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PAPA Robert : LEON XIV y ESCUDO Pontificio 2025

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sábado, 26 de mayo de 2012

Homilia del Domingo de Pentecostés



Fiesta  de  Pentecostes
Escrito por el Padre Javier San Martin SJ
Comentario a la Liturgia de los Domingos - B


Jesús tenía que dejar esta importante tarea en manos de alguien que la continuara
San Juan 15, 26-27; 16, 12-15.
Domingo 27 de mayo del 2012


Estimados oyentes: Bienvenidos a nuestra cita dominical para celebrar juntos el día del Señor. Que la Paz del Señor sea con todos Ustedes.

Hoy la Iglesia celebra la FIESTA DE PENTECOSTES y presenta para nuestra reflexión al evangelista San JUAN: "Muchas cosas más me quedan por decirles", exclama Jesús antes de partir.


Su mensaje era muy rico y cuántas más cosas habría querido comunicarnos que brotaban de su corazón de amigo, cuántas otras cosas hubiera querido compartir con nosotros. Pero el tiempo de su vida fue breve y sus interlocutores no eran ni mucho menos los más aptos y rápidos para captar su mensaje, el cual exigía no solo comprensión sino compromiso, no solo conocimiento de una doctrina, sino de una persona a la que se debía amar y seguir. Y, por eso empleó mucho tiempo y mucha paciencia. No podía contentarse con decir las cosas una sola vez, sino que tenía que repetirlas una y mil veces, sin cansancio. Por eso en este momento de su partida, Jesús sentía que quedaban aún muchos cabos sueltos, muchos puntos en los que había que insistir, pero especialmente, faltaban muchas horas de conversación particular, con cada uno de sus discípulos.

Pero, ciertamente, Señor, tu no podías dejar la cosa así nomás, y que cada uno se las entienda. No. Tenías que dejar esta importante tarea en manos de alguien que la continuara, que pudiera acompañar a cada uno en el camino único e irrepetible que debe seguir para cumplir la voluntad de Dios, alguien que supiera encender cada día la llama de la luz que conduzca a cada hombre a la meta final de su existencia. Alguien que pudiera dar las pautas generales del camino pero, al mismo tiempo, tuviera la paciencia para aceptar las debilidades de los hombres, sus tropiezos y caídas

Y este es el Espíritu Santo. El va a realizar las tantas otras cosas que tú mismo, Señor Jesús, habrías querido hacer y decir. Y él permanecerá siempre con nosotros hasta la consumación de los siglos. Por eso, ahora, no podemos sentirnos abandonados en el camino. Con este regalo inmenso que tu Señor nos das, nos sentimos seguros en el caminar, con el calor de la compañía, con la brisa del descanso, con el amigo que con paciencia infinita nos va guiando por sendas nuevas hasta lograr la meta de nuestra existencia, que será el motivo de tu infinita alegría.

"Lo que Él hable no será suyo. Hablará de lo que oye y les comunicará lo que está por venir".
Esta palabra de San Juan nos hace comprender que el Espíritu Santo es el ejecutor de los proyectos de Jesucristo. Hará todo lo planificado por Jesús y lo hará a la perfección. La salvación esta, pues, ahora al alcance de la mano y el camino hacia ella se ha hecho más seguro. Y todo esto por amor.

Esto es precisamente lo que a mí me tiene desconcertada. ¿Por qué, Señor, tanto amor a mi persona? ¿Por qué tantas otras cosas que quieres decirme?, ¿por qué tanto tiempo gastas conmigo, acompañándome con paciencia, esperándome, guiándome?. Me siento desbordada al ver que mi camino esta asegurado por un amor que no merezco ni lo he pedido. ¿Por qué me amas tanto Señor? ¿Por que buscas tanto mi felicidad? Lo único que puedo atisbar a comprender es que tu felicidad es la mía ya que tu esencia es amar y no puedes hacer otra cosa. De ti Señor no puede salir nada malo sino solo planes que brotan de un corazón inflamado de amor.

¡Qué respiro da comprender y vivir esta gran verdad! Dios sabe ya el final de nuestra aventura en esta vida. Ve nuestra vida en un presente, y nuestro mundo actual, nada hay que permanezca oculto a El. Ve como en un eterno presente el destino de nuestra humanidad. Visión de Dios de nuestro pasado, camino en el tiempo, acción eterna que se hace tiempo para acompañarnos. Tú eres la eternidad hecha tiempo que nos hace vivir y saborear ahora la vida que nunca tendrá fin. Eres el Eterno Señor que te haces tiempo para regalarnos nada menos que la eternidad, el gozo sin fin. No caminamos hacia algo mejor, sino a lo totalmente distinto, no solo a mejorar en el tiempo nuestra situación actual, sino a entrar en la eternidad donde solo existe el amor.

