo ver y experimentó en su propia carne “el egoísmo que se esconde en quienes no quieren ceder de lo suyo para que alcance a los demás”. Y, con corazón de padre, se preocupó de “las mayorías pobres”, pidiendo a los poderosos que convirtiesen “las armas en hoces para el trabajo”.

Quienes tengan a Monseñor Romero como amigo en la fe, quienes lo invoquen como protector e intercesor, quienes admiren su figura, encuentren en él fuerza y ánimo para construir el Reino de Dios, para comprometerse por un orden social más equitativo y digno.

Es momento favorable para una verdadera y propia reconciliación nacional ante los desafíos que hoy se afrontan. El Papa participa de sus esperanzas, se une a sus oraciones para que florezca la semilla del martirio y se afiancen por los verdaderos senderos a los hijos e hijas de esa Nación, que se precia de llevar el nombre del divino Salvador del mundo.

Querido hermano, te pido, por favor, que reces y hagas rezar por mí, a la vez que imparto la Bendición Apostólica a todos los que se unen de diversas maneras a la celebración del nuevo Beato.

Fraternamente, Francisco - Vaticano, 23 de mayo de 2015

Finaliza Tiempo Pascual 2015


viernes, 22 de mayo de 2015

23.05 Siga la Beatificación de Monseñor Romero - 2015



Beatificación de Monseñor Romero

Siga en directo la beatificación del Monseñor Romero

2015-05-22 Radio Vaticana

(RV).- A las diez de la mañana hora de El Salvador, usted puede seguir en directo vía Radio online la Beatificación de Monseñor Óscar Romero:

- En Radio Paz 88.5 FM
- En Radio María 107.3 FM

(from Vatican Radio)




Evento de Beatificación de Monseñor Romero


Subido por Cancilleria El Salvador el 23 mayo 2015 





Pero quien era Oscar Arnulfo Romero ?

Nos lo hará saber, Federico Hernández Aguilar, poeta, ex ministro de cultura, ex diputado y actual director ejecutivo de la Cámara de Comercio de El Salvador en una entrevista para ACI Prensa:

Según Hernández, cuando comenzó a estudiar los documentos biográficos de Mons. Romero, se dio cuenta que “yo no tenía un retrato sino una caricatura de Mons. Romero. Y eso creo que es lo que le ha pasado durante los últimos 35 años a los salvadoreños”.

“Luego de su asesinato (cuando celebraba Misa) en 1980, él comienza a ser muy manipulado, sobre todo por la izquierda más radical del país, y eso también pesó en contra de su imagen para muchos salvadoreños”, lamentó. “Somos hijos de una guerra civil que polarizó el país y todavía lo mantiene bastante polarizado”, agregó.



1.- No era marxista sino un convencido del Evangelio

Hernández Aguilar ha estudiado el diario de Mons. Romero, sus cartas pastorales y los ocho tomos de sus homilías en las que, aseguró, se puede encontrar “una dimensión integral del personaje, las cosas que realmente decía”.

“Mons. Romero encarnaba un llamamiento evangélico, encarnaba ese llamado que Jesús nos hacía de cuidar a los pobres, velar por los demás, no encerrarnos en nuestro propio ombligo”.

Lamentablemente, señaló, “hay gente que piensa que él solamente criticó la violencia de parte del ejército, que por supuesto que la criticó y fue muy duro, pero también criticó la violencia que en aquel momento comenzaba a hacer la guerrilla”.

Mons. Romero, aseguró el experto, fue además “muy enfático, primero al decir que no estaba a favor del marxismo, pero además que la violencia radicalizada por las ideas marxistas no conducían a nada bueno”.

Mons. Romero era un hombre de profunda oración y “fiel a la Iglesia Católica hasta el último día, todo lo consultaba con el Magisterio” con una obediencia especial al Papa “a quien él reconocía como Cristo en la tierra”.

2.- Tenía un especial cariño por San Josemaría Escrivá y el Opus Dei

Hernández destacó además el profundo afecto de Mons. Óscar Romero por la Prelatura Personal del Opus Dei.

“Hay una relación, a lo largo de toda su vida de Mons. Romero, de cariño por la Obra (Opus Dei)”, destacó, y recordó que “se sabe de un encuentro que tuvo con el fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá, en Roma” que fue muy emotivo.

“En una ocasión cuando ya Monseñor (Romero) era Obispo fue recibido en Roma por orden de San Josemaría por gente de la Obra para que lo trataran bien, para que lo hicieran descansar, y que estuviera tranquilo, porque lo veían nervioso, lo veían tenso por lo que estaba ocurriendo en El Salvador”.

