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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025
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lunes, 2 de agosto de 2010
Jerzy Popiełuszko
El pasado viernes 28 de mayo fue presentada en las instalaciones de Radio Vaticano una película del director Rafal Wieczynski denominado “Popieluszko. Non si può uccidere la speranza”. (Popieluszko: no se puede asesinar la esperanza n.d.t) del director Rafal Wieczynski.
kejboard 11 de marzo de 2009
Ks. Jerzy Popiełuszko - ostatnie kazanie 19.X.1984
(Film Popiełuszko wolność jest w nas) cz.1
milan206 19 de octubre de 2009
Ku pamięci
Lanzan película sobre el sacerdote polaco Jerzy Popieluszko, el cura de Solidarnosc

Por:romereportsesp 04 de junio de 2010
www.romereports.com Jerzy Popieluszko es uno de los mártires del siglo XX. Sus valientes homilías y su oposición al régimen comunista en Polonia le hicieron famoso, pero también pusieron su vida en peligro.
Jerzy Popieluszko. La esperanza no se puede matar
A los 25 años de su homicidio, una película revive la historia del "capellán de Solidarnosc". El joven sacerdote polaco que acompañó a sus amigos y a su patria en la lucha por la libertad. Hasta el sacrificio de la vida
Un día alguien le sugirió a Padre Jerzy que en las homilías de sus abarrotadas misas por la patria él habría hecho bien en decir nombres y apellidos, a apuntar el dedo acusador contra el general Jaruzelski, contra Jerzy Urban, el odiado portavoz del gobierno, (un mes antes del asesinato del sacerdote, Urban calificó públicamente a Padre Popieluszko como "Savonarola anticomunista"). Padre Jerzy reunió a sus amigos más fiables y les preguntó si debía seguir aquel consejo. Sus amigos le dijeron que sí. Padre Jerzy se llevó las manos al rostro y sacudiendo desconsolado la cabeza dijo: "Entonces no han entendido nada. ¡Yo combato el mal, no a las víctimas del mal! ". Para él, sus enemigos más acérrimos, aquellos que lo habrían hecho matar, eran víctimas del mal.
En aquellas misas en la parroquia de san Estanislao Kostka de Varsovia se rogaba también "por todos aquellos que están aquí por motivos profesionales", es decir los muchos espías comunistas enviados por el régimen para controlar y fichar.
Al hermano mayor Jozef, que acompañaba a la mamá a las misas de Varsovia, decía: "Veámonos antes de la misa porque después debo esconderme para huir de la policía"; ya que una de las vejaciones preferidas del poder eran las continuas, especiosas convocaciones en la estación de policía.
Veinticinco años después del asesinato de Padre Jerzy Popieluszko una conmovedora película colosal evoca la extraordinaria figura de este joven de la Podlachia, región oriental de Polonia (donde se produce el famoso aguardiente del bisonte), habitada por gente sencilla, con modales humildes. Y justo esto era lo que impresionaba del joven Popieluszko, su ser modesto pero tenaz, su fuerza tranquila que no se desbordaba nunca en agitación desordenada, sino andaba decidida al objetivo. La película que el joven, brillante director Rafal Wieczynski ha dedicado a este "gran europeo", como dijo Juan Pablo II conmemorando a su compatriota, deshoja delante de los ojos y de la mente del espectador un capítulo crucial de historia contemporánea condensado en la historia personal de un joven cura. Capítulo que al momento de su desenvolvimiento despertó interés mundial por la grandiosidad y el dramatismo intrínseco, pero que ha sido pronto oscurecido y olvidado respecto a su valor "educativo". Hay una escena de la película que vale un entero tratado de historia y es decir cuando los obreros polacos, que ocupaban la fábrica de Huta Warszawa sobre la estela de aquello que apenas había ocurrido en las obras de Danzica con el electricista Lech Walesa, mandan a preguntar a la Curia por un sacerdote para la asistencia