El misterio se hizo visible en Jesús y ahora el Espíritu Santo es quien nos conduce a ese misterio. Solo falta, entonces, el que digamos sí a este plan de salvación, conducido día a día por el Espíritu Santo, ejecutor del amoroso plan de salvación de Jesús. Amigos, dejemos nuestra vida en la guía del Espíritu Santo.

Amigos, y ahora viene lo más importante

Bien amigos, así terminamos esta breve reflexión dominical. Pero ahora viene lo más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.

Toma pues, este bello texto en tus manos y escucha a través de él, lo que el Señor te esta diciendo: San Juan, Capítulo 15, versos 26 y 27 y capítulo 16 versos del 12 al 15.

Cecilia Mutual, y el Padre Javier San Martín agradecemos muy sinceramente tu presencia, y nos despedimos hasta el próximo domingo.





Fiesta de Nuestra Señora de los Desamparados en Lima

Hoy Domingo 27 de Mayo 2012, es la fiesta de Pentecostés. Coincidentemente se celebra en Lima a Nuestra Señora de los Desamparados, advocaion mariana que data desde la epoca de la Colonia. Su capilla desde su inicios estaba al lado del Palacio de Gobierno. de Lima.  Posteriormente en la decada del 40 fue trasladada al novísimo Distrito de Breña. Desde entonces se le prodiga mucha devocion es ta bella imagen.

Y hoy recorrera las calles de su Distrito de Breña, desde las 02:30 pm , regresara a su Templo a las 7:00 pm y posteriormente a las 7:30 se selebrara con una Misa de Fiesta quien presidira sera el Cardenal Juan Luis Cirpriani Thorne, Arzobispo de Lima.

Acompañemos a Nuestra Madre en sus recorrido por las calles de su Dsitrito. y a todas las actividades en su Honor.

viernes, 10 de junio de 2011

Oracion al Espiritu Santo




ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
(de Juan XXIII – adaptación)

Espíritu Santo,
perfecciona la obra que Jesús
comenzó en mí.

Apura para mí el tiempo
de una vida llena de tu Espíritu.
Mortifica en mí
la presunción natural.

Quiero ser sencillo,
lleno de amor de Dios
y constantemente generoso.

Que ninguna fuerza humana
me impida hacer honor
a mi vocación cristiana.

Que ningún interés, por descuido mío,
vaya contra la justicia.

Que ningún egoísmo reduzca en mí
los espacios infinitos del amor.

Todo sea grande en mí.

También el culto a la verdad
y la prontitud
en mi deber hasta la muerte.

Que la efusión de tu Espíritu de amor
venga sobre mí, sobre la Iglesia
y sobre el mundo entero.

Domingo de Pentecostes



En Pentecostés (ó Domingo de Pentecostés) se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de la actividad de la Iglesia, por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo.

Siete semanas son cincuenta días, de ahí el nombre de “Pentecostés” (= cincuenta) que recibió más tarde. La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.

En el calendario cristiano con Pentecostés termina el tiempo pascual de los 50 días. Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio.

Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio.

La fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tienen la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.

Espíritu Santo, ¡ven!

En la constitución Lumen Gentium se afirma que el Espíritu “con la fuerza del Evangelio, rejuvenece la Iglesia, la renueva incesantemente”, y eso es lo que hoy se nos recuerda. Mediante los diversos dones, el Espíritu renueva y rejuvenece a la Iglesia sin cesar, dirige su marcha y abre caminos al Evangelio. Ejemplos luminosos los tenemos en los santos de ayer, y los de hoy, en los fundadores de nuevas congregaciones religiosas, y en los nuevos mártires.
También hoy el Espíritu es el gran protagonista de la misión, y esto lo podemos traducir en varias ideas.

En primer lugar, necesitamos profundizar en la "espiritualidad". Es decir, en tomar conciencia de que estamos "habitados" por el Espíritu Santo, por el Aliento de Dios. Esta presencia se hace sentir en la oración (en la oración personal, en la lectura de la Palabra, en la celebración comunitaria de los sacramentos) y va impregnando toda nuestra vida, hasta ser asumida en nuestro yo más profundo.