En 1975, tras la muerte del fundador del Opus Dei, “uno de los primeros obispos del mundo que mandó cartas al Papa pidiendo su beatificación fue precisamente Mons. Romero”.

“Luego, quien fue su sucesor a cargo del Opus Dei, Mons. Álvaro del Portillo, ahora Beato también, proclamado por el Papa Francisco, tuvieron una correspondencia muy afectuosa”, señaló.

3.- Nunca dijo “Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”

Hernández reveló que Mons. Romero nunca pronunció una de las frases más populares que le atribuyen.

Roberto Moroso de la Roca, investigador italiano, realizó una detallada investigación sobre la vida de Mons. Romero, que fue incluida dentro del proceso de beatificación. En ella, explicó Hernández Aguilar, queda en evidencia “que la frase es apócrifa”.

“Moroso de la Roca hace una investigación muy exhaustiva y descubre que un periodista guatemalteco publica una entrevista que supuestamente se habría dado por teléfono entre él y Mons. Romero, pero la publica justo días después de su asesinato. Mons. Romero no podía ya defenderse contra eso”.

Moroso de la Roca encontró además “que ese periodista tenía ya antecedentes de haber mentido en otras entrevistas” e incluso años antes se atribuyó a sí mismo “una frase muy parecida a la que años después atribuye a Mons. Romero”.

En contraste, “si uno lee los apuntes espirituales de Mons. Romero, días, semanas antes de su asesinato, uno no descubre ese mesianismo en Mons. Romero”.

“Mons. Romero sí tenía miedo a morir, se daba cuenta de que su muerte iba a ser violenta además, y tenía un miedo natural”, señaló Hernández Aguilar, subrayando que “es evidente que no es capaz de decir unos días antes de su muerte una frase tan mesiánica”.

Para Hernández es “muy factible que el Papa Francisco se identifique un poco” con Mons. Romero por las tergiversaciones de la prensa sobre sus mensajes.

“Eso le pasaba todo el tiempo a Mons. Romero, todo el tiempo. Por eso yo encuentro muy factible que el Papa Francisco se identifique un poco, hasta por esas razones, con Mons. Romero”.

Mons. Romero, reiteró, “fue muy tergiversado. Él mismo además lo denunciaba, él decía ‘no tergiversen mis palabras, por favor consignen las cosas que he dicho y cómo las he dicho’”.

La guerra civil en El Salvador comenzó en 1980 y duró doce años, enfrentando a las agrupaciones de izquierda conglomeradas en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y las Fuerzas Armadas de El Salvador, que respondía a un gobierno de extrema derecha.


En este contexto de enfrentamientos fue asesinado el entonces Arzobispo de San Salvador, Mons. Óscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de 1980. A inicios de febrero de 2015, el Papa Francisco reconoció que la muerte del Prelado salvadoreño fue por odio a la fe y aprobó su beatificación.

“Creo que Mons. Romero va a ayudar bastante a que en los próximos años no solamente vayamos reconociendo quién fue en verdad y que nos vayamos también a ir identificando con su mensaje. Vamos a comenzar a vernos entre nosotros de otra manera”, agregó Hernández.

“Si eso además nos pone a rezar y nos hace ver a la Iglesia de otra manera, y quienes manipulan a Mons. Romero dejan de manipularlo dándose cuenta que destruyen su mensaje y se convierten en asesinos de su mensaje, como otros lo fueron de su persona, eso va a ayudar bastante a que el país se reconcilie finalmente”, indicó.



Llegó el Cardenal Amato

En horas de la noche de este jueves, arribó al aeropuerto internacional monseñor Óscar Arnulfo Romero, el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos de la Santa Sede y Gadálmez y fue recibido por el vicecanciller salvadoreño Carlos Castaneda.

"El motivo de mi presencia es el reconocimiento solemne por la ceremonia de beatificación de la calidad heroica, de la fe profunda, de la esperanza viva de Monseñor Romero, hijo y pastor de esta tierra, auténtico testigo del Evangelio", dijo el cardenal Amato. 

Amato -quien presidirá el acto de beatificación- recibió las llaves de la ciudad de San Salvador y la Declaración de Huésped de Honor de manos del alcalde Nayib Bukele.




Preparación Coro - Beatificación Monseñor Romero

Peregrinación previa a beatificación de Monseñor Romero

ANUNCIA BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO
Con la imagen del obispo mártir, se oficializó la noticia en boca del enviado del Vaticano, Vincenzo Paglia, quien es el postulador de la causa de monseñor Oscar Arnulfo Romero, sobre su beatificación.

Finaliza Tiempo Pascual 2015

Ven Espíritu Santo