religiosa: la ocupación se preanunciaba larga y riesgosa y no querían perder la misa y las confesiones. La aventura de Padre Jerzy empieza allí, delante de aquéllas verjas que quedan trancadas para las autoridades comunistas – aquellas que en nombre de la doctrina marxista administraban la revolución proletaria a favor de la clase obrera - y se abren en cambio a un despachador “de opio para el pueblo”, a un cura que la historia tenía que haber apartado, o a lo sumo tolerado, como resto del pasado. Y en cambio allí, superadas aquellas verjas, iniciaba el traspaso de la lección histórica de Karl Marx: la Iglesia se convertía en protagonista en la lucha por la emancipación de la clase obrera. Esta novedad, tragada por las crónicas del momento, no ha sido digerida nunca por las reflexiones posteriores, no se ha transformado jamás en juicio: esta película es un óptimo estímulo para hacerlo. Hasta aquí la vertiente intelectual de la obra de Wieczynski, que en siete años de trabajo ha producido una película muy adherente a los hechos, basada sobre una miríada de testimonios personales y sobre un esmerado examen de la documentación histórica. Pero también hay una vertiente emocional de la película y es lo que concierne a la "pequeña" historia personal de padre Jerzy Popieluszko, su gradual toma de conciencia que se estaba presentando no sobre una vía triunfal sino sobre un vía crucis. Testigo de excepción de este hecho es el cardenal Jozef Glemp, Primado de Polonia y en aquel tiempo nuevo arzobispo de Varsovia, (el heroico cardenal Stefan Wyszynki había muerto recientemente); Glemp ha aceptado recitar la parte de él mismo en la película, para hacer esto ha tenido que teñirse el pelo, hoy blanco, del negro de entonces. Lo hemos encontrado en Roma y éste es su recuerdo: "El diálogo en la película entre padre Popieluszko y yo fue justo así. Yo había sido muy severo con él y le había aconsejado, como a otros de sus amigos, trasladarse a otro lugar, a lo mejor al extranjero por estudio. Él me contestó que si se lo ordenaba me habría obedecido, de otro modo habría quedado en su sitio.ï Pero yo le repliqué que no podía hacer esto, me habría convertido en un colaborador del régimen! La situación era de veras dramática."
La elección consciente de padre Jerzy de no dejar los amigos y la patria en sufrimiento significó la oferta suprema de la vida. Hasta hoy sobre su tumba han rogado 17 millones de peregrinos, con él una nueva luminosa figura de santo patriota se suma al rico registro de Polonia, una tierra donde el bien de la libertad cuesta desde siempre mucho más que en otro lugar. Un "gracias" por la película de Wyeczinski por habernos recordado todo esto.
http://kaire.wikidot.com/jerzy-popieluszko-la-esperanza-no-se-puede-matar Foto: Ks. Jerzy Popiełuszko junto a Walessa
A 25 anni dalla morte, la Polonia ricorda padre Popiełuszko, martire della fede e della libertà

Dal 22 luglio 1983, la Polonia non è più formalmente in stato
di guerra. Ma lo è sempre la società, avvelenata da un contrasto
ormai insanabile tra un intero Paese che preme per tornare
a godere di diritti fondamentali negati e una dirigenza ch
e - come ogni dittatura - non può accettare alcuna declinazione
della parola libertà. E allora che padre Popiełuszko diventa
un bersaglio.
Tra gennaio e luglio del 1984, viene interrogato 13 volte,
quindi imprigionato, liberato, calunniato, minacciato,
fatto oggetto di un attentato fallito il 13 ottobre.
Il prete-coraggio è stanco, teso, difetta di salute, pensa
a un viaggio di studio a Roma. Il Primate della Chiesa
polacca gli lascia la scelta e lui sceglie: resta a Varsavia.
Quindi arriva quel 19 ottobre. Il 30, la Vistola ne restituisce
il corpo orrendamente deformato dalle percosse dei suoi
aguzzini, che dopo le torture hanno completato il lavoro
gettando padre Popiełuszko dalla diga di Włocławek.