En segundo lugar, tenemos que habituarnos a mirar el mundo desde la confianza en Dios y desde el amor. De acuerdo que existe el pecado y que son muchos los males que amenazan a la Iglesia, pero son también numerosos los valores que derrama el Espíritu sobre nuestra historia actual.

Y finalmente, tenemos que ser portadores de esperanza. Lo más grave que nos está sucediendo hoy es la ola de conformismo y la consiguiente pérdida de la esperanza. Y cuando uno carece de esperanza, deja de trabajar por un futuro más luminoso y más humano. Junto con la fe en Dios, la esperanza es lo más característico y lo más valioso que podemos aportar los cristianos a nuestro mundo.

En este día de los seglares, se nos invita a que nos abramos al Espíritu, para que el Señor siga suscitando carismas, movimientos e iniciativas que den respuesta a las necesidades actuales.



Artículo de Redacción de la revista Diócesis Malaga

Homilia del Domingo de Pentecostes 2011




Que tu Espíritu mueva la Iglesia






EL DÍA DEL ESPÍRITU SANTO

DIALOGO A LA FIESTA DE PENTECOSTÉS, ciclo A
• Juan 20, 19-23
• Domingo, 12 DE JUNIO, 2011





¡Hola amigos!


Aquí estamos una vez más para celebrar juntos el día del Señor. Gracias por dejarnos entrar en tu hogar y en tu corazón. Que la paz del Señor sea contigo.
Hoy celebramos la fiesta de Pentecostés. Este es el momento en que la tercera persona de la santísima trinidad, El Espíritu Santo, hace de “manera oficial” su ingreso para la conducción del pueblo de Dios




San Juan nos lo cuenta así:
“[19] Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!».

P. Javier.- Los discípulos de Jesús habían vivido una experiencia muy dura que los había dejado atemorizados. Temor de ver a los soldados, temor de expresar sus ideas, temor de expresar sus sentimientos. Tenían miedo que la gente se enterara de su amistad con el Señor. La alegría vivida durante tres años con la presencia de Jesús se había convertido en gran temor.
Cecilia.- El temor, sí, es un sentimiento tan frecuente en el corazón del hombre, y también tan frecuente en mí corazón. Cuantas inclinaciones profundas y sentimientos hacia otras personas prefiero callarlas por reparo, vergüenza, temor. Es curioso, las cosas que son más mías, las que más amo, son causa de miedo y temor porque son tan mías que es difícil que los demás las comprendan y siempre corro el riesgo de ser mal interpretada. Por eso, comprendo muy bien lo que experimentaban los discípulos, ¿Qué podría decirles a ellos sino compartir mi propia experiencia? Yo también quisiera poder expresar sin temor mi amistad por Cristo, pero tantas veces me da temor hacerlo por miedo al qué dirán. Cómo quisiera tener la fuerza de decirle que le amo, y que quiero seguir sus consejos, y sugerencias, pero no siempre lo hago, porque no me siento con ánimo. Me falta el don de la paz.



P. Javier.- Esto es también lo que necesitaban los discípulos en aquel momento. Por eso
“Jesús les dijo: la paz sea con Uds. Luego les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. [21] Y El les volvió a decir: ¡La paz esté con ustedes!”.
Hermoso encuentro. Las credenciales de Jesús eran precisamente los signos de su fracaso: las llagas de la cruz. Y gracias a esta experiencia de dolor y humillación, Jesús puede ahora compartir con sus amigos la paz que lleva en el corazón. Recordemos que en algún momento Jesús, pidió a su padre que si fuera posible le quitara de beber el cáliz de la pasión. Pero gracias a que fue hasta el final, que no solo logró la paz sino que puede ahora transmitirla a todos. El ahora es la fuente de la paz.
Cecilia.- ¡Qué oficio tan hermoso! Fuente de la paz. Y tu gran gozo, Señor, es no solo vivir la paz, sino comunicarla. Me agrada tu oficio de pacificador, y quisiera yo también poderlo desempeñar. Encuentro a tanta gente que lo que necesitan es paz, porque las circunstancias de su vida solo le producen intranquilidad, angustia y temor. ¿Qué hacer para yo también convertirme en un agente de paz? Bien claro siento tu respuesta. Es necesario que beba el cáliz de la pasión de mi vida. Pero bien sabes, tu Señor, lo mucho que me cuesta decir sí al dolor, a la humillación, al desprecio. Bien sabes lo mucho que me cuesta sufrir la cruz de cada día. Pero se que es este el precio de mi pedido. Lo acepto Señor con tal de ser como tu fuente de paz para el mundo.



P. Javier.- Y este es precisamente el plan de Jesús. Voluntarios dispuestos a ir por el mundo a liberar del fardo de la angustia y el malestar a tanta gente para darles la paz. Si no fuera así, todo el esfuerzo de Jesús quedaría en vano. Por eso. Él mismo les dice a sus amigos:
“Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» [22] Dicho esto, sopló sobre ellos: «Reciban el Espíritu Santo: [23] a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.»
Y desde ese momento, los amigos de Jesús, llenos con la fuerza del Espíritu Santo, se esparcieron por todo el mundo a cumplir su misión de agentes de paz. Cada vez que nos encontramos con uno de ellos, recordamos al mismo Señor Jesús, el príncipe de la paz.
Cecilia.- Al escuchar estas palabras tuyas, yo también me siento enviada a sembrar la paz, a liberar a los hombres y mujeres del peso de la angustia, del malestar del pecado. Mi palabra no tendrá la fuerza del sacramento, pero sí la del Espíritu Santo que hoy tu me lo has dado. No iré a las grandes reuniones internacionales en donde se debate los destinos del mundo, pero si a los pequeños encuentros de la vida diaria, a las personas solas y abandonadas, a aquellos que no tienen influjo, dinero ni rostro bello, pero se que están esperando el don de la paz. Ellos también tienen derecho a ella porque tu Señor se la haz prometido. Permíteme que yo se la lleve en tu nombre. Qué alegría, y qué honor para mí.

Pero lo más importante es:
Y bien amigos, así terminamos la primera parte de nuestra cita dominical.
Pero ahora viene la segunda que es la más importante: escuchar lo que el mismo Señor Jesús te quiere personalmente comunicar.
Toma el texto del evangelio en tus manos, San Juan, Capítulo 20, versículos del 19 al 23.
Y quédate ahora a solas con el Señor. Cuenta con nuestras oraciones.
Cecilia Mutual, y Javier San Martín, agradecemos muy sinceramente el haber estado con nosotros,
¡ y te esperamos nuevamente el próximo domingo!.

Escrito por el padre Javier SanMartin sj y Cecilia
leer mas en
http://faculty.shc.edu/jsanmartin/

lunes, 8 de junio de 2009

Santisima Trinidad y Pentecostes 2009

SANTISIMA TRINIDAD

Uno para todos ... y todos para Uno



PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.

7-06-2009


Hoy no me equivoco con la fiesta de hoy como ayer, os aseguro que hoy se celebra en la Iglesia la Santísima Trinidad, ¿cómo se me va a olvidar si es el día de las elecciones europeas? (No tiene nada que ver pero así enlazo el tema). Hoy hay que ir a votar para el parlamento europeo, las gentes acudiremos en masa (¡je!) a depositar un voto en una urna. Entre las decenas de partidos que se presentan, algunos rarísimos, ganará alguno o dirán que han ganado casi todos, y mandaremos nuestros representantes al parlamento europeo. Luego habrá que buscar consensos, apoyos y demás negociaciones para que dentro de unos años volvamos a repetir todo el juego. La democracia es el menos malo de los sistemas políticos, pero cuando hay que estar votando continuamente te llegan a cansar, siempre los mismos políticos, con las mismas manías, las mismas mentiras y los mismos olvidos.«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.» Dios no es democrático, lo siento. Dios es. No existe eso que muchos dicen “para mi Dios es …” Dios no es para ti una cosa y para el otro, otra. Dios es como es para todos, y en la vida no nos dedicamos a cambiar de Dios cada cuatro años, sino que nuestra tarea es conocerle y amarle y Jesucristo nos revela quién es Dios Padre y nos manda el don del Espíritu Santo para unirnos a Él. No podemos cambiar a Dios (entonces no sería Dios), ni podemos dejar de ser hijos, ya que Dios es Padre. No podemos hacer -como tristemente hacen algunos-, el cambiarnos de Iglesia porque las normas de una o de otra se adapten mejor a nuestra situación actual o sean más comprensivas con nuestro pecado. Eso no es buscar la verdad, es buscarse a sí mismo. Nunca podrán darse pasos en al ecumenismo por consenso, sino con una búsqueda sincera y auténtica de la verdad.“Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre”. En la fiesta de hoy reconocemos a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Reconocemos la verdad de Dios tal como nos ha sido revelada. La agradecemos y nos adherimos a ella. Jesucristo es el Señor, nosotros somos hijos en el Hijo y procuramos vivir unidos, cada día más, a Dios nuestro Padre y caminar iluminados por el Espíritu Santo. La verdad de la Santísima Trinidad no ha llegado a nosotros por elucubración o consenso, no hemos votado al Dios que tiene que ser, se nos ha dado a conocer el Dios que es. Por eso hoy no podemos más que contemplar y dar gracias.La hija de Dios Padre, la madre de Dios Hijo, la esposa del Espíritu Santo, nuestra Madre la Virgen, nos ayude hoy a ser muy contemplativos y a unirnos al misterio que Dios nos ha revelado porque nos quiere. AM