In questa città, a poca distanza dal luogo dellassassinio,
Giovanni Paolo II celebra una Messa il 7 giugno del 1991.
Il Muro è caduto da poco e lEuropa, afferma Papa Wojtyla,
ha bisogno di redenzione dallodio che lha sfigurata
nel Novecento. In questo scenario, don Jerzy, afferma,
è un martire che va considerato non solo nella misura in cui servì
in una certa causa di ordine politico, anche se si trattava
di una causa profondamente etica, bensì si deve guardare
a lui e leggere la sua figura nellintera verità della sua storia
, dal punto di vista delluomo interiore. E conlcude:
Proprio questuomo interiore può essere testimone, testimone
dei nostri tempi difficili, del nostro difficile decennio, così come
egli è stato (...) Insieme a don Jerzy, piego le ginocchia di fronte
al Padre. Chiedo il rafforzamento delluomo interiore, imploro
il rafforzamento per luomo interiore, per tutti i figli e le figlie
di questa terra, della mia patria, ora, alla soglia dei tempi
che sono giunti e che verranno.
RADIO VATICANA 18/10/2009
Por: gioiafelice 19 de octubre de 2009
19/10/1984 - 19/10/2009
A 25 anni dalla morte, la Polonia ricorda padre Popiełuszko, martire della fede e della libertà
Beatyfikacja Jerzego Popiełuszki Procesja
Procesja z relikwiami błogosławionego księdza Jerzego Popiełuszko, po beatyfikacji na placu Piłsudskiego w Warszawie 06.06 2010 roku. W procesji wzięło udział z początku 100 tysięcy osób. Do świątyni Opatrzności Bożej dotarło ponad 15 tysięcy osób według mediów
BENEDICTO XVI: «SU CELOSO SERVICIO Y SU MARTIRIO SON SIGNO DE LA VICTORIA DEL BIEN SOBRE EL MAL»
Beatificado el padre Popieluszko, mártir de la resistencia católica de Polonia frente al comunismo
El sacerdote polaco Jerzy Popieluszko, ha sido beatificado esta mañana durante una solemne Eucaristía celebrada en la simbólica plaza Pilsudski de Varsovia, ante unas 140.000 personas. Asesinado en 1984 por la policía secreta del gobierno polaco con 37 años, cuando era párroco de San Stanislao y capellán del sindicato Solidaridad, es considerado un testigo eminente de la resistencia moral y espiritual del pueblo polaco frente al régimen comunista, así como de la victoria del bien sobre el mal.
06/06/10 9:13 PM
(Zenit/Agencias/InfoCatólica) Monseñor Angelo Amato, delegado especial del Papa Benedicto XVI, presidió la misa, que fue concelebrada por más de cien obispos y 1.500 sacerdotes.
Los fieles comenzaron a llegar a las seis de la mañana, cinco horas antes del comienzo de la ceremonia. Antes de la misa, se rezó un rosario que fue presidido por Marianna Popieluszko,, la madre de Popieluszko, de 90 años, su hermana Marianna y sus hermanos fueron algunos de los asistentes. El mismo Lech Walesa estuvo también. La multitud aplaudió cuando un retrato de Popieluszko fue develado.
“Es una gran día para la Iglesia de Polonia y para toda nuestra patria”, declaró el arzobispo de Varsovia, Mons. Kazimierz Nycz, al iniciar la Misa, retransmitida por televisión. “El padre Popieluszko es beatificado como ejemplo de la defensa de derechos y de la dignidad humana, también como modelo del diálogo y reconciliación”, dijo Mons. Nycz.
En su alocución dominical antes del Angelus el pasado domingo, el Papa Benedicto XVI se refirió a la beatificación del padre Popieluszko:
“Envío un cordial saludo a la Iglesia en Polonia que se regocija hoy por la elevación a los altares del padre Jerzy Popieluszko. Su celoso servicio y su martirio son un signo especial de la victoria del bien sobre el mal. Que su ejemplo y su intercesión nutran el celo de los sacerdotes e inflame a los fieles con el amor”.