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PENTECOSTES


31-05-2009


El otro día nos contaron un chiste que de tonto te hace gracia. Dice así: Tal vez el Señor nos pregunte un día a nosotros: ¿Cómo es posible que después de taitantos años de vida todavía no seas santo? Y tal vez le respondamos: “Verá señoría, lo fui dejando, lo fui dejando…” La obra de nuestra santificación, lo único realmente importante en nuestra vida, no podemos aplazarla más. Hoy es Pentecostés, hoy el Espíritu Santo vendrá a nuestras vidas como cada día, nos hará que vivamos por Cristo y en Cristo, pero tal vez lo dejemos pasar una vez más.“Nadie puede decir: «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo.” A veces pensamos que ser santo significa hacer muchas cosas, prepararnos muy bien para recibir al Espíritu Santo. Y sin embargo el Espíritu de Dios viene cuando menos lo esperas, cuando estás con las puertas cerradas por miedo a los judíos, cuando te pesa tu pecado o tus debilidades, cuando piensas que ya no puedes más o te sientes más lejos de Dios. Entonces, de pronto, dices con los labios y con el corazón: “Jesús es el Señor” o musitas un padrenuestro. Eso no es labor tuya, no es que hayas alcanzado un grado de perfección, sino que el Espíritu Santo está trabajando en ti. Simplemente con no ponerle obstáculos el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad. Podemos sentirnos indignos, débiles o pequeños, perfecto, ese es el primer paso para dejar actuar al Espíritu Santo.Entonces verás al que es “don en sus dones espléndido” y recibirás sus siete dones la sabiduría, el entendimiento, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el temor de Dios; y gozarás de sus frutos la caridad, el gozo, la paz, la paciencia, la longanimidad, la bondad, la benignidad, la mansedumbre, la fidelidad, la modestia, la continencia y la castidad. Ya sé que a veces nos sienta un poco mal que todo esto no sea fruto de nuestro esfuerzo, nuestro logro personal, nuestra batalla ganada: ¡Ya he llegado a ser casto, fiel, bueno,…! No, no es logro nuestro, es un don y como don hay que pedirlo y acogerlo. Dejar trabajar al Espíritu Santo en nuestra vida implica lo que decía Juan Pablo II :”Abrir de par en par las puertas a Cristo” No importa lo que se encuentre dentro, lo desordenada que haya estado nuestra vida, el Espíritu Santo pondrá las cosas en su sitio y pondrá valentía donde estaba la cobardía, fortaleza en la debilidad, fe en la duda, esperanza en nuestros miedos, alegría en nuestra tristeza. Es Él el que realiza la obra de nuestra santificación, pero no lo hará sin nosotros, si no le dejamos, si no confiamos.En estos días en que leemos noticias tan tristes de eclesiásticos infieles o depravados tenemos que pedir sin cesar el don del Espíritu Santo en la Iglesia y en el mundo entero. Él lo hace todo nuevo, regenera las heridas y robustece a los vacilantes. Es el momento en que todos nos pongamos delante del Sagrario y lloremos por los pecados de escándalo, por los que no lloran sus faltas, por los que desconfían de Dios aunque Dios ha confiado en ellos y les ha dado el poder de atar y desatar en esta tierra los pecados. Es momento de ponernos con más docilidad delante de Dios y dejarle trabajar, no ponerle trabas ni obstáculos.Hoy se confirmarán tres chavales del centro de reclusión de menores que asisto. su pasado ha podido ser complicado, pero su presente, su hoy, es dejar que el Espíritu Santo cambie sus vidas. Vamos a decidirnos tu y yo también a que nos guíe el Espíritu Santo, aunque hayamos torcido el sendero tantas veces. Hoy también es una fiesta de la esposa del Espíritu Santo, de nuestra madre la Virgen, vamos a dejar que ella nos visite y nos conceda el pedir con humildad que el Espíritu Santo guíe realmente nuestra vidas y guíe a su Iglesia. AM

Dos fechas muy importantes, que merecen ser registradas,

vale verdad?