Al término de la misa de beatificación, las reliquias del capellán fueron llevadas en cortejo a través de la capital hasta llegar al Templo de la Providencia Divina, una imponente iglesia en construcción en el barrio de Wilanow, a 12 km de la plaza Pilsudski. Allí se celebrará otra misa y diferentes actos para festejar la beatificación del sacerdote polaco.
La influencia del padre Popieluszko en la resistencia al régimen comunista
El padre Jerzy Popieluszko fue ordenado sacerdote por el cardenal Stefan Wyszynsky el 28 de mayo de 1972 en Varsovia. Además del trabajo como párroco en la Iglesia de San Estanislao de Kostka, como capellán del sindicato católico Solidaridad el padre Popieluszko desarrollaba su ministerio entre los trabajadores organizando conferencias y encuentros de oración. Asistía a los más pobres y enfermos, les administraba el sacramento de la confesión y se convirtió en un apoyo para sus familias. Les enseñaba a responder con oraciones y cantos sagrados y patrióticos ante las amenazas y las agresiones que pudieran recibir.
Su actitud de resistencia pacífica y su gran capacidad de influir en los fieles desde su parroquia de Varsovia, en especial en las “misas por la patria” durante la ley marcial, acabó con la paciencia del régimen, que ordenó su secuestro y asesinato. Fue secuestrado por tres agentes de la policía política el 19 de octubre de 1984, tras haber celebrado en Bydgoszcz, su última misa. Aunque se encontraba atado, intentó escapar. Los secuestradores le apresaron de nuevo y le golpearon de manera aún más violenta. Le ataron entre la boca y las piernas para que no pudiera desatarse sin asfixarse. Le pusieron una roca en los pies y lo echaron al Vístula cuando todavía estaba vivo. Tenía 37 años.
La noticia del secuestro la dio el chofer del padre Jerzy, Waldemar Chrostowski, que logró saltar fuera del coche de los secuestradores y esconderse en el bosque. Durante muchos días, se siguió esperando en que el capellán de Solidaridad continuara con vida. Hasta que, el 27 de octubre, el capitán Grzegorz Piotrowski confesó: “Lo he matado yo, con mis propias manos”.
El cuerpo se encontró después en el lago artificial formado por la presa de Wloclawek, a unos cien kilómetros al norte de Varsovia. El impacto fue impresionante pero el pueblo polaco lo afrontó sin ceder a la ira o a la violencia, recordando las palabras que el padre Jerzy solía repetir: “Tenemos que vencer al mal con el bien”. A pesar de las amenazas y de la violencia, más de medio millón de personas estuvieron presentes en el funeral del padre Popieluszko. La conmoción en Polonia y la indignación en la comunidad internacional puso en jaque al gobierno comunista polaco que, cinco años después, cayó definitivamente.
Quienes ordenaron este delito, relatado en sus detalles macabros por los asesinos, en el curso de un dramático proceso, no fueron nunca juzgados. Los imputados fueron condenados pero vieron reducida la pena y han salido ya todos de la cárcel.
Desde entonces la tumba del padre Popieluszko, que se encuentra junto a la iglesia de San Stanislao Kostka en Varsovia, es la meta continua de decenas de peregrinaciones de fieles que lo veneran como el testigo de la resistencia moral y espiritual del pueblo polaco. En estos 26 años, unos 18 millones de peregrinos la han visitado. Allí oró también el papa Juan Pablo II durante su viaje a Polonia en 1987. El proceso de beatificación se inició en mayo de 2001 y Benedicto XVI aprobó el 19 de diciembre del pasado año su beatificación.
http://infocatolica.com/
Beatyfikacja Jerzego Popiełuszki Procesja
szafer67 ......06 de junio de 2010
Jerzy Popiełuszko
6 Junio 10 - Pablo J. Ginés Jerzy Popiełuszko
El cura polaco asesinado por la Policía comunista en 1984 ya es beato. Su madre aún reza por la conversión de sus cuatro asesinos.
Sin el sindicato polaco Solidaridad, ¿habría hoy libertad en los países europeos del antiguo bloque comunista? Y sin el padre Jerzy Popieluszko, ¿qué habría sido de Solidaridad? Cuando apareció su cadáver en el río Vístula en 1984, torturado y metido en un saco, más de 300.000 polacos acudieron a sus funerales, en acto de desafío al régimen comunista. Ese día, el 3 de noviembre, Lech Walesa dijo ante la multitud: «Solidaridad vive porque Popieluszko derramó su sangre por ella». Cinco años después, el sindicato forzaba la caída del sistema comunista en Polonia, y luego, en Europa.
Ayer la plaza Pilsudski de Varsovia acogió a unos 140.000 fieles, 1.600 sacerdotes y 100 obispos para beatificar al sacerdote que dio fuerza al pueblo polaco. En grandes letras se leía el lema del apóstol San Pablo que él hizo suyo: «Vencer al mal con el bien». Muchos recordaban que en ese mismo lugar, en 1979, Juan Pablo II, recién elegido Papa, celebró una misa multitudinaria que quitó el miedo a muchos en Polonia. «El padre Popieluszko es beatificado como ejemplo de la defensa de derechos y de la dignidad humana, también como modelo del diálogo y reconciliación», afirmó el arzobispo metropolitano de Varsovia, Kazimierz Nycz.
Entre los asistentes estaba la madre del mártir, Marianna, fuerte a sus cien años, que declaró estar muy feliz. «La muerte de Jerzy fue para mí el dolor más grande, pero no juzgo a nadie. Dios juzga. La alegría más grande será para mí cuando las personas que mataron a Jerzy se conviertan», declaró en una reciente entrevista al semanario «Niedziela». Un coronel, un capitán y dos agentes de la Policía secreta comunista fueron juzgados y encarcelados en 1984 por el crimen. Salieron pronto de la cárcel bajo una amnistía, y no se sabe que hayan pedido perdón, aunque Marianna ya se lo ha concedido. Ella admite que «muchas veces he rezado por intercesión de mi hijo, y me ha ayudado. Jerzy sabía que Dios es la presencia más importante en la vida. Hay que rezar cada día».
¿Qué llevó a un sacerdote de 37 años a desafiar al sistema comunista en una época en que parecía intocable? Quizá la respuesta está en su infancia y juventud. Su madre explica que rezaban en familia: cada miércoles, a la Virgen del Perpetuo Socorro; cada viernes, al Sagrado Corazón; cada sábado, a la Virgen de Czestochowa. Además, «para Jerzy, San Maximiliano Kolbe era el más grande ejemplo de sacerdote», dice Marianna, refiriéndose al santo franciscano que murió en Auschwitz en 1941 sustituyendo de forma voluntaria a un padre de familia.
Misas «por la patria» que derrotaron al miedo
En 1981, la Polonia comunista decretó la ley marcial, que restringía las reuniones. Sólo en las misas podía juntarse un número importante de personas. En las del padre Jerzy, llamadas «misas por la patria», se rezaba por los sindicalistas detenidos, se leían poemas patrióticos, se hablaba una y otra vez de libertad, justicia y del nuevo Papa polaco, que desde 1979 repetía «no tengáis miedo». Popieluszko visitaba a los encarcelados y confesaba a los huelguistas. Ejemplificaba que el obrero polaco estaba con Dios, no con Marx y el partido. Las autoridades lo encerraron y lo difamaron, pero su fama crecía. Sobrevivió a un intento de asesinato disfrazado de accidente de coche. Finalmente, la Policía secreta lo secuestró, torturó y echó aún vivo al río Vístula.
http://www.larazon.es/noticia/2851-popieluszko-martir-del-pueblo
kejboard 11 de marzo de